Wu Lihong es un "medallista verde" de las olimpiadas y víctima del juego
sucio del gobierno chino.
Wu Lihong es un activista ecologista que fue condenado a tres años de prisión en el 2007 por denunciar la contaminación tóxica por
vertidos industriales en el Lago Tai, uno de los lagos más grandes de China. Llevaba más de diez años denunciando algunas de las múltiples y graves catástrofes ambientales que afectan la salud y
al sustento de millones de chinos. Las mismas algas tóxicas verdi-azules que cubren el Lago Tai y que fueron denunciadas por Wu Lihong, también hoy están muy presentes en el Lago Chao Hu,
casualmente el mismo lugar donde se desarrollan algunos de los deportes acuáticos de las olimpiadas de Pekín.
Conviene no olvidar que cada año miles de personas son detenidas en
China, son asesinadas o heridas en protestas en contra contaminación ambiental, especialmente la causada por los vertidos industriales que matan las cosechas, enferman a pueblos y barrios
enteros, y vierten peligrosos tóxicos en el agua potable. En contraste con la retórica oficial de las autoridades chinas que hablan de "sostenibilidad", se da una brutal represión en contra de
millones de chinos que luchan por salvar la salud de los ecosistemas y la gente: contra las grandes expropiaciones de sus tierras para pelotazos urbanísticos, contra los enormes embalses, contra
las plantas químicas y térmicas de carbón generadoras de irreparables daños socio-ambientales por los vertidos tóxicos que comportan.
Sin embargo, los gobiernos del mundo occidental y las empresas que hoy invierten en China eligen hacer la vista
gorda ante la criminalidad ecológica y el dumping ambiental, y con ello ayudan a anestesiar la conciencia ciudadana. Con esta actitud hacia el país más grande de la Tierra difícilmente se podrá hacer frente a la creciente crisis ambiental planetaria que nos afecta a tod@s y a la misma
continuidad de los sistemas vivientes del planeta.
David Hammerstein
Eurodiputado de Los Verdes
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Para el poder económico y político vigente parece ser inaguantable que haya una zona de costa como Tarifa sin masificar y cimentar como la vecina Costa del Sol. Tarifa ha
tenido un crecimiento moderado durante los últimos 20 años, en algunos casos afortunado y en otros bastante criticable. Pero la escala del crecimiento ha sido generalmente comedida y la
destrucción ambiental, siendo sustancial, no ha sido tan tremenda como otros municipios andaluces del litoral. Gracias a unas playas y unos montes preciosos llenos de vida y de un fuerte
viento Tarifa ha podido cultivar una imagen y una cierta realidad de un turismo de calidad.
Hoy planea sobre Tarifa una batería de amenazas terribles, como la autovía y el megapuerto, que puede ser el finiquito para el municipio y su
entorno natural. Primero, la innecesaria autovía A-48 o A-7 quiere imponer un muro de hormigón alrededor de unas playas y montes con una biodiversidad singular, cortando importantes corredores
para aves y fragmentando ecosistemas claves protegido por la red Natura 2000 de la Unión Europea. La nueva infraestructura es totalmente irracional ya que existe la casi nueva A-381 que recorre
la misma ruta entre Algeciras y Cádiz a unos 20 kilómetros hacia el interior en paralelo con la costa. Solo hay retenciones puntuales en los accesos a las playas en algunos días señalados del
verano. El verdadero objetivo del nuevo mole de hormigón es de servir como imán y tener un efecto llamada para los planes de urbanismo masivo, copiando el modelo urbanístico del la Costa del Sol
donde se ha construido de forma salvaje en torno a la A-7.
El otro proyecto es el megapuerto de Tarifa. Se quiere construir para competir con el nuevo puerto industrial de Tánger y para permitir la entrada en Tarifa
de los grandes cruceros de hoteles flotantes con sus miles de turistas. El nuevo puerto acabaría teniendo unos efectos catastróficas sobre las playas, el fondo marino y el transporte de
sedimentos. Afectaría, además, importantes restos arqueológicos y el paisaje histórico que todavía conserva Tarifa. Junto con los nuevos accesos al puerto y la autovía significaría la
construcción de un cinturón de hierro que asfixiaría al municipio y rompería su comunicación tanto con el mar como con el campo.
En el Parlamento Europeo lucharemos en contra de ambos proyectos que atentan contra los objetivos y las leyes de la Unión Europea.
par Europa en Verde
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UNA DIATRIBA SOBRE ASTURIAS COMO LA PLATAFORMA ENERGÉTICA SUCIA DE TODA ESPAÑA:
la GEOGRAFÍA entrelazada de los viejos y nuevos malos humos.

MACROPUERTO de Musel: El puerto de Gijon se amplia mar adentro con un nuevo y enorme muelle. El motivo es la instalación de una
regasificadora, más espacio para amontonar carbón y otros graneles. Uno se pregunta porque Gijón es la mejor ubicación para la entrada de gas de Argelia en España desde buques de gas.
Pero es una pieza clave en convertir a Asturias en la plataforma energética sucia de toda España. Cerca del puerto se ha expropiado terrenos para DESMONTES en Aboño de playas y
montes del litoral para rellenar el puerto de áridos También supone el nuevo muelle una colosal cantidad de cemento lo que es un enorme gasto energético, ambiental y económico. La
explosión de la importación de gas y el mantenimiento del carbón suponen la necesidad de nuevas y muy destructivas LINEAS DE ALTA TENSIÓN que cruzarán la Cordillera Cantábrica desde Asturias a
León arrasando hayedos, robledos y encinares de paisajes singulares. Para añadir problemas de malestar a unos municipios ya castigados por décadas de minería e industria pesada se proyectan 7
NUEVAS CENTRALES TÉRMICAS nuevas en Mieres, Langreo y Gijón. Significa "¡ASTURIAS, TÉRMICA QUERIDA!": EL MANTENIMIENTO DE TODAS LAS TÉRMICAS EXISTENTES DE CARBÓN Y DESPUÉS SUMAR AÚN
MÁS PROBLEMAS ATMOSFÉRICOS Y SANITARIOS A ZONAS YA SATURADAS de emisiones y sustancias biocidas.
La gran apuesta asturiana cara al futuro es basar el modelo energético en más y más oferta de electricidad de fuentes de combustibles
fósiles, centralizando la producción en grandes plantas térmicas. Al final, Asturias será un líder indiscutible en la exportación de energía eléctrica y en la masiva importación de destrucción ambiental e insalubridad.
Olvidad de la generación eléctrica descentralizada con millones de placas solares para calentar agua (sustituyendo el gas) y el producir
electricidad en los tejados de millones de casas. Olvidad de la gestión de la demanda a la baja con la eficiencia y el ahorro. Olvidad del reparto equitativo de las cargas ambientales con la
producción de energía donde se produce. Olvidad que no hace falta más producción eléctrica; solamente la sustitución de la sucia. Olvidad de que la energía descentralizada crea muchos más puestos
de trabajo y evita la construcción de miles de kilómetros de lineas de alta tensión que son ineficientes. Olvidad del cambio climático. Al carajo con la prioridad de las energías renovables. ¡Más
Madera! ¡Que es la guerra de las grandes empresas eléctricas!
La prioridad es obviar la democracia energética y hacer perdurar como sea el vigente régimen autoritario actual de la dependencia de unas
pocas grandes empresas eléctricas que se encuentran en una situación de semi-monopolio. Todos los gastos corren a cargo del usuario rehén con el beneplácito de unos reguladores nacionales
que no defienden ni la competencia, ni los precios justo ni mucho menos al medio ambiente.
El Gobierno Asturiano y el Español están sellando el destino energético de muchas décadas con unas enormes inversiones públicas. La
suerte puede estar echada en un modelo energético sucio, ineficiente y autoritario. Todos debemos seguir el ejemplo de los grupos vecinales asturianos que luchan diariamente y no se
resignan a perder la batalla a favor de un futuro vivo.
par Europa en Verde
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