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Los Verdes

24 octobre 2009 6 24 /10 /octobre /2009 09:35

UNA NUEVA INICIATIVA de los verdes PLANTEABA QUITAR LA PRIMA A LOS TABAQUEROS EN EL 2010

La Eurocámara frena el intento de eliminar la ayuda al tabaco

El grupo socialista y el popular rechazan la enmienda antitabaco de Los Verdes.La Junta presentó en la Asamblea el plan de 192 millones de eureos para el sector.

 

23/10/2009 AGENCIAS ESTRASBURGO 

    

 

El Parlamento Europeo frenó ayer un nuevo intento de dejar sin ayudas a los cultivadores de tabaco, un dinero del que depende la supervivencia de 2.500 agricultores y 300.000 empleos indirectos en España, casi la totalidad de ellos en Extremadura. El influyente grupo de Los Verdes presentó una enmienda al presupuesto agrícola de la UE, exigiendo que se eliminara esta subvención, pero la mayoría de centro derecha y socialista de la Eurocámara abortó la iniciativa.

El eurodiputado socialista Alejandro Cercas valoró este nuevo respaldo del Parlamento Europeo a los tabaqueros, frente al ataque de "los sectores fundamentalistas que pretenden eliminar la producción". Casi en el mismo sentido, la eurodiputada popular Esther Herranz también se felicitó por el rechazo de la enmienda de Los Verdes: "Se trataba de una medida que, además de ser injusta y discriminatoria para este colectivo de agricultores, no tendría ningún sentido, pues a partir de 2010 desaparece toda vinculación de las ayudas que se reciben con la producción tabaquera".

La Eurocámara también abogó por aumentar el presupuesto agrícola de la UE en 7.000 millones de euros el año próximo. Los eurodiputados enmendaron al alza las cifras acordadas por los veintisiete gobiernos, con los que la Eurocámara se reunirá en noviembre para lograr un acuerdo definitivo antes de fin de año.

La cifra global aprobada por el Parlamento asciende a 127.500 millones de euros --un 1,08% de la Renta Nacional Bruta de la UE-- en créditos de pago, es decir, aquellos que se abonarán a lo largo del próximo año. Los Estados miembros habían pactado previamente un presupuesto de 120.500 millones de euros, rebajando los 122.300 millones propuestos por la Comisión Europea (CE) en su anteproyecto.

      

 

El tabaco, uno de los sectores agrarios más importantes de Extremadura, también fue noticia ayer en Mérida. El consejero de Agricultura y Desarrollo Rural presentó en el Pleno de la Asamblea de Extremadura el Plan de Apoyo al Sector Tabaquero, realizado por la Administración regional en colaboración con el Gobierno central, y que contará con más de 190 millones de euros en ayudas para mantener el cultivo en la comunidad. Juan María Vázquez explicó que ésta es la propuesta que la Junta ha presentado en Bruselas "para garantizar el futuro del sector" una vez que, desde el próximo año, entre en vigor el "desacoplamiento total de las ayudas ligadas a la producción del tabaco".


Diego Sánchez, de PP, criticó que este plan "exige demasiado esfuerzo" a los productores y "ninguno a las transformadoras y a las manufactureras".

 

 

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22 octobre 2009 4 22 /10 /octobre /2009 09:31

Negro carbón

ANNA MARÍA GOULA - Barcelona - 22/10/2009 El País

 

 

El futuro de las regiones mineras del carbón no pasa por subvencionar su actividad tradicional, desfasada y altamente contaminante; su futuro pasaría necesariamente por un valiente viraje hacia la reconversión de los trabajadores de la minería hacia el sector estratégico y de futuro de las energías renovables, y en especial en el de la biomasa, fuente energética sostenible, mal aprovechada y muy abundante en las regiones mineras del norte.


Esta necesaria reconversión y especialización permitiría no sólo garantizar unos empleos y reducir las emisiones de CO2, sino algo mucho más importante, abrir nuevas expectativas de futuro para unas regiones que requieren para sobrevivir de la permanencia de su gente joven, evitando así la despoblación de muchos núcleos que nacieron y vivieron de un sector minero, que si bien estratégico en épocas pretéritas, resulta ya totalmente inviable.

Asimismo, más que aumentar indiscriminadamente los impuestos, el Gobierno debería imponer una ecotasa a aquellas actividades contaminantes, para que las que no contaminen puedan prosperar sin la competencia desleal que supone que algunos sectores contaminen gratuitamente dejando la factura medioambiental para las futuras generaciones.

 


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13 octobre 2009 2 13 /10 /octobre /2009 12:45

Gaspar LLamazares de IU aún defiende el masivo proteccionismo público al carbón nacional en vez de apostar por otro modelo energético basado en las energías renovables y respetuosas con el clima terrestre. Las ayudas del estado y el dinero público no son la solución cuando incentivan las actividades extractivas y la quema del carbón que carecen de rentabilidad económica, y cuando la energía fósil carbonífera es el mayor contaminante de la atmósfera y los ecosistemas. 

El modelo energético por el que apuesta IZQUIERDA UNIDA, y también el resto de partidos de todo tinte y color que ahora debaten los Presupuestos Generales del Estado para el 2010, apoyan las masivas ayudas públicas para la continuidad de la minería de extracción y la quema del sucio y contaminante carbón: 

1) No separan el apoyo público a la minería del carbón del apoyo social a la cuencas mineras, ya que condicionan las ayudas sociales a las ayudas a las ayudas públicas a las empresas para así favorecer la extracción, quema y compra del carbón nacional. 

2) Sin embargo, el gobierno Zapatero sí podría dar apoyo social a las cuencas mineras y a la vez frenar la actividad industrial de extracción y quema de carbón de la minería a cielo abierto y la minería de interior, que amenazan el clima y destripan ecosistemas muy valiosos y protegidos por leyes ambientales. Vease por ejemplo el caso del Valle de Laciana, Villablino (León), una valiosa zona de montaña internacionalmente considerada reserva de la Biosfera, y con especies en alto peligro de extinción como son el oso pardo y el urogallo. En este paraíso protegido por Directivas ambientales europeas es donde también actúa la minería a cielo abierto que sigue destrozando impunemente las montañas y la biodiversidad del lugar, y es también ahí donde ahora las empresas mineras quieren continuar con la ilegal extracción del carbón con más cortas de montañas. 

3) Llamazares no desacopla las ayudas públicas a las empresas de producción del carbón de las ayudas sociales a los trabajadores y familias mineras. Se equivoca al supeditar "la transición a otro modelo energético" a dar más apoyo y continuidad a la producción de carbón, y para colmo, a este proteccionismo necrófito y destructor de los bienes ambientales comunes lo llama demagógicamente: lucha contra el capitalismo y la globalización !!!. Sus supuestas posiciones "ambientales" en energía son erráticas e incoherentes ya que solo se oponen a la energía atómica frente a las renovables, pero en la confrontación entre combustibles fósiles del carbón y energías renovables, opta por dar privilegio al productivismo industrial del carbón que amenaza la vida en el planeta. Se trata de un botón de muestra más de las cosméticas ideas ambientalistas de la anacrónica y productivista izquierda política. 

4) La opción de IU y del Gobierno de ZP a favor del más carbón y menos renovables se pone a contrapie de los acuerdos y Directivas de la Unión Europea, y se suma a la propuesta de sindicatos y patronal del sector industrial del carbón para alargar un desfasado sector en crisis económica pero privilegiado históricamente bajo políticas proteccionistas enfrentadas a la liberalización del mercado energético.

5) Con la masiva reflotación pública del sector del carbón se pierden las oportunidades de dirigir los recursos públicos a actividades nuevas que realmente puedan ser compatibles con los compromisos ambientales. Se elimina un dinero público que se podría utilizar para crear nuevas alternativas económicas y nuevos yacimientos de empleo, además de dirigirlo a compensaciones sociales y económicas para los despedidos en la urgente y necesaria reconversión del sector energético. 

6) Un engaño descomunal es defender el carbón bajo la patriotera idea estratégica de "autosuficiencia" nacional. En todo caso, autosuficientes y autóctonas son las energías que no proceden del carbón sino de las fuentes renovables y no contaminantes, como son las que dependen el 100% de recursos ilimitados a escala humana como son el sol y viento. Conviene recordar que el sol y el viento son " autóctonos y españoles", y además tienen la ventaja de que no hipotecan el futuro ni matan los bosques, la salud, el agua y el clima. 

7) Se crea un problema para la UE y el Parlamento Europeo si el gobierno español se empeña en alargar el Plan de Carbón con subvenciones de miles de millones a la extracción y quema del carbón, y a las empresas eléctricas para que compren el carbón español más caro y más contaminante. Más allá de los estrictos plazos estipulados por la UE (hasta el 2010) para que España deje de dar ayudas públicas a la producción del sector del carbón, el carbón español se convertirá en una "patata caliente" contra España en el Parlamento Europeo y en la Comisión Europea, lo que empañará y debilitará la Presidencia Europea de ZP durante el primer semestre del 2010. 
 
David Hammerstein

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13 octobre 2009 2 13 /10 /octobre /2009 09:17


FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO:
MÁS ENERGÍAS LIMPIAS Y EFICIENCIA ECONÓMICA
 EN LUGAR  DE LAS AYUDAS DEL GOBIERNO AL CARBÓN

      

 

 

Los objetivos de reducir las emisiones  de gases contaminantes se contraponen a las subvenciones públicas para los empresarios mineros. Las medidas propuestas por el Gobierno para primar el consumo de "carbón nacional" por parte de las empresas eléctricas amenazan la única alternativa energética real y posible: el crecimiento de las energías renovables. El cierre del anacrónico sector de carbón en España exige respuestas exclusivamente sociales para las cuencas mineras. Lo que es irracional es dedicar miles de millones de euros de fondos públicos para intentar apuntalar la no rentable actividad de extracción y quema del combustible fósil del carbón, que es especialmente contaminante y destructivo del planeta viviente.

 

Un sistema eléctrico más limpio exige un paquete de inversiones y cambios en el actual modelo energético para aumentar radicalmente la capacidad de producción mediante las fuentes renovables de energía, fomentar el ahorro, la eficiencia y la inversión en redes eléctricas inteligentes capaces de orientar el consumo y la producción en las horas puntas de mayor demanda, para maximizar con ello la eficiencia y el aprovechamiento de la energía ya disponible. El carbón que queda debe seguir en el subsuelo, esta es la propuesta de la comunidad científica internacional para frenar el Calentamiento Global.

 

Existe suficiente producción electrica en España,  el problema no es de cantidad sino de la falta está de eficiencia de todo el sistema, incluidas las redes eléctricas y las consecuencias de daño ambiental. Actualmente la capacidad de producción eléctrica es cuatro veces el consumo. España exporta bastante más energía a Portugal y a Marruecos que la que entra de Francia. 

 

La electricidad de la energía eólica y en algunos casos del gas están sustituyendo la producción eléctrica de las centrales térmicas de carbón.  Lo que está en juego en el actual debate sobre la ayuda estatal española al carbón es el enfrentamiento entre el carbón y las energías limpias, y no entre el carbón y la energía nuclear. O se continua por el camino de impulsar la emergéncia de las fuentes renovables o volvemos a las viejas fórmulas de subvencionar la fuente energética del carbón, el causante más fuerte del Cambio Climático. 

 

 

Solicitamos al Gobierno que abandone las propuestas que premian económicamente, directa o indirectamente, la extracción y quema de carbón en las térmicas españolas. Las empresas eléctricas españolas no deben recibir compensación alguna por utilizar el muy contaminante y caro carbón español. En vísperas de la Cumbre de la ONU de Copenhagen sobre el Cambio Climático el Gobierno Español no puede dar un ejemplo de tan grande irresponsabilidad al mundo al seguir subvencionando a la fuente de energía más contaminante.


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9 octobre 2009 5 09 /10 /octobre /2009 12:23

Presentación del libro:

"Europa verde de la A a la Z.
Apuntes de un ecologista en el Parlamento Europeo"  


Autor:  David Hammerstein



Con programa y sin partido: una nota de urgencia a propósito del singular cuaderno de bitácora de David Hammerstein

 

Las reflexiones, comentarios y propuestas de David Hammerstein acerca de los asuntos que le han ocupado en sus años como diputado de Los Verdes en el Parlamento Europeo configuran un documento político muy interesante. Muy interesante, en primer lugar, por la diversidad de los temas abordados. Desde la denuncia de los estragos causados por la minería a cielo abierto y por los abusos urbanísticos en España hasta la desesperación de las gentes de paz en Israel y en Palestina o la defensa del software libre. De todo esto y de mucho más va a encontrar materia el lector o lectora de este libro.

Hammerstein se ha tomado en serio su trabajo en Estrasburgo, en Bruselas y en cien sitios más y ha estado en el tajo las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana. No ha sido un diputado de brazo de madera, de esos cuya actividad se limita a votar en los días de sesiones siguiendo estrictamente las instrucciones del aparato de su grupo parlamentario y sin preguntarse ni un microsegundo sobre el sentido de las mismas. Para bien y para mal, eso se nota mucho en las notas que ahora ha mandado a la imprenta. En todas ellas hay convicción y compromiso auténtico y, por tanto, matices o elementos originales. No han sido elaboradas por equipos de expertos y por asesores en la sombra, sino pensadas y escritas como una contribución adicional de un político que, a pesar de su hiperactividad, ha intentado reflexionar sobre lo que estaba haciendo. No son el resultado de un debate colectivo prolongado en una organización (lo que, probablemente, habría matizado algunas posiciones, en materia energética o de bienestar animal, por ejemplo), sino más bien la expresión de convicciones y compromisos muy personales, contrastada, todo lo más, con un reducido grupo de colaboradores. Como consecuencia de eso, de los márgenes de libertad con que han sido escritas, hay en estas notas algunos elementos que son útiles para el pensamiento verde en general, no sólo desde un punto de vista estrictamente político, sino también filosófico o sociológico.

Podría decirse, en conexión con todo lo anterior, que las notas de Hammerstein no son sólo personales, sino también personalistas. Es verdad, y difícilmente podría haber sido de otra manera, dadas las condiciones en que se ha desarrollado su actividad parlamentaria. Llegó al grupo europarlamentario verde como un candidato en la lista del PSOE. Seguramente conviene aclarar que no hubo en ello transfuguismo alguno, sino sólo la aplicación de un acuerdo explícito entre verdes y socialistas, visible y público tanto antes como después de las elecciones. Un acuerdo que dio a la lista socialista un toque de verdor que entonces interesaba al PSOE y que ofreció a Los Verdes españoles la oportunidad de evitar una legislatura más en el ostracismo extraparlamentario. El problema, más bien, es que esa trayectoria originaria convirtió a Hammerstein en rehén de las múltiples y enormes contradicciones y limitaciones que, desde hace demasiados años, vienen afectando a los experimentos de entrismo llevados a cabo por los partidos verdes peninsulares. Diputados sin electores (o, al menos, sin electores reconocibles). Parlamentarios sin partido o agriamente enfrentados a las endebles y precarias estructuras que hacen las veces de partido en la minigalaxia verde ibérica. Representantes de una ideología que resulta simpática a casi todo el mundo pero con la que casi nadie se compromete de verdad. Portavoces ocasionales y de oportunidad, pero raramente orgánicos, para movimientos sociales e iniciativas ciudadanas huérfanas de apoyos concretos en el universo de la política realmente existente (un universo que, sin embargo, suele recuperar plenamente su peso cuando llegan las votaciones)... ¡Demasiados lastres para resolverlos entre cuatro gatos y a golpes de improvisación!

 

De todos modos, no señalo lo anterior para hurgar aún más en las frustraciones inacabables y en las heridas abiertas de la política verde en España. Ni tampoco para restar valor al trabajo ni a las ideas de Hammerstein. Al contrario, dadas las condiciones en que han sido elaboradas, tanto el nivel de maduración de las propuestas contenidas en este libro como  la coherencia y la consistencia de las mismas tienen mérito. Hay en ellas el núcleo reconocible de un programa político, de una perspectiva irreductible a las visiones de la derecha y de la izquierda, tanto da si tradicionales o "renovadas". Es decir, el embrión de la política verde que cada día hace más falta, en medio de la profunda crisis económica, ecológica y social en que está inmerso el mundo. 

Hammerstein lo tenía más bien crudo cuando llegó a Estrasburgo. Europeísta convencido en un país en que la política europea es bastante menos que secundaria, firme partidario de la autonomía política de los verdes en un país donde abundan sobre todo quienes creen que lo verde debe ser como mucho un ligero toque de color para la izquierda, tenía todos los números para convertirse en un bicho raro. Que, pese a todo, no se haya dejado llevar por la indolencia, que haya intentado hasta el último minuto obtener resultados, atender a quienes solicitaban su intervención, son cosas que pueden decirse en su favor. Fue un diputado que creyó en lo que hacía, podría decirse de él (y que cada quien valore si eso es poco o es bastante).

 

 

 La publicación de estas notas es, en cierto sentido, la demostración de una de las afirmaciones que hace Hammerstein en su texto de despedida como diputado europeo. La relativa a su voluntad de continuar presente en los procesos y conflictos del movimiento ecológico-social y de la política verde en España y en Europa. Es de esperar que sea así, porque la extrema fugacidad de los actores es otra de las lacras del elenco verde por estos pagos. Gente tenaz en la presencia, independiente en las ideas y dispuesta a entenderse con otros es lo que hace falta. ¡Que no abandonen el escenario, por tanto, quienes aportan algo, poco o mucho, de todo ello!


Ernest Garcia

Catedrático de Sociología Ecológica
de la Universitat de València

 

Valencia, julio del 2009

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1 octobre 2009 4 01 /10 /octobre /2009 06:37


Mi amigo Jordi López Ortega, de la Universidad Carlos III, escribe este interesante artículo en Diario Montañés (30-9-09) y después publico un trozo de un artícuo de Alberto Valverde en Cambio 16 sobre la irracional situación energética española.

La propuesta de Sarkozy para instaurar un impuesto sobre emisiones de CO2 ha generado un intenso debate político. Un debate que aún no ha traspasado el Pirineo. La escenificación no ha podido esta mejor estudiada. Encargada a una comisión presidida por Michael Rocard, con un escaño de eurodiputado desde 1994, ex secretario general del Partido Socialista Francés y dos veces primer ministro con François Mitterrand. Mantiene la estrategia de reclutamiento de socialistas de alto prestigio intelectual y unos de los pensadores más lúcidos. 

No podemos catalogar la propuesta de populista, ni mucho menos de electoralista. Propone una tasa con la que afrontar el reto de la crisis climática y energética. Un impuesto de 32 euros toneladas de CO2. ¿Qué supone? 7,76 céntimos más para gasolina sin plomo y 8,52 céntimos para el diesel, quien llenen el deposito dos veces al mes supone 100 euros. El fuel de calefacción podría suponer 170 euros.
 

Jean Louis Borloo ministro de ecología y Christine Lagarde ministra de economía supone una medida de contribución social más justa, al penalizar quienes utilizan combustibles fósiles de un modo más intenso, empezando por el transporte. ¿Significa un modo de recaudar más impuestos?
 

Explica que sea calificada por Daniel Conh-Bendit, líder de Europa Ecológica que dio la sorpresa en las elecciones europeas de medida "revolucionaria". Con el ministro de Exteriores, Bernard Kouchner escribió hace años "Quand tu seras president?". Una lluvia de ideas que diríamos hoy. Situar en la agenda problemas reales que afrontar con las luces largas, en lugar de las luces de posición a las que estamos habituados, cuando no se contemple el futuro por el retrovisor.
 

La elección de Michael Rocard no es casual. Cuando se aprobó el Protocolo de Kyoto apoyo la propuesta de presidente de la Comisión Europea, que ostentaba Jacques Delors, para crear una tasa de energía y clima, con una reducción fiscal sobre el trabajo. Fracaso ante la falta de unanimidad en la Europa de los 15. Toda una muestra de euroesclerosis. El botón de muestra de la incapacidad de los gobierno tomar decisiones, cuando la toma de decisiones es un recurso renovable.
 

No quisiera aburrirles con el "Sudoku" fiscal autonómico, que en lugar de resolver problema los crea. Se ha insinuado que podría ser una medida que formase parte de la ley de economía sostenible, capaz de transformar los brotes verdes en bosques verdes y selvas verdes. Propuestas del céntimo ecológico, mucho más simbólica que reales, tuvieron una escasa vida de horas. Dinamarca fue el primer país en aplicar en 1993 una reforma fiscal ecológica, con la que afrontó una crisis que disparó el desempleo. Impulsar la eficiencia energética, las energías limpias y, con ello, el empleo. Mientras aquí se devaluaba tres veces la peseta, en lugar de mejorar la competitividad de la economía.
 

La calificación de revolucionara a la propuesta de Sarkozy es de calado. Los gobiernos de todo signo prefieren afrontar la crisis con soluciones fáciles, inyectar dinero público a la economía, más endeudamiento, y todos, otra vez, keynesianos. ¿No ha sido el brutal endeudamiento, un una economía financiera al menos 4 veces mayor que el PIB mundial, el que ha provocado la crisis? ¿No deberíamos curar antes la hemorragia de hacer más transfusiones?
 

Pensar que con la caída de los tipos de interés, por el desplome del euríbor, facilitará el acceso al crédito, la concesión de hipotecas y, de nuevo, a generar burbujillas especulativas resulta una broma. Hoy nos preguntamos como nadie lo vio. Hasta el gurú de Allan Greenspan solo vio burbujilla. ¿Queremos salir de la crisis abriendo el grifo crediticio que ha provocado la mayor recesión?
 

Se puede hacer otras cosas. Aquí la propuesta de Sarkozy resulta revolucionaria. Incrementar el coste de la energía vinculada a combustibles fósiles que impulse la mejor de la competitividad, hacer más con menos, capaz de desbloquear el crédito con inversiones a largo plazo, facilitar la creación de empleo reduciendo cotizaciones sociales. Algo que sí permite ver selvas verdes. 

 

Alberto Valverde escribe en Cambio 16  30-9-09:

 


Sucede todo esto cuando la crisis económica ha sumido al sector energético y, especialmente, al eléctrico - en una crisis de demanda sin precedentes. La menor actividad económica, en efecto, ha reducido la producción eléctrica en un momento en que las tarifas, en parte como consecuencia de la crisis pero fundamentalmente como resultado de una ciega política gubernamental de trasladar costes a futuro, han originado una serie de desequilibrios que se han traducido en menores ingresos, una paralización de la actividad de generación y un agujero financiero (conocido como el déficit de tarifa) que se tardará años en solventar y cubrir.

 En este ya de por sí complicado contexto global ha surgido el problema de los productores nacionales de carbón, en su mayor parte centrados en una zona geográfica (León y sur de Asturias) en la que además el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tiene su base electoral. La minería de esta zona depende fundamentalmente de la industria eléctrica para su supervivencia, ya que son las centrales térmicas las que adquieren su producción para ser utilizada en la generación. Las empresas se han visto obligadas, por la crisis, a reducir la producción y habida cuenta que el carbón es un combustible con un precio político y considerablemente alto han tenido que reducir su utilización en aras de otras energías, como el gas y las renovables. La consecuencia ha sido catastrófica para las empresas mineras que acumulan su producción en las propias minas o en los depósitos de las centrales. Y ese no es el único problema. 

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30 septembre 2009 3 30 /09 /septembre /2009 20:24
Escándalo y vergüenza nacional en los Presupuestos Generales del Estado para el 2010 que se van a votar en el parlamento español

¡967 millones para el carbón y solo 67 millones para las renovables!


¡Las cifras cantan Sr. Zapatero!. Este es su temerario modelo energético: 967 millones de euros de las arcas del estado para el combustible del carbón y 50,9 para la energía atómica.



¿Donde quedan sus declaraciones a favor de una nueva economía en lucha contra el cambio climático y compatible con la sostenibilidad ambiental? ¿Donde queda su apuesta por las energías renovables y no contaminantes?¿Donde queda el cumplimiento de las directrices europeas de reducción y cierre de la industria del carbón?.

El actual Gobierno de Zapatero pretende dar un trato privilegiado y un proteccionismo rampante al negocio de las empresas que más contribuyen a la aniquilación de los equilibrios climáticos y la biodiversidad. Con millonadas de dinero ciudadano el Gobierno y todos los partidos parlamentarios que han votado a favor del "rescate" del carbón traicionan el interés común al apuntalar la anacrónica y sucia industria de un carbón nacional que no tiene viabilidad económica, y que solo puede mantenerse con inacabables subvenciones masivas de dinero público del estado. Con estas gigantescas ayudas inyectadas a las centrales térmicas de carbón para que continúen comprando carbón nacional a precios artificialmente rebajados y baratos se tiran por la borda los compromisos europeos y del gobierno español en la reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera. Pierde la naturaleza, la salud humana, el interés colectivo y el futuro.

En el modelo energético del gobierno de Zapatero se cede a los particulares intereses biocidas de "la mafia minera" constituida por la férrea alianza de sindicatos y empresas carboníferas. Los innumerables e incontrolables daños a la supervivencia, la salud y habitabilidad humana en el planeta no parecen interesar a este tipo de gobernantes.

Los partidos de izquierda y nacionalistas como IU, IC, y ERC también se suben a este vergonzoso plan de rescate del carbón
, ¡es así como entienden la "cuestión ambiental" con la que alardean en sus discursos y programas electorales!. Esta es una prueba más de que el espacio político verde debe construirse con urgencia y con fuerza en España, y muy al margen de esta vieja política del consenso productivista de las izquierdas. Una  cosa es apoyar políticas sociales ante el cierre de las minas y otra por completo es apuntalar una actividad caduca y ruinosa.


Con esta política energética de empuje al carbón nacional se burlan las reglas europeas a favor de la liberalización del mercado energético y se vulneran las directrices adoptadas en la Unión Europea, que como excepción ya ha dado el ultimatun y una fecha final del 2012 para las ayudas al carbón en España. El Gobierno de Zapatero se coloca así a contracorriente, ya que desde Europa se quieren recortar los combustibles fósiles porque fomentan el despilfarro y la ineficiencia energética, amenazan los sistemas vivientes del planeta, reducen nuestra seguridad energética, impiden la inversión en fuentes de energía limpias y socavan los esfuerzos necesarios para hacer frente a los daños y amenazas del cambio climático.

Estas indecentes subvenciones públicas al sucio carbón nacional impulsadas por el Gobierno de Zapatero no pasarán desapercibidas para la Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el resto de países de la Unión Europea que sí han hecho los deberes de reducción y cierre de la minería del carbón, y de seguro empañarán y debilitarán enormemente la credibilidad y honorabilidad de la futura Presidencia española del 2010.

David Hammerstein

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29 septembre 2009 2 29 /09 /septembre /2009 21:13

LA HIPOCRESIA AMBIENTAL DE TODOS LOS PARTIDOS PARLAMENTARIOS

PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO 2010: 967 MILLONES PARA LA MINERÍA DE CARBÓN Y SOLO 67 MILLONES PARA LA ENERGÍA RENOVABLE

¿Se puede estar comprometido en la lucha contra el temible cambio climático y a la vez defender la continuidad de las inmensas ayudas estatales directas e indirectas a una actividad tan contaminante y poco rentable como es la extracción de carbón? Esta doble vara de medir es la que practican al unísono el gobierno de Zapatero y el resto de parlamentarios y partidos políticos de todo tinte y color, y con ello se secuestra la posibilidad de un debate público abierto que afronte con rigurosidad el urgente reto de transición hacia economías y actividades no dañinas con los ecosistemas vivientes tan amenazados y de los que irremediablemente dependemos.


Resulta muy preocupante la gran irresponsabilidad de un gobierno empeñado en violar las reglas del mercado único europeo al querer apostar por el manteniendo del proteccionismo al sucio sector del carbón nacional que amenaza la salud de frágiles y comunes bienes naturales, en vez de afrontar con valentía la transición hacia actividades económicas realmente compatibles con la protección ambiental. Se trata de una política energética basada en que el Estado siga pagando muy generosamente para que continúe la quema del combustible fósil nacional que tanto contribuye a la destrucción del clima planetario, y con ello dando pasos en dirección opuesta a los compromisos climáticos adquiridos en Kioto, y alejándonos con ello del objetivo marcado por la Unión Europea: conseguir que el 20% de nuestro consumo eléctrico provenga de fuentes limpias de energía para el año 2020.

A pesar del markenting publicitario de Zapatero en la apuesta contra el cambio climático, lo cierto es que la cuota de energías renovables en el mix eléctrico español sigue estando muy lejos de la meta europea. Desde las instituciones europeas se percibe como una anomalía insólita este "consenso del carbón español", ya que además de arrasar montañas y ensuciar la atmósfera amenaza con erosionar la credibilidad de la próxima presidencia española en Bruselas.

La actual reglamentación de las ayudas al carbón termina el 31 de diciembre de 2010 y a partir de ese momento, la Comisión Europea pretende "únicamente" otorgar ayudas al cierre de empresas, a la reestructuración, a favor de medidas medioambientales, o a la mejora a la innovación. Pero resulta especialmente chocante el comprobar que incluso algunos diputados que supuestamente se autodenominan "ecologistas" y muy de izquierdas, callan y otorgan cuando se trata de prolongar a costa de la ciudadanía contribuyente una actividad extractiva temeraria y sin viabilidad económica: la minería del carbón en España. El grupo parlamentario ER-IU-ICV, a través de su portavoz Gaspar Llamazares, ha presentado una proposición no de ley en el Congreso en la que insta al Ministerio de Industria a que defienda junto a las organizaciones sindicales del sector una prórroga para el actual reglamento de ayudas al sector del carbón para asegurar la supervivencia de la minería del carbón nacional más allá del 2018, al entender que las empresas carboneras españolas se verían abocadas al cierre debido a que no son competitivas sin esas ayudas públicas, y argumentando que son la única fuente de energía propia y por tanto la única garantía de abastecimiento.

Bajo esta mentalidad esquizoide y sometida al abismo y la contradicción entre palabras y hechos están las posiciones de defensa ambiental practicadas por los partidos de izquierdas: por un lado dan argumentos de contaminación y riesgo ambiental para estar contra de las centrales nucleares, pero por otro lado no muestran ningún reparo en apoyar la financiación pública de las centrales térmicas de carbón que más CO2 contaminante emiten a la atmósfera común.

Toca señalar bien claro que en este antieuropeo proteccionismo estatal del carbón participan todos los partidos parlamentarios. En el consenso a favor del sucio y peligroso carbón están PSOE, PP, ERC, IU e ICV, que han apoyado con sus votos el alargamiento de las subvenciones masivas al sector del carbón español y al plan del carbón. Con gigantescas ayudas económicas incluidas el los actuales Presupuestos del Estado, el Gobierno y el conjunto de fuerzas parlamentarias buscan incentivar y abaratar la compra del carbón nacional para que las centrales térmicas de carbón continúen con su quema mortífera. Ningún partido, grande o pequeño, ha levantado su voz en contra de la propuesta de dar centenares de millones de euros de dinero público a las empresas eléctricas para que compren carbón nacional en lugar de la electricidad procedente de fuentes limpias y renovables de energía, como es la energía eólica (de la cual se quiere reducir las primas).



En el fantástico y mágico reino del mercadeo publicitario tan visitado por el Presidente de Gobierno, resulta políticamente conveniente el hacerse la foto como líder defensor de la lucha mundial contra el cambio climático, pero en el reino de la roca dura de los hechos y las verdades prácticas el examen que ha de superar el Presidente Zapatero está en el terreno de poner definitivamente freno a las generosas subvenciones públicas concedidas a actividades ambientalmente contaminantes y económicamente no rentables, y defendidas por el frente de los intereses particulares y contaminantes de empresarios y sindicatos mineros.

¿En la actual discusión parlamentaria sobre los Presupuestos del Estado en el Congreso de Diputados alguien estará dispuesto a enfrentarse a las ayudas destinadas al carbón? ¿Acaso se puede ser "ambientalmente sensible" en nombre de la sostenibilidad y la defensa del clima, y al mismo tiempo defender la continuidad y el proteccionismo estatal con el carbón?.

Sabemos que la extracción de carbón en España no tiene futuro por razones ambientales y económicas, pero paradójicamente todos los partidos parlamentarios están subidos en el consenso de "más carbón al fuego" y con ello en el reino de la confusión y el engaño social, como si esta minería tuviera un porvenir espléndido.

David Hammerstein

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27 septembre 2009 7 27 /09 /septembre /2009 11:32


El GOBIERNO DESOYE AL G-20, APOYA MASIVAMENTE EL CARBÓN y RECORTA LAS ENERGÍAS RENOVABLES

  
¿Qué pasó con el tan pregonado "nuevo modelo económico"? ¿Qué sucedió con el repetido discurso a favor de la "sociedad del conocimiento", la "economía sostenible" y las energías limpias y renovables de las que tanto ha hablado nuestro presidente de Gobierno?. Más allá de su retórica pública en torno a la lucha contra el cambio climático ahora parece que el Gobierno de Zapatero está empeñado en favorecer la fuente de energía cuya combustión provoca más contaminación atmosférica por emisiones de CO2. El mundo parece estar al revés para el presidente de Gobierno, ya que ahora Zapatero prefiere que las empresas españolas de producción eléctrica dependan del consumo del carbón español y menos de las energías renovables  mediante una política energética en la que el Estado continue subvencionando una caduca minería extractiva sin viabilidad económica para favorecer la producción de un carbón nacional barato y dirigido al consumo de las industrias térmicas de producción de electricidad.

Es precisamene en el actual periodo de recesión económica y de caida de la demanda eléctrica y de carbón cuando la política del Gobierno español quiere aumentar aún más las ayudas económicas a esta actividad anacrónica y no rentable que apenás existe en suelo del occidente europeo, países como Francia o Bélgica ya cerraron sus minas de carbón. Con inmensas cantidades de dinero público el presidente Zapatero quiere fomentar  la quema de carbón en las centrales térmicas en lugar de continuar con el crecimiento de las energías renovables y limpias. Con este alargamiento artificial y económicamente ruinoso de la vida de la minería del carbón en España se tirarían por la ventana los compromisos de reducción de las emisiones contaminantes a la atmósfera y la real liberalización del mercado energético, y además se burlaría el cumplimiento de la legislación europea por parte del Gobierno español. Se trata de todo un ejercicio irracional de proteccionismo estatal en la defensa numantina de un sector industrial en declive y sin viabilidad económica en respuesta a las presiones neocaciquiles de empresas sucias y sindicatos mimados que históricamente subsisten gracias a  ingentes cantidades de dinero público. 


Resultan escalofriantes, semisecretas y de dudosa legalidad las  cifras económicas totales implicadas en salvar al "carbón nacional".  Como botón de muestra, este pasado enero el Gobierno ha condonado más de 5.000 millones de euros de deuda acumulada en el periodo 1998-2001 (un billón de las antiguas pesetas ) a los empresarios mineros españoles, especialmente las empresas asturianas y leonesas, y ahora intenta poner en práctica unas ayudas estatales a las empresas mineras en los Presupuestos de 2010 para que las empresas eléctricas compren el carbón nacional a precios baratos y competitivos en relación al carbón proveniente de fuera del territorio nacional. Pero a pesar de que el gobierno no puede condonar deudas tributarias ni deudas presupuestarias, ni practicar el proteccionismo dentro de la Unión Europea, parece ser que las citadas ayudas que se quieren justificar por los costes sociales y técnicos derivados de planes de modernización, reestructuración y racionalización de la actividad de las empresas mineras, se regularán por el Reglamento de los Presupesto Generales del Estado y por Órdenes Ministeriales.

El gobierno de Zapatero parece que juega a hacer equilibrios insensatos e imposibles: el aumento de los daños y amenazas ecológicas derivados de la continuidad de la quema de la energía fósil del carbón; el proteccionismo estatal que viola las reglas del mercado único europeo; y los actuales privilegios al sector empresarial y sindicatos mineros. Esta política dantesca e irracional debe cuestionarse con urgencia, y aún más ante la actual situación de recesión económica, de un creciente déficit público y de apuros económicos que también afectan a otros sectores de la economía nacional. 

En todal confrontación con las  medidas del Gobierno, conviene recordar que los líderes mundiales de la cumbre de G-20 ha adoptado una posición clara sobre las ayudas públicas al carbón: "Los subsidios a los combustibles fósiles son ineficientes porque fomentan el despilfarro, reducen nuestra seguridad energética, impiden la inversión en fuentes de energía limpias y socavan los esfuerzos para hacer frente a la amenaza del cambio climático"El derecho comunitario tampoco avala el apoyo al carbón.  El Reglamento (CE) de 2002 se expone que “las ayudas estatales a la industria del carbón, persiguen la reducción tendencial de los costes de producción como medio de garantizar el carácter decreciente de las ayudas estatales, disponiendo que las unidades cuyo funcionamiento no sea preciso para garantizar el acceso a reservas, deberán incluirse en un plan de reducción de actividad. Esta reducción origina pérdidas de empleo y de activos no amortizados, por lo que resulta necesario asumir costes de las prejubilaciones y bajas incentivadas, así como ayudas a cubrir pasivos de las empresas que reduzcan su actividad”. Desde la política europea común solo se avalan las ayudas como medidas de reconversión y el paulatino cierre del sector, nunca para dar preferencia a la quema de carbón nacional.

Pero en el sentido diametralmente contrario están obrando el Presidente Rodriguez Zapatero y el Ministro de Indústría Miguel Sebastián.  El Gobierno Español no solo ignora las  recomendaciones del G-20 sino que vulnera distintas Directivas europeas sobre el mercado energético al seguir subvencionando con dinero estatal el apuntalamiento del sector de carbón español que está muy lejos de ser económicamente rentable y que solo puede sobrevivir con ayudas e incentivos públicos. 

El Gobierno español debe salir del miope cortoplacismo actual y librarse de unos lobbies industriales enquistados que desangran las arcas públicas. Hay que tener el coraje de decir la verdad para frenar el despilfarro y la quema de recursos naturales vitales y de dinero público. Las cuencas mineras de León y de Asturias no tienen un futuro económico en el carbón y deben emprender una reconversión económica hacía actividades límpias y rentables compatibles con los singulares y valiosos entornos naturales donde se encuentran. No podemos seguir desperdiciando miles de millones de euros de dinero público sin crear unas alternativas económicas viables y sostenibles cara al futuro. Ni la economía ni el clima lo permiten.

   

David Hammerstein

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27 septembre 2009 7 27 /09 /septembre /2009 11:16




El GOBIERNO DESOYE AL G-20, APOYA MASIVAMENTE AL CARBÓN y RECORTA LAS RENOVABLES


 

   ¿Qué pasó con el tan pregonado " nuevo modelo económico"? ¿Qué sucedió con el repetido discurso a favor de la "sociedad del conocimiento", la "economía sostenible" y las energías limpias y renovables de las que tanto ha hablado nuestro presidente de Gobierno?. El mundo parece estar al revés para el presidente de Gobierno, ya que ahora Zapatero prefiere que las empresas españolas de producción eléctrica dependan de la producción del carbón español y menos de las energías renovables. Más allá de de su retórica pública en torno a la lucha contra el cambio climático ahora parece que Zapatero está empeñado en que el Estado continue subvencionando la mineria de carbón, la fuente de energía cuya combustión provoca más contaminación atmosférica por emisiones de CO2. 
 
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   Es precisamene en periodo de recesión económica y de caida de la demanda eléctrica la política del Gobierno español quiere aumentar aún más las ayudas económicas a esta actividad anacrónica y no rentable que apenás existe en los países europeos ocidentales. Con inmensas cantidades de dinero público el presidente Zapatero quiere fomentar  la quema de carbón en las centrales térmicas en lugar de continuar con el crecimiento de las energías renovables y limpias, cuyas ayudas quiere recortar más. Con este alargamiento artificial y económicamente ruinoso de la vida de la minería de carbón en España se tirarían por la ventana los compromisos de reducción de emisiones contaminantes a la atmósfera, la real liberalización del mercado energético, y el cumplimiento de la legislación europea en España.  Se trata de todo un ejercicio irracional de proteccionismo en la defensa numantina de un sector industrial en declive y sin viabilidad económica en respuesta a las presiones neocaciquiles de empresas sucias y sindicatos mimados que históricamente subsisten gracias a  ingentes cantidades de dinero público . Resultan escalofriantes, semisecretas y de dudosa legalidad las  cifras económicas totales implicadas en salvar al "carbón nacional".  Este pasado enero el Gobierno ha condonado más de 5.000 de euros de deuda acumulada en el periodo 1998-2001 (un billón de las antiguas pesetas ) a los empresarios mineros españoles, especialmente las empresas asturianas y leonesas, y ahora intenta poner en práctica unas ayudas estatales en los Presupuestos de 2010 para que las eléctricas compren al carbón nacional. Pero a pesar de que el gobierno no puede condonar deudas tributarias ni deudas presupuestarias, ni practicar el proteccionismo dentro de la UE, parece ser que las citadas ayudas que se justifican por los costes sociales y técnicos derivados de planes de modernización, reestructuración y racionalización de la actividad de las empresas mineras, se regularán por el Reglamento de los Presupesto Generales del Estado y por Órdenes Ministeriales.


El gobierno de Zapatero parece que juega a hacer equilibrios insensatos e imposibles entre el aumento de los daños y amenazas ecológicas implicadas en la quema de la energía fósil del carbón, el proteccionismo estatal que viola las reglas del mercado único europeo y los actuales privilegios mineros. Esta política dantesca e irracional debe cuestionarse con urgencia, y aún más ante una situación de recesión, de un creciente déficit público y de unos apuros económicos que afectan a otros sectores de la economía nacional. En todal confrontación con las  medidas del Gobierno, conviene recordar que los líderes mundiales de la cumbre de G-20 ha adoptado una posición clara sobre las ayudas públicas al carbón: "Los subsidios a los combustibles fósiles son ineficientes porque fomentan el despilfarro, reducen nuestra seguridad energética, impiden la inversión en fuentes de energía limpias y socavan los esfuerzos para hacer frente a la amenaza del cambio climático". El derecho comunitario tampoco avala el apoyo al carbón.  El Reglamento (CE) de 2002 se expone que “las ayudas estatales a la industria del carbón, persiguen la reducción tendencial de los costes de producción como medio de garantizar el carácter decreciente de las ayudas estatales, disponiendo que las unidades cuyo funcionamiento no sea preciso para garantizar el acceso a reservas, deberán incluirse en un plan de reducción de actividad. Esta reducción origina pérdidas de empleo y de activos no amortizados, por lo que resulta necesario asumir costes de las prejubilaciones y bajas incentivadas, así como ayudas a cubrir pasivos de las empresas que reduzcan su actividad”. Solo se avalan las ayudas como medidas de reconversión y el paulatino cierre del sector, nunca para dar preferencia a la quema de carbón nacional.


Pero en el sentido diametralmente contrario están obrando el Presidente Rodriguez Zapatero y el Ministro de Indústría Miguel Sebastián.  El Gobierno Español no solo ignora las  recomendaciones del G-20 sino que vulnera distintas Directivas europeas sobre el mercado energético al seguir subvencionando con dinero estatal el apuntalamiento del sector de carbón español que está muy lejos de ser económicamente rentable y que solo puede sobrevivir con ayudas e incentivos públicos. 


El Gobierno debe salir del miope cortoplacismo actual y librarse de unos lobbies industriales enquistados que desangran los arcas públicos. Sobretodo hay que tener el coraje de decir la verdad. Las cuencas mineras de León y de Asturias no tienen un futuro económico en el carbón y deben emprender una reconversión económica hacía actividades límpias y rentables compatibles con los singulares entornos naturales donde se encuentran. No podemos seguir desperdiciando miles de millones de euros de dinero público sin crear unas alternativas económicas viables y sostenibles cara al futuro. Ni la economía ni el clima lo permiten.

   

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