Overblog
Suivre ce blog Administration + Créer mon blog

Búsqueda

Los Verdes

26 juillet 2020 7 26 /07 /juillet /2020 10:01
 La ley climática valenciana no toma en serio la emergencia climática


 

 

El Plan Valenciano del Cambio Climático y Transición Ecológica 2020-30" no toma en serio la emergencia climática. No propone acciones ambiciosas, concretas y urgentes. Fracasará en reducir sustancialmente los grandes peligros y daños ecológicos existentes en nuestra economía y en nuestro consumo. No mejorará la resiliencia ni la adaptación de los ecosistemas valencianos ante los embates climáticos. Es un plan conformista y continuista con planes ineficaces anteriores que no ayudará a la sociedad valenciana para enfrentarse con más garantías y seguridad frente a la grave crisis climática. Apuesta casi todo mediante medidas tecnológicas de eficiencia y “modernización” mientras hay una carencia de políticas fuertes de restricción, moderación y límites por medio de leyes, impuestos y planes territoriales.

 

La ley ignora la economía extractiva, los volúmenes de uso de recursos y el consumismo en general

 

La ley ignora la necesidad de reducir drásticamente el consumo de recursos mientras confía toda a la mejora tecnológica y la eficiencia ignorando que en las últimas décadas los sustanciales cambios técnicos no han reducido el impacto de nuestro creciente consumo sino todo el contrario. No hay metas ni políticas concretas para reducir sustancialmente el transporte por carretera de coches y camiones ni reducir la producción y consumo de cemento ni el uso de plaguicidas ni la producción/consumo de carne, entre otras actividades intensivas en el extractivismo de materiales primarios y en impactos climáticos. Se resigna y no propone nada para decrecer la actividad turística que es una gran derrochadora de recursos de todo tipo y una gran productora de residuos. También acepta sin rechistar la ampliación de infraestructuras que empeoran la crisis climática como son los puertos, las carreteras y los aeropuertos. Ante la sobreexplotación de los menguantes caudales de los rios y la muy destructiva extracción minera de áridos de los montes públicos la Generalitat no tiene nada que decir. Más allá de las competencias autonómicas la estrategia climática no plantea medida alguna ante la creciente contaminación y emisiones de la aviación, de los cruceros y de los buques de contenedores. No evalua los graves impactos climáticos de los tratados de comercio. Tampoco considera el consumo energético y el impacto ecológico cada vez más grande de los aparatos digitales y la acaparadora actividad de las plataformas digitales. No establece criterios para limitar los regadíos y conservar los escasos recursos y ecosistemas hídricos. No plantea la imprescindible ampliación y connexión de los espacios naturales con más protección legal ni ninguna otra medida concreta para proteger una biodiversidad en peligro.

 

Cinco años de gobernanza climática del Botànic sin ver resultados

 

No es creíble esta ley. Es una ley retórica, no real. Es una ley para cumplir con el expediente europeo y estatal de hacer una ley en lugar de realmente mitigar y adaptarse frente al cambio climático y el colapso ecológico en curso. Las relativamente ambiciosas cifras de reducción de C02 prometidas no corresponden en absoluto con las muy modestas medidas concretas propuestas para alcanzarlos. Tampoco posee suficientes objetivos concretos medibles con planes de etapas en el tiempo en los distintos campos para dar credibilidad al plan. No hay ningún hecho que hace pensar que al final de esta legislatura en el 2023, después de 8 años de gobernanza climática y ecológica del Botanic, se habrá avanzado en reducir el impacto negativo climático y ecológico de la economia y sociedad valencianas. Solo habrá una serie de iniciativas incipientes, desconexas, anecdóticas y marginales frente a las tendencias dominantes contrarias en la realidad biofísica valenciana. Por ejemplo, los planes urbanísticos, de infraestructuras, de turismo y agricultura en desarrollo o planificados auguran una continuación de la destrucción valenciana del clima y de ecosistemas, tanto local como globalmente. El Plan practicamente no dice nada de estas tendencias territoriales nefastas que encuentran “en la tubería” ni como remediarlas.

 

Sin aprender de la gestión fracasada del plan climático anterior 2013-2020

 

El texto del plan certifica que los resultados la anterior “Estrategia Valenciana ante el Cambio Climático 2013-2020” (todavía vigente) "no han sido satisfactorios" pero no se da explicación alguna del porque ha fracasado. El anterior plan climático ha sido gestionado por los mismos responsables políticos de los mismos partidos desde el 2015 hasta el verano de 2020 cuando esto se escribe. ¿Como se asegura que los resultados ahora serán mejores? No hay razón para creer que este plan no siga el mismo camino del fracaso del anterior por no corregir los errores de la gestión vigente en los últimos 5 años y por no contener objetivos concretos medibles legalmente vinculantes en todos los distintos sectores.

 

Sin freno al desarrollismo urbanístico y viario

 

Los objetivos climáticos de la ley se cancelan ampliamente si se hace un mínimo cálculo honesto del peso en emisiones(en materiales, obras, nuevas actividades y movilidades motorizadas) de las futuras obras urbanísticas, varías y de infraestructuras de los próximos 5 a 10 años según la planificación territorial vigente. La justificación de esta ley no considera en sus proyecciones los proyectos y planes existentes sobre el territorio valenciano que harán imposibles una sustancial reducción real de las emisiones de CO2 y un freno al deterioro ecológico valenciano. En los próximos años se proyectan docenas de miles de viviendas nuevas innecesarias sin demanda social, alrededor de unas 25 mil solo en la ciudad de València. Están en vías de desarrollo o proyectadas una gran ampliación de autovías como el A-7, la V21, la V-31 y varios más que incentiverán el uso del vehículo particular. El impacto de la ampliación del Puerto de València, la ocupación de suelo de la huerta en la ZAL y en Alboraia y la faraónicas obras contaminantes ferroviarias y urbanísticas del Parc Central no pueden ser compensado en por ninguna medida de mitigación incluida en esta Ley. Solo un freno en seco de estos proyectos previstos irresponsables podría desmontar un previsible espiral de destrucción ecológica, extractivismo y emisiones.

 

Solo eficiencia sin suficiencia significa más uso y consumo

 

Es una ley que confía casi todo al aumento de la eficiencia en lugar establecer topes legales para el consumo de recursos. La ley no toma en cuenta que el aumento de la eficiencia suele ir acompañado con el aumento del consumo de recursos de todo tipo. Por ejemplo, desde los años 90 el regadío valenciano se ha modernizado mucho pero el consumo de agua ha aumentado casi el 50% y la superficie agrícola alrededor del 20%. De forma similar la eficiencia energética buscada con la digitalización de los sectores productivos ha coincidido en los últimos 25 años con un aumento de las emisiones directas e indirectas en sectores como el transporte, las plataformas digitales, calefacción/aireacondicionado y los producto manufacturados. Más eficiencia técnica sin medidas claras de límite y suficiencia nunca conseguirán la sostenibilidad. Las propuestas de la ley ignoran totalmente “la paradoja de Jevons” que constata que más eficiencia por si sola suele significar más uso, más consumo de recursos y más generación de residuos.

 

No es una ley solidaria al ignorar la huella valenciana en la destrucción ecológica global

 

El plan no es solidaria globalmente. Ignora en sus indicadores concretos y medibles la huella valenciana sobre las minas, bosques, ríos y mares en cualquier punto del mundo. ya que nuestro consumo de recursos y huella ecológica ultrapasan ampliamente la capacidad de carga del planeta. Sin embargo, la regulación concreta de los volúmenes de nuestro consumo de materiales, alimentos, productos energia procedentes de cualquier parte del planeta no se incluye en los indicadores y objetivos del plan. . La contabilidad de emisiones del borrador de Ley valenciana es garafalmente falsa. Un estudio reciente de la ONU (https://rmr.fm/informes-especiales/informe-cientifico-de-panel-de-onu-alerta-sobre-devastacion-ambiental-historica/) ha confirmado que la mayoría de las actividades extractivas mineras, agrícolas y forestales se llevan a cabo en el Sur Global y representan el 50% de las emisiones globales de CO2, que a su vez son causantes de más del 80% de la pérdida de biodiversidad del planeta. El Plan Valenciano ignora totalmente en sus objetivos concretos estas emisiones y esta destrucción ambiental. Precisamente utiliza en sus indicadores las estadísticas climáticas maquilladas y edulcoradas que esconden la realidad de los impactos acumulados procedentes de esta economía extractiva global. https://www.mdpi.com/2079-9276/4/1/25 . Es un hecho profundamente insolidario no mirar más allá de nuestro patio trasero e ignorar “las emisiones a la sombra” acumuladas en los materiales y productos de consumo que importamos.  Quedamos con la perversa situación de que con la estrategia y indicadores concretos(y no teóricos) de este plan cuanto más se deslocaliza fuera de España la producción y los suministros de materiales, menos emisiones “valencianas” de CO2 se contabilizan. En el mismo sentido, la ley ignora y no cuenta las grandes emisiones de la aviación y transporte maritimo internacionales.

 

El engaño de la "neutralidad climática"

 

El engañoso y elástico camino de la “neutralidad climática” deja la puerta abierta a seguir contaminando si se “repara” con algunas obras “buenas” como la plantación de árboles o la inversión en placas solares. Esta falsa “neutralidad” se basa en una contabilidad de emisiones contaminantes muy creativa sin una sólida base científica para poder declarar “la neutralidad” cuando el complejo paper de los sumideros de C02 y la eficacia de las “medidas compensatorias” son muy inciertos y debatidos en el ámbito científico. La ley permite de forma engañosa que las empresas “compensen” sus emisiones con medidas sin concretar ni valorar su eficacia compensatoria cuando la experiencia de los últimos 30 años de políticas clilmáticas muestran que la contaminación “propia” no se compensa con “sumideros ajenos”. Hecha la ley, hecha la trampa.

 

El reduccionismo del enfoque casi exclusivo en la energía eléctrica renovable.

 

El plan refleja una visión reduccionista energética centrada el fomento de las renovables y la movilidad eléctrica que no asegura una menor dependencia de los combustibles fósiles.  La ley favorece una dependencia futura del gas natural y no aprecia ampliamente la relación compleja entre la energía y una transición ecológica. Juega todo a una carta: un aumento de la electrificación de la economía que actualmente se encuentra desde hace años estable alrededor del 20%. Más producción de electricidad renovable puede simplemente ser una suma al mix energético actual, como hemos visto en los últimos 20 años, y no reducir la dependencia del petróleo, gas y carbón. que sigue siendo alrededor de 80% del mix energético. No habrá una gran reducción de emisiones si no se acompaña el fomento de las renovables con una radical reducción de la demanda de estos combustibles fósiles y de las emisiones acumuladas en todos los materiales y productos que importamos de cualquier punto del mundo. Actualmente el aumento de la producción de renovables simplemente suma más energía en lugar de sustituir las energías sucias. El plan también confunde el sector eléctrico con el sector energético. No contabiliza la enorme inversión energética en materiales, infraestructuras y emisiones necesaria para aumentar la electrificación del mix energético ni es realista sobre el papel de la energía solar y eólica que hoy representa menos del 5% de la energía que consumimos directa o indirectamente mediante la economía material. La filosofía engañosamente tecno-optimista de la ley pregona la idea de que con el fomento de las renovables vamos camino hacia un país “descarbonizado”. Nada más lejos de la verdad. Actualmente el petróleo sigue significando globalmente(lo más importante en una economía globalizada) el 33% de la energía primaria, el gas el 24% y el carbón el 27%, frente a solo un 5% de las renovables, un 6% de la hidroeléctrica y un 4% de la nuclear, lo que muestra lo lejos que se está de un sector energético descarbonizado. En lugar de contar la dura realidad de una “transición energética” la ley da la simplista y localista idea de “desenchufar lo fósil” y “enchufar lo renovable” sin considerar los imprescindibles cambios radicales en nuestra pautas de consumo, transporte y urbanismo. Peor aún: la ley valenciana fomenta más consumo del combustible fósil del gas que considera como “menos contaminante” cuando hay abundante literatura científica que afirma que el impacto climático del gas es muy grande y creciente. https://m.publico.es/redirect/blogs/ecologismo-de-emergencia/2018/11/02/gas-renovable//amp Nadie dice que un cambio energético es fácil pero la ley dulcifica una realidad muy tozuda lo que es la mejor manera para no cambiar nada.

 

El coche eléctrico como la "propuesta estrella" condenada al fracaso

 

El borrador de ley tiene como “propuesta estrella” la promoción de coches eléctricos. En el mismo sentido, conseguir que haya más coches eléctricos, hasta el 15% del parque móvil en el 2030, no es un logro muy positivo cuando para aquella fecha el número total de coches habrá crecido al menos 15% de los cuales 85% seguirán siendo de combustión. Tampoco toma en cuenta que el vehículo eléctrico solo reduce las emisiones en entre el 17 y el 30% al considerar las emisiones acumuladas en sus materiales y producción. Además, un informe británico muy reciente (https://www.bbc.co.uk/news/amp/science-environment-53353258?__twitter_impression=true) afirma que 80% de la reducción en emisiones de los coches eléctricos será cancelada por la construcción de nuevas infraestructuras varias(muy presente con ampliaciones de autovías en la Comunidad Valenciana), aparcamientos y las sustunciales emisiones de sus frenos y neumáticos(cuyos residuos acaban en el mar). La introducción paulatina de coches eléctricos no reducirá marcadamente las emisiones ni la contaminación urbana, si el volumen total de viajes y vehículos circulando no disminuye radicalmente. El plan de electrificación del transporte no es creíble según los propios cálculos del plan en el Anexo 2 . Así no se entiende como la promoción del coche eléctrico es una de las iniciativas estrellas del plan al ser un producto de consumo muy caro que exige la construcción de infraestructuras de recarga, grandes ayudas públicas e ingentes cantidad de espacio público robado al peatón, el ciclista y el usuario del transporte público. Tampoco aborda seriamente el crecimiento del transporte de mercancías en camiones y buques muy contaminantes ni las emisiones de la aviación, todo para el cual no hay un recambio tecnológico posible, al menos a corto a medio plazo(precisamente cuando hay que actuar más climáticamente). No establece objetivos concretos y vinculantes para trasladar el transporte de mercancías de la carretera al ferrocarril. Ignora totalmente los datos recientes de que “la renovación del parque automovilístico” que muestran que los coches nuevos no reducen las emisiones totales al haber coches cada vez más pesados y más potentes incluso si son híbridos o más limpios. La misma definición de “coche eléctrico” no está clara en la propuesta ley: un vehículo debe tener uno de sus motores que se puede enchufar a la red eléctrica. Quiere decir que la mayoría de su fuente de energía puede seguir siendo la gasolina o gasoil mediante coches híbridos. En suma, es totalmente falso y engañoso referirse en el plan a los coches con motores eléctricos como vehículos “zero emisiones” o “libre de emisiones”.

 

Un cheque en blanco para la agricultura industrial biocida

 

No impone ningún objetivo concreto a la agricultura y la ganadería mientras este sector queda exento de obligaciones del uso de renovables, de la reducción radical del uso de tóxicos(como pide la Comisión Europea), nitratos y agua y mucho menos producción de carne cuando el sector agrícola y ganadero tiene un enorme impacto sobre el suelo, el agua y el aire de la Comunidad Valenciana y globalmente sobre la biodiversidad. Es chocante la falta de objetivos concretos y medibles para un sector con unos impactos fundamentales para la resiliencia, adaptabilidad y mitigación frente a la emergencia climática. A pesar de ser el sector clave para frenar la pérdida de biodiversidad la ley apenas aborda esta problemática. El silencio de la ley frente a los impactos del sector alimentario es atronador. Mientras la producción de carne representa el 14.5% de las emisiones de CO2 a nivel global, en todo su ciclo, este plan no incluye ningún objetivo concreto ni estrategia para reducir el volumen total de la ganadería valenciana ni las importaciones de piensos ni la reducción del consumo de carne por la ciudadanía valenciana. Incluso habla de aumentar la ganadería extensiva y el cultivo de de piensos animales. Habla de evitar las macrogranjas pero de forma engañosa al no establecer límites del número de cabezas de ganado por comarcas o municipios. Ignora el hecho de que las macrogranjas operan por subcontrataciones a pequeñas explotaciones en la Serranía, por ejemplo, que sufre por la contaminación por nitratos de los acuíferos. De hecho, el plan no propone medidas concretas preventivas para los centenares de municipios valencianos que sufren desde hace muchos años la contaminación de los acuíferos por nitratos a causa de la ganadería/agricultura. Es una situación que no mejora. La ley es insensible al hecho de que centenares de miles de valencianos no pueden beber el agua del grifo con seguridad.

 

Silencio ante el espiral de impactos y peligros digitales

 

La ley valenciana ignora totalmente las emisiones, grandes impactos ambientales del enorme extractivismo global y residuos peligrosos creados por un sector digital que crece vertiginosamente (ya representa entre el 3% y el 10% de las emisiones de CO2 según la contabilidad utilizada y cuyos residuos muy difícilmente reutilizase solo se reciclan alrededor del 15%(aquí como en otros sectores la economía circular no funciona) por la complejidad de sus componentes. En los últimos cinco años ha habido un incremento del 21% en los residuos electrónicos y en el 2030 se espera que se duplican. El consumo energético de sector digital crece exponencialmente sin que haya medida concreta alguna en la ley valenciana al respeto. Los componentes de los aparatos electrónicos se extraen y se fabrican con las energías más sucias y contaminantes con una enorme repercusión sobre la biodiversidad, el clima y la salud de las personas del Sur Global. La ley Valenciana también ignora totalmente que la generación digital del 5G puede significar hasta cinco veces más consumo energético del sector digital. Mientras tanto el avance incesante de la “digitalización” se proyecta como una máxima prioridad política de la misma Generalitat Valenciana. Cualquier consideración de las disparadas cifras de emisiones, consumo eléctrico, minería y residuos imposibles de reciclar/reutilizar evidencia que el “Screen New Deal”(Nuevo Trato Digital) no es nada compatible con un verdadero “Green New Deal” que aminora los peligros ecológicos. Lejos de “desmaterializar” la economía, la digitalización creciente mediante las distintas plataformas digitales, de Amazón-Uber-Deliveroo-Glovo-Lyft, aumentan las emisiones, los residuos y el extraccionismo. La ley valenciana ignora este hecho ambiental muy visible en la vida cotidiana valenciana en lugar de establecer límites y regulaciones ambientales a la explosión digital.

 

Residuos y "economia circular" que no reduce en origen los peligros del "usar y tirar".

 

La propuesta ley habla de la economía circular de forma genérica sin objetivos claros de reducción de la generación de residuos. Ignora el hecho de que según numerosos estudios científicos la gran mayoría de nuestros residuos no puede ser reciclada ni reutilizada de forma eficiente con un ahorro energético y material. La única forma de haber menos generación de residuos imposibles de reciclar y reutilizar es de reducir drásticamente la generación de residuos, es decir producir menos. Por lo tanto, una verdadera economía circular exigiría que usemos mucho menos combustibles fósiles (que no es lo mismo que usar más energía renovable), y que acumulemos menos materias primas en los productos básicos y embalajes. Lo más importante es que necesitamos hacer menos cosas: menos automóviles, menos microchips, menos edificios. Esto daría como resultado una doble ganancia: necesitaríamos menos extracción de recursos, mientras que el suministro de materiales descartados disponibles para su reutilización y reciclaje seguiría creciendo durante muchos años. No hay objetivos de reducción del consumo de recursos en la propuesta ley. El concepto de economía circular en esta ley se alinea la sostenibilidad con el crecimiento económico; en otras palabras, más automóviles, aunque sean eléctricos, más microchips, más edificios. Así piensa la ley que la economía circular fomentará "el crecimiento económico sostenible". Incluso el mayor reciclaje total de una fracción de los recursos, exige una condición adicional de simplificación de los procesos industriales: que todo este hecho con madera y metales simples, sin utilizar materiales sintéticos, semiproductos. conductores, baterías de iones de litio o material compuesto. En su actual forma “la economía circular” solo se aplica a una pequeña fracción de la economía material valenciana. Solo podemos conseguir una sociedad de reparación, reutilización y reducción de materiales mediante unas leyes y fiscalidades contundentes no mencionadas en esta propuesta de ley. Este plan valenciano, a pesar de muchas expresiones retóricas, sigue orientado a medidas “final de la tubería” de reciclaje que nunca nos acercará a una verdadera economía circular con menos extracción de recursos y mucho menos huella ecológica.

 

Partager cet article

Repost0
13 mai 2020 3 13 /05 /mai /2020 09:48

Publicat en Levante, Agost, 2002

L´ICEBERG DE LA PUNTA I EL REALLOTJAMENT DE ZAPLANA

Isabel plora al veure avançar les maquines destructores sobre els camps que els seus avantpassats han conreat i han enriquit durant generacions. El seu marit pregunta com podrà regar si arriben a trencar a la sèquia. Ningú no té el valor de respondre. Els gats de Maruja, nerviosos, s´amaguen pel soroll i el moviment frenètic de veïnat, periodistes i obrers. Dotzenes de policies escorten al bulldozer que s´apunta a una vella alqueria. S´emporten detingudes a tres persones més que seien pacíficament davant de la pala. Sal.lus rep una bestial pallissa. Enmig d´una terrible gelor i la impotència, la magnitud de la tragèdia de l´horta de La Punta pren cos i ànima. Perquè és un mes d´agost gelat a La Punta. La tardor arriba molt prompte. Ja cauen les fulles per la última volta, i ja s´arreplega l´última ceba tendra de mil anys de collites. Perquè un canvi climàtic sobtós està provocant l´extensió d´una tundra estèril de carreteres, contenidors i més i més asfalt sobre l´horta on no sobreviuen ni les cebes ni les carxofes.
 
La delicada i complexa catifa verda de plantes, persones i caliu de l´horta deixen pas definitivament al càlcul fred i simple d´uns quants. Apreciem com el nou iceberg de ciment de La Punta s´aparta de l´horta igual com s´allunyen el blocs de gel de l´antàrtic. Són senyals vitals perillosos d´uns canvis fatals per als valencians i per totes les persones. Quina llàstima que rebem l´avís quan ja hi ha conseqüències irreversibles.

 
Mentres, una curiosa casualitat és que, durant els mateixos dies, Eduardo Zaplana haja trobat reallotjament i nova ocupació, inclús abans que els veïns i les veïnes de La Punta. Ha deixat la presidència de la Generalitat amb el mateix somriure optimista amb el que va convertir-se en el molt honorable fa sis anys. I amb la mateixa indiferència que el seu govern ha tractat als valors culturals i ecològics de l´horta -i al país en general-. Deixa una estela de terra cremada i uns armaris plens d´esquelets que segurament passaran factura al seu partit.   

 
Però, si per Zaplana la Generalitat ha sigut un campament de base temporal per poder escalar a la cimera del Govern Central, les terres i les cases de La Punta tenien unes funcions molt més singulars i permanents. La catàstrofe personal i colálectiva a que s´enfronta el veïnat de La Punta no es pot resoldre amb uns pisos de VPO o mil euros més o menys en les expropiacions (encara que mereixen el millor tractament possible), ni tan sols una oficina en la Castellana. Tot el contrari a la felicitat amb que Zaplana ha abandonat a la Generalitat, és ben segur que les famílies de La Punta deixaran a les seues cases i camps amb el cor trencat i un dolor immens que durarà molts anys. Zaplana vola a Madrid i oblida de València en un no res i a nosaltres, en canvi, ens omple la tristor i la ràbia de la pèrdua de l´última gran illa d´horta històrica de la ciutat de València.  
 
Sembla ser un hàbit malsà ser un poquet sensible pel futur d"esta terra. ¡Quant de patiment ens toca encaixar! Només ens queda el remei de que més persones poguen aprendre de la pedagogia de la catàstrofe i treure les lliçons polítiques més o menys assenyades. Hem de triar entre més destrucció de vida, cultura i terres o un reallotjament massiu dels actuals llogaters del Palau de la Generalitat. Si no, creixerà encara més la immensitat de l´iceberg de La Punta.

Partager cet article

Repost0
8 mai 2020 5 08 /05 /mai /2020 16:13
 El dilema del docente en las aulas y centros educativos

El trabajo pedagógico en los centros escolares coloca al profesorado frente a un cruce de caminos entre dos opciones antagónicas. Resultará central en la acción pedagógica la toma de posición y la manera en que se resuelva este dilema por parte del profesorado de cualquier nivel y tipo de estudios. Los docentes tomarán partido, sí o sí, en favor de una opción u otra, lo sepan o no lo sepan, lo decidan o no, sean conscientes de ello, o no lo sean.

 

La reproducción de las desigualdades sociales mediante las desigualdades escolares opera activamente en los centros de enseñanza. Estas funciones sociales de la enseñanza se disimulan mediante la separación esquizoide existente entre lo que se dice y lo que se hace que caracteriza al discurso oficial de los centros educativos. Por un lado se afirma que el modelo escolar es justo y da oportunidades escolares a todos por igual, aunque en la práctica ocurre que nunca hace esto puesto que el orden escolar discrimina activamente en su funcionamiento a unos estudiantes y favorece a otros en función de su origen social y familiar.

 

La institución escolar moderna funciona enarbolando mitos idealizadores y esencialistas muy eficaces en la tarea de ocultar lo que son las prácticas educativas reales de la enseñanza. Docentes, padres y madres, aprendices escolares, políticos y gestores públicos, administradores y técnicos, asociaciones profesionales, sindicatos docentes, especialistas y expertos formados académicamente en áreas de conocimiento vinculadas a la acción educativa, … a menudo caen atrapados en los cantos de sirena de estas fábulas sobre lo que es la enseñanza.

 

Los discursos oficiales de tinte liberal destilados por el propio campo de la enseñanza reducen el aprendizaje escolar a las tareas de simple transmisión de conocimientos, a la relación entre docentes y estudiantes, o al sistema meritocrático de la evaluación individualizada del aprendizaje programado mediante pruebas continuadas y exámenes.

 

La burocracia escolar trata a aprendices escolares de manera aparentemente imparcial y homogénea en cada nivel y asignatura, dando la falsa apariencia de un trato neutral ajeno a las diferencias sociales y culturales del origen familiar y social de los aprendices y dejando fuera de los muros escolares las desiguales sociales que les afectan, como son las económicas, culturales, religiosas, étnicas, de género, ....

 

Los docentes de la enseñanza primaria y secundaria participan en las dinámicas escolares cotidianas que en nombre del aprendizaje alimentan la reproducción de las desigualdades existentes en el conjunto de la sociedad mediante la producción de las desigualdades escolares en notas, créditos, diplomas  y titulaciones.

 

A menudo el profesorado se limita a realizar las funciones burocratizadas vinculadas a la maquinaria meritocrática que demanda la propia institución de enseñanza, y lo hace en medio de un mar de desmotivación por parte de los aprendices escolares ante los imperativos cotidianos de la cultura escolar. Esta indiferencia estudiantil en último término tiene que ver con la falta de reconocimiento de las singularidades sociales de los aprendices escolares, que a su vez los empuja a malograrse como personas y como escolares.

 


 El profesorado se enfrenta a dos posibles opciones:

 

Por una parte se les presenta la posibilidad de que la acción docente se acople dócilmente y se someta sin problematizar a las dinámicas meritocráticas escolares del "café  para todos”. Se trata de una toma de posición a favor del "cumpliendo de órdenes" como funcionarios y simple operarios mecánicos del universo escolar. La adopción de este rol por parte del profesorado suele ser bien vista y resulta legítima a ojos de la propia institución. Estos roles burocratizados del ejercicio de la función docente están implícitos en las inercias cotidianas de la vida de aulas y centros, y operan estableciendo un manto encubridor de las diferencias sociales y culturales de origen social y familiar que constituyen a toda la población de los aprendices escolares.

 

Desde esta toma de posición no se presta atención ni se tienen en cuenta las diferencias en dificultades o en facilidades que los estudiantes tienen de partida en función de su origen social y cultural. Tampoco se percibe la discriminación activa ejercida por el orden escolar hacia determinados grupos y clases sociales frente a otros que en cambio se favorecen: los aprendices escolares que provienen de las clases y familias socialmente ya favorecidas dentro del conjunto de la sociedad. Estos roles docentes dan prioridad a las funciones de transmisión de conocimientos y de evaluación de los rendimientos programados alcanzados. El ejercicio de tales roles a la vez lleva apareado la suspensión de toda problematización y racionalidad crítica sobre las propias prácticas docentes funcionariales, que son tan asumidas por los centros escolares y por gran parte del profesorado. El discurso justificativo central de los mismos apela al éxito en la consecución de las metas meritocráticas del aprendizaje escolar.

 

B. Por otro lado,  los docentes pueden optar por ser díscolos frente a las presiones y demandas externas instituidas en los centros escolares, bien negándose explícitamente pudiendo entrar en una cadena de conflictos y externas, o bien pueden resistir mediante estrategias educativas y pedagógicas alternativas. Desde esta toma de posición el pueden no enfrentarse directamente a la maquinaria de demandas de la meritocracia escolar instituida aunque sí pueden desvirtuarlas, bloquearlas o innovarlas, creando espacios a contracorriente capaces de aprovechar las propias contradicciones internas del quehacer educativo, como por ejemplo son las que se dan entre la orientación hacia la persona y la igualdad por una lado, y la orientación hacia los derechos de propiedad y la desigualdad por otro lado, haciendo valer el poder que les da la libertad de cátedra dentro del aula.

 

El quehacer docente puede romper los determinismos sociales impresos en la enseñanza concibiendo la institución educativa de forma más compleja, contemplando la acción del trabajo vinculada a un conjunto de esferas de prácticas, sociales y educativas, en interacción y estructuralmente articuladas.

 

Entre estas esferas relacionales pueden distinguirse algunas fundamentales, siendo que cada una de ellas opera mediante pautas de valor propias y dispares o antagónicas en relación a otras. La  esfera del Estado democrático liberal se basa en el reconocimiento de los derechos igualitarios de las personas humanas y en la homogeneización en torno a una cultura y valores comunes en un mismo territorio. La esfera relacional de la familia patriarcal está basada en la jerarquía, poder y superioridad de los valores masculinos. La esfera de las relaciones industriales y la producción capitalista del desarrollo y la modernización se funda en la desigualdad económica del trabajo, el lucro y la apropiación privada de los recursos económicos. La esfera de nuestra irremediable existencia socionatural basada en el dominio antropocéntrico y el prejuicio especista que empuja la creciente destrucción ecológica, la acelerada pérdida de la biodiversidad y la degeneración de los procesos bioproductivos de la Tierra, en un planeta finito en materiales y cada vez más contaminado y enfermo.

 

Esta posible delimitación de campos relacionales estructurados que se cruzan en interacción compleja y adoptan formas particulares en el universo escolar abre la posibilidad, no solo de las prácticas sociales reproductivas de la dominación, las desigualdades sociales existentes y los valores dominantes en el conjunto social, también se abren oportunidades para posibles cambios dentro de la vida escolar mediante la alteración inventiva y la traslación de las pautas y prácticas sociales asociadas a cada una de las esferas y a las relaciones entre ellas. Esta comprensión compleja de las hibridaciones y los tejidos relacionales que actúan dentro de los recintos escolares puede hacer posible el juego de las prácticas escolares opositoras y creativas frente a las prácticas reproductivas.

 


A partir de estas posibles interacciones entre diferentes esferas valorativas y relacionales, desde el enfoque sociológico de las Teorías de la Reproducción, algunos autores han formulado el carácter dual de la educación escolar, debido a que por un lado promueve la igualdad, la tolerancia, los derechos individuales inalienables, la democracia (al menos en la teoría, en los discursos y sus legitimaciones), pero por otro lado, en las prácticas escolares diarias a la vez se justifica la desigualdad, el autoritarismo, la fragmentación, la sumisión, la dominación, los prejuicios, mediante la forma de organizar las experiencias cotidianas del alumnado que inculcan prácticas de dominación ideológica y psicológica al servicio de la reproducción de la desigualdades sociales, la destrucción ecológica, el dominio y desenraizamiento cultural, las desigualdades de género y la dominación cultural patriarcal que instaura los valores masculinos como patrones universales de valor al tiempo que devalúa o excluye los valores y culturas femeninas.  

 

 

Las contradicciones principales que afectan a la escuela se derivan del hecho de tener diferentes inserciones: en la esfera del estado democrático liberal y sus lógicas basadas en los derechos individuales de las personas, y la escuela también desempeña las funciones de adaptación del alumnado al crecimiento de la producción industrial, capitalista y patriarcal, sustentada básicamente en los derechos de propiedad privada, una prometeica superioridad, desconexión y arrogancia antropocéntrica, la dominación  masculina y sus prácticas autoritarias y jerárquicas.

 

Tal y como señalan los enfoques sociológicos de las Teorías de la reproducción: la escuela no solo reproduce las desigualdades, las reproduce mediante contradicciones y fisuras internas . La escuela también reproduce sus contradicciones internas. En consecuencia, por la puerta de atrás pueden adoptarse estrategias pedagógicas y educativas específicas que busquen preservar el respeto a la persona del estudiante y su dignidad y los derechos individuales y la intimidad de los niños y niñas, en medio de una búsqueda continuada de fórmulas pedagógicas que les permitan, como docentes y como aprendices escolares, sortear creativamente las dificultades que imponen las demandas del aprendizaje escolar y las evaluaciones meritocráticas del rendimiento de las mismas.

 

¿Qué y cómo pueden darse maneras de acción pedagógica alternativas a los roles burocráticos instituidos por parte de los docentes que opten por ello, en el día a día de centros, aulas, asignaturas, y reconociendo a la vez el protagonismo escolar que han de tener las diferencias familiares y de origen social de los aprendices escolares?

 

¿Como optar por no ejercer de funcionarios reproductivos validados y premiados por la institución escolar por parte del profesorado y la acción pedagógica que transcurre en las aulas y los centros educativos?

 

¿Como no ejercer de soldados rehenes de la ingeniería de control y desigualdad social que opera silenciosamente en el día a día de los centros escolares mediante las dinámicas meritocráticas del “café para todos” y sin caer al tiempo en discursos ideológicos esencialistas desencarnados de las experiencias educativas concretas, como pueden ser las defensas hechas en nombre de valores abstractos como son los de la libertad y la igualdad?

 

¿Como iniciar otros procesos de aprendizaje y pedagogías alternativas que compensen y ayuden eficazmente a los aprendices escolares que vienen de familias y clases sociales alejadas de las demandas culturales de socialización primaria que a escondidas la escuela exige como antesala del éxito en el rendimiento escolar?

 

La cultura escolar

 

El ejercicio del orden escolar fabrica la ilusión de un trato justo e igualitario en el que la selección y desigualdad escolar producida mediante el los ritos del examen, solo es vista como resultado de las diferencias individuales de aprendizaje expresadas mediante los sistemas de evaluación.

 

En los centros de enseñanza opera una pedagogía muy racionalizada para la socialización y el aprendizaje escolar, que diariamente es puesta en práctica por el profesorado dentro de las aulas mediante formas más o menos directivas y autoritarias.

 

La cultura escolar es exigente, puntillosa y correctiva, homogeneiza por niveles y edades, y sus pedagogías son muy racionalizadas y nada espontáneas. Estas demandan aprendizajes cognitivos muy abstractos y fuera de contexto que luego serán evaluados mediante las pruebas, exámenes y notas.

 

La cultura escolar impartida y su aprendizaje actúa mediante dos procesos fundamentales y distintivos de entrenamiento escolar: la instrucción y la formación.

 

Las tareas de instrucción se imparten e inculcan conocimientos e información en los aprendices, que se serán objeto de evaluación. Los estudiantes son sometidos a planes racionalizados de aprendizaje por objetivos, a evaluaciones individuales, numéricas, jerarquizantes y públicas, sobre las adquisiciones de conocimientos.

 

Las tareas de formación de actitudes y subjetividades son mucho más implícitas, no están formalizadas y racionalizadas públicamente como lo están las tareas de instrucción, son transversales, su normatividad está encarnada y corporizada en los aprendices por discurrir mediante la inmersión en la experiencia del vivir diario bajo las reglas y rutinas organizativas de los recintos escolares. Estas formas de aprendizaje práctico-práctico, a menudo inconscientes, inculcan sin visibilidad ni discusión pública determinados valores teóricos y prácticos dominantes en el conjunto social y contribuyen a conformar identidades, actitudes y subjetividades en los aprendices escolares.

 

En comparación con la pedagogía y los aprendizajes de primera socialización en la familia la pedagogía escolar es muy particular por estar muy racionalizada y formalizada, su dominio se pone a prueba mediante los sistemas evaluación y rendimiento de las pruebas y exámenes, que a su vez se acompañan de un sistema de premio-castigo como son las notas.

 

Aunque la cultura escolar es hiper-teórica, abstracta, memorística y libresca, en lo relativo a la parte explícita del aprendizaje curricular racionalizado mediante objetivos de aprendizaje, también a la vez es muy práctica e inconsciente por inculcarse de manera sigilosa e inadvertida mediante los hábitos y rutinas prácticas diarias que están en la organización de los espacios, tiempos y actividades dentro de los recintos escolares.

 

Tal y como formula el enfoque de las Teorías de la reproducción a partir de los años setenta del pasado siglo XX en la sociología de la educación, esta cultura práctica tiene muchas correspondencias con la organización jerárquica y coactiva de otras instituciones sociales, como son las del mundo del trabajo, de las cárceles y los ejércitos. La organización burocratizada de los centros de enseñanza tiene muchas equivalencias con la organización práctica de otras instituciones sociales como son las relacionadas con la economía y el trabajo asalariado, en ellas el bien buscado no es la nota y el aprobado sino la retribución económica del salario.

 

El aprendizaje y adaptación a los roles del orden burocrático instituido a través de las rutinas escolares diarias tiene mucha fuerza y eficacia pedagógica en los escolares, penetra y captura sin consciencia sus cuerpos y sus almas. Las demandas práctico-organizativas diarias de la escuela realizan funciones socializadoras disciplinarias de carácter muy coactivo, que exigen acatamiento, obediencia, auto-represión del Sí mismo del aprendiz escolar.

 

Junto a esta represión y autocontrol personal por parte del aprendiz escolar opera la adquisición fundamental de un manejo de la economía del aplazamiento del logro académico buscado, la obtención de las notas aprobadas, las titulaciones y los diplomas. Este dominio en la postergación temporal de lo buscado es parte central y necesaria para la consecución del éxito escolar en el aprendizaje.

 

El dominio de esta economía temporal de desplazamiento a un futuro de aquello que se quiere y busca, exige del aprendiz escolar la auto-represión del sí mismo, de las necesidades inmediatas del Eros, de las tendencias instintivas del disfrute y placer implicadas en los propios deseos, gustos e intereses. Algo similar a lo que ocurre en la oficina o en la cadena de montaje de una fábrica y las categorías sociolaborales del trabajador asalariado.

 

Para que finalmente se puedan alcanzar los logros escolares tan preciados, buscados y aplazados, los de las notas, los diplomas y los títulos, este éxito solo puede conseguirse con la contrapartida de la colaboración en la represión y el autocontrol por parte de los propios aprendices escolares.

 

El dominio práctico de este autocontrol es parte central de las exigencias prácticas escolares, es parte oculta necesaria del programa de inculcación y adquisición de los contenidos teóricos racionalizados y explícitos que son evaluados mediante pruebas y exámenes. Es una condición actúa de lleno en las rutinas prácticas del orden cotidiano en los recintos escolares y lo hace sin que apenas tengan consciencia de ello los propios afectados. En realidad atraviesa todo el orden práctico de micro-relaciones en la vida en aulas y los centros escolares. Se trata de toda una microeconomía cotidiana sobre lo esperable y su aplazamiento.

 


Dos modos de socialización y aprendizaje:
el aprendizajes práctico-práctico por familiarización y la acción pedagógica racional escolar


Para que ocurra el éxito en el rendimiento escolar este ha de estar muy compenetrado y soldado con la pedagogía de otra agencia educativa de aprendizaje y socialización: el aprendizaje primario de familia de origen de cada aprendiz escolar.

 

Los estudiantes siempre están ubicados socialmente dentro de los grupos, clases y divisiones existentes en el conjunto de la sociedad. Si se da finalmente el triunfo en el rendimiento escolar este se debe a algo más que al papel de la escuela, puesto que obedece conjuntamente a dos formas de aprendizaje y socialización: a la socialización primaria de la pedagogía familiar, que en su mayoría actúa de forma muy inconsciente, práctica-práctica, casi corporizada, y a la educación escolar que se le agrega después.

 

Aunque la institución escolar suele atribuirse todos los méritos a sí misma si se da el éxito académico, y en cambio si este no se da entonces adjudica el fracaso al estudiante particular, sin embargo en realidad esto nunca opera así.

 

Las exigencias meritocráticas abstractas y librescas se suman a las exigencias escolares prácticas de un curriculum oculto muy disciplinario, coactivo y espartano. Es la pedagogía cuartelaria opera a través de la misma organización práctica diaria del aprendizaje, en los centros y el aula, muy similar a lo que ocurre en cuarteles militares o en fábricas. Este aprendizaje práctico es semi-inconsciente por darse a través de las diarias rutinas organizativas, jerárquicas y coactivas para los aprendices escolares, tal y como se analizan desde las Teorías de la correspondencia y el enfoque sociológico de las Teorías de la reproducción. Mediante esta organización de las prácticas escolares diarias se realizan casi "mágicamente" las funciones ocultas de la reproducción de la desigualdad social que opera activamente dentro de las aulas en las rutinas y su organización cotidiana.

 

Puede ocurrir que ambas pedagogías y aprendizajes, las familiares y las escolares, sean muy desiguales y distantes en sus maneras y exigencias, la escuela entonces no puede suplir por sí misma el aprendizaje familiar primario y previo práctico-práctico que tanto necesita para su buen funcionamiento.

 

La pedagogía escolar nunca actúa en solitario sino que exige que previamente los escolares hayan tenido un determinado y particular aprendizaje familiar de primera socialización para que pueda darse finalmente el éxito escolar.

 

El capital socioeconómico y cultural de las familias varían mucho según las distintas clases de pertenencia dentro de la estructura social desigual de nuestras sociedades tan divididas como están las nuestras. Las familias y clases tienen  formas desiguales de pedagogías, de capital cultural y de aprendizajes y maneras diferenciadas de acceso a la cultura.

 

El éxito en el rendimiento escolar no es solo efecto de la escuela, esto es rotundamente falso, sino que es un efecto combinado de la socialización primaria familiar más la socialización escolar que vendrá después.

 

El “habitus escolar” , que el orden meritocrático hiper-racionalizado de los centros de enseñanza demanda a cada aprendiz es el fruto de la adquisición semi-inconsciente de un particular conjunto de disposiciones prácticas estructuradas y estructurantes, corporizadas e interiorizadas, acordes con las demandas de la pedagogía escolar y referidas a comportamientos, emociones, sentimientos, cogniciones, moralidad.

 

La adquisición del habitus escolar demandado por el campo escolar por parte de los aprendices es parte necesaria para la consecución final del éxito en el aprendizaje curricular programado.

 

A mayor distancia existente entre la pedagogía familiar primaria y sus aprendizajes de inmersión práctica sedimentados en habitus de clase en relación a la cultura escolar impartida y al habitus escolar exigido por la misma, más discriminación y más trato desigual dará la escuela, más fracaso escolar tendrán los hijos e hijas de estas familias y clases cuyas pedagogías. Más esfuerzo se les exigirá para sortear la discriminación disimulada que opera sobre los aprendices escolares cuyo origen social y familiar esté más alejado o sea antagónico en relación a las demandas escolares y la cultura escolar.

 


El enfoque de las teorías de la reproducción de la sociología de la educación desde los años setenta del pasado siglo XX ha evidenciado el importante papel que cumple el desajuste entre el habitus familar y el habitus escolar en la reproducción de las desigualdades escolares y las desigualdades sociales de la estructura social.

 

Por debajo del relato de la igualdad de oportunidades educativas en realidad ocurre que las formas más alejadas de socialización primaria y pedagogía familiar, que están asociadas a la clase social de origen, sufren una activa discriminación por parte del orden escolar. En consecuencia están llamados al fracaso escolar con más fuerza los aprendices escolares de las familias y clases populares, cuya socialización primaria se aleja más de la cultura escolar. Ellos serán carne de cañón en  la pronta selección eliminadora, el abandono y los itinerarios, créditos, diplomas y estudios de menor valor social, económico y de prestigio. Para cualquier estudiante, sea de uno u otro origen familiar y de clase, pasar exitosamente las pruebas escolares exige un manejo relativamente hábil de ambas formas de aprendizaje escolar anteriormente comentadas (la inculcación e instrucción intelectual, muy memorística y abstracta, y el sometimiento al orden práctico de la disciplina, la obediencia y el aplazamiento temporal de la motivación de logro basado en la represión y el autocontrol del propio aprendiz escolar).

 

El éxito en el rendimiento escolar en lo más fundamental exige la adaptación obediente de los estudiantes al engranaje práctico de la organización jerárquica y espartana, que reclama sumisión y obediencia. Para ello se exige al aprendiz la interiorización del habitus escolar conformado por un conjunto particular de disposiciones mentales, emocionales, sensitivas, corporales, morales e intelectuales. Esta disposiciones se interiorizan, aprenden y ejercitan en la práctica, sin lenguaje explícito, su génesis opera mediante el contagio e inmersión en la experiencia escolar y en sus pautas cotidianas rígidamente organizadas.

 

Este autocontrol individual que es parte del habitus escolar resulta vital para poder pasar con cierto éxito por la escuela y siempre acompaña a las demandas de obediencia y disciplina jerárquica, que se acoplan tan bien a las demandas a los asalariados adultos en fábricas y oficinas.

 

La adquisición del autocontrol sobre los propios impulsos exige  la auto-represión del libre discurrir del Eros, del placer del disfrute en el presente, del gusto y el goce de realizar los deseos inmediatos. Para el éxito escolar estos impulsos deben ser reprimidos por parte de los propios aprendices escolares, que han de aprender a hacerlo si quieren alcanzar el éxito académico. Se trata de exigencias coactivas que han de cumplirse para sortear con éxito las sucesivas selecciones escolares y ganar finalmente el aprobado, los créditos escolares, los diplomas y títulos.

 

La adquisición de este habitus escolar estructurado y a la vez dotado de capacidad estructurante de las prácticas permite a su vez trasladarlo y ponerlo en práctica en otros contextos sociales relacionales distintos a los escolares.

 

Los escolares que aprenden a “comportarse adecuadamente” en la escuela también sabrán comportarse de igual manera en otros contextos sociales con demandas similares. Es decir la adquisición duradera del habitus escolar ofrece posibilidades de convertibilidad en otros campos relacionales diferentes a los escolares.

 

El autocontrol sobre el sí mismo asociado a la renuncia a las satisfacciones inmediatas a menudo tiene efectos nefastos en los aprendices escolares: el vaciamiento de sentido y valor de la propia experiencia del aprendizaje escolar. Los aprendices llegan a renegar del valor de los conocimientos escolares despreciando el acceso a cultura que ofrecen las instituciones de enseñanza. La experiencia de horas y horas en los recintos escolares acaba llenándose de desasosiego, rechazo y malestar emocional. Los estudiantes pueden acabar despreciando y odiando aquello que están obligados a manejar: la propia experiencia del dominio y aprendizaje cultural, llegando incluso a movilizar un asco proyectivo hacia materias, profesores, créditos, notas y diplomas, y los tiempos y rutinas de la vida escolar se viven como penalidades teñidas de nihilismo y vaciado de sentido.

 

¿Como impedir desde el oficio docente este trágico vaciamiento y la desmotivación masiva que hoy llena las aulas? ¿Como alcanzar el dominio de la auto-represión que demanda la escuela pero sin estos altos costes individuales sobre los estudiantes, que los abocan al empobrecimiento cultural, al nihilismo y al padecimiento continuado durante las largas jornadas dentro de los recintos escolares?

El motivo aplazado de las metas y logros buscados está firmemente inscrito en la organización práctica diaria de los centros y aulas, media todo el aprendizaje práctico, informal y oculto, acompañando también al aprendizaje formalizado, explícito y curricular.

¿Cómo es posible aprender a desplazar las metas del logro sin que se de el tal vaciamiento y empobrecimiento de la propia experiencia de inmersión en el aprendizaje?

¿Como salir del tedio y el malestar que inunda las aulas?

¿Cómo abandonar la posición de desanimados y desafectos que desprecian aquello que a la vez necesitan y tiene tanto valor para ellos y para su propio futuro social, como es el acceso y dominio de parte del legado histórico de la riqueza cultural humana fabricada durante generaciones y transmitida en la vida escolar y académica?


Además, este acceso a la cultura escolar es mucho más necesario y vital para los hijos de familias y clases desfavorecidas, que no tienen ni tendrán otras posibilidades de acceso y dominio de los valiosos legados culturales a lo largo de su socialización y aprendizaje primario y secundario en sus familias de origen y en sus entornos sociales de clase.

¿Cómo aprender disfrutando e identificándose con aquello que ha de hacerse?

 


El choque cultural entre el aprendizaje familiar y el aprendizaje escolar

 

En los recintos escolares las exigencias meritocráticas abstractas y librescas se suman a la puesta en práctica de un curriculum oculto muy represivo y disciplinario, como es el que opera en la misma organización diaria del aprendizaje en los centros y el aula. Mediante este aprendizaje práctico semi-inconsciente inscrito en las mismas inercias organizativas, jerárquicas y coactivas, toman cuerpo las funciones sociales ocultas de la reproducción de la desigualdad de la sociedad general y de los valores sociales dominantes.

 

Para el éxito escolar los aprendices escolares han acoplarse al orden burocrático cotidiano de los recintos escolares, que afecta a horarios, espacios físicos, ejercicios, asignaturas, pupitres, aulas, patio de recreo, pasillos, salas de ciencias, laboratorios, deportes, etc. Esta adecuación al orden escolar exige a los aprendices autodisciplina y represión a la vez que se someten a procesos intensivos de vigilancia y control con correctivos y penalizaciones continuadas ante las infracciones y evasiones.

 

Estos hábitos de autocontrol y disciplina junto al manejo psicológico de la motivación de logro aplazado van más allá de los contenidos de los contenidos teóricos específicos de asignaturas y materias que se evalúan.  En lo fundamental suponen una interiorización de la propia lógica del aplazamiento temporal del logro (las buenas notas, el aprobado, el diploma, el título).

 

Sin embargo estos hábitos de autocontrol pueden no haberse aprendido en la familia durante la primera socialización, cuando esto ocurre los estudiantes implicados tienen todas las cartas para el fracaso escolar, la eliminación y el abandono escolar temprano.

 

 Es decir, es en el medio familiar y en sus particulares y distintivas culturas prácticas, dotadas de un determinado capital cultural y de unas pedagogías y aprendizajes propios, que varían según clases y familias, es donde se adquiere este dominio inconsciente práctico-práctico incorporado como disposición estructuradas y estructurantes en los aprendices. Si no se ha adquirido este dominio de postergación temporal de los bienes buscados que la escuela reclama, entonces se necesitan dosis añadidas de trabajo pedagógico para compensar las distancias con la cultura escolar y con sus demandas para poder alcanzar el éxito en el rendimiento escolar.

 

En consecuencia, puede darse que los aprendices escolares llegan a la escuela con culturas prácticas familiares de clase de primera socialización muy alejadas o contrarias a las demandas escolares. La cultura de socialización primaria familiar es el aprendizaje más potente, duradero, imborrable, inscrito en las emociones, la mente, los comportamientos y los cuerpos del niño y la niña, en el habla, los movimientos, los sentimientos, el comer, el andar, el relacionarse con los demás y con uno mismo, el vestir, ...

Este primer aprendizaje por inmersión deja profundas huellas y un estilo, marca o un particular habitus familiar. A menudo este habitus de clase, como también le ocurre al habitus de género, es muy visible y se percibe externamente por los otros.

 

La génesis del habitus familiar de la socialización primaria familiar anterior a la socialización secundaria de la escuela actúa por inmersión práctica, contagio y familiarización en medio de las relaciones con los "otros" próximos del entorno familiar, humanos, seres no humanos, cosas, objetos, materiales, tecnologías... La conformación y aprendizaje de estos habitus familiares es parte de los procesos instintivos que también tienen otros animales sociales. Somos mamíferos y de primates, somos bioculturales. Nuestros comportamientos no solo están mediados por la mente, las ideas, creencias y valores, también están encarnados en los instintos y las emociones. Nuestras emociones afectivas se balancean dinámicamente en grados, tonalidades y polaridades, amor, simpatía, empatía, fusión, identificación, y odio, rabia, asco, ira... Se trata de las fuerzas emociones destiladas en último término a partir de procesos bioquímicos inscritos en nuestro cerebro y biología de especie, a partir de nuestra condición mamífera dotada del cerebro intermedio (sistema límbico), que compartimos filogenéticamente con otros mamíferos.

 

Nuestros afectos nos empujan a identificamos con los humanos próximos con los que nos ensamblamos emocionalmente, y lo hacemos a menudo sin racionalizaciones, sin haberlo decidido ni quererlo, y con los otros cercanos y conocidos lo hacemos de manera más intensa e inmediata, y estos otros pueden ser gente, animales no humanos, objetos fabricados, materiales, artefactos, tecnologías, plantas, ...

 

Estos aprendizajes y su memoria semi-inconsciente se adquieren sin la dirección de una racionalidad y consciencia, su fabricación es práctica-práctica, adoptando patrones estables estructurados que a su vez son estructurantes puesto que se actualizan en las experiencias y relaciones. El medio sociocultural y el medio biológico y físico-natural y ecológico constituye la masa madre de todo el proceso. La conformación de habitus en los individuos puede adoptar formas muy diversas y particulares dependiendo de las interaciones en las que esté inmerso durante las edades tempranas en la socialización primaria familiar. Estos aprendizajes sociales primeros tan difíciles de cambiar son capilares y están inscritos como un código genético y corporal en los individuos.

 

Los niños y niñas siempre van equipados con ellos cuando llegan a la escuela, llevan la marca de su origen social de pertenencia, el sello de clase y familia. El mundo de la enseñanza parte siempre de ellos, nunca actúa desde cero ni desde una tabla rasa sin grabados previos, a pesar de que esta dependencia necesaria para la pedagogía escolar no se reconozca por parte de la escuela y esta se adjudique para ella solamente los éxitos en el rendimiento del aprendizaje que obtienen los aprendices.

 

El problema aparece cuando es muy distante la cultura adquirida de primera socialización familiar en relación a las demandas y pedagogía de la cultura escolar, puesto que esta es muy quisquillosa y exigente, en las dos dimensiones comentadas: las jerárquicas, prácticas y disciplinarias, y las demandas y aprendizajes explícitos, curriculares, librescos, racionalizados y abstractos.


Este choque cultural entre el origen sociofamiliar y las normas teórico-prácticas de la cultura y el aprendizaje escolar carece de visibilidad a ojos del discurso oficial de la enseñanza y de los diferentes actores de la comunidad educativa.

 

Los aprendices escolares son entonces percibidos individualizadamente bajo la ficción idealista de solo ser átomos separados y aislados de su origen social de pertenencia, solo son identificados como "alumnos" con nombre, apellidos y curriculum académico. Se trata de un negacionismo indiferente a las identidades sociales de los aprendices y a las diversas culturas familiares que llevan grabadas en sus cuerpos y mentes cuando llegan a la escuela.


 
Pueden ser muchas y muy variadas las expresiones habituales de este choque entre cultura familiar y cultura escolar, mediatizadas por factores como son la edad, el sexo, el lugar, el centro educativo, el aula, el docente, la pedagogía didáctica, etc. A menudo en los aprendices escolares se expresan las marcas visibles de su origen social, que sacan a la luz la larvada confrontación social y cultural que opera dentro de los recintos escolares, como son: el desánimo, el continuo perder el tiempo, el aburrimiento, la desgana, el desinterés,  el goteo de boicots a la dinámica de la clase y al profesor, los chistes y risas, las burlas, los continuados despistes y distracciones, la falta de atención, la agresión y violencia, el vandalismo, los abusos sobre los otros aprendices, la invención y defensa de valores anti-escuela, los ataques y desprecios a los "empollones y pringados" que se acoplan a las demandas escolares, la constitución de grupos de iguales “colegas” que producen activamente comunidad y fabrican valores alternativos y cultura anti-escuela, anti-libresca, anti-teórica, construidas a partir de los ladrillos del propio entorno social de los aprendices. Se enfrentan y resisten así a los imperativos escolares y para ello extraen valores que modelan y hacen propios, como pueden ser los provenientes de la música, el deporte, el consumismo, la fuerza física, el alcohol y otras drogas, la estética en vestimentas y en los estilos de autopresentación pública, las adopción de gustos e identidades extravagantes, la mimesis con arquetipos exagerados de masculinidad modelo macho alfa, o de feminidad superWoman objeto de seducción y atracción del deseo masculino, la adopción de estilos de comportarse, hablas y jergas "maleducadas" que emplean el grito, los insultos,  el desaliño y la escasa diligencia,  ....

 

Uno de los beneficios ocultos de la construcción grupal de micro-culturas estudiantiles es ganar, al menos durante un tiempo que están en los recintos escolares, algo de amor propio, reconocimiento y autoprotección por parte de propio grupo de colegas. Estas dosis de valía y autoestima les sirven en parte para compensar las humillaciones y el estigma público que reciben por parte de la escuela, poniendo en valor aquello que es devaluado y despreciado por la escuela.


De esta manera amortiguan parcialmente los padecimientos de los estigmas y el rechazo público que reciben por parte de la institución escolar ante su fracaso continuado. Constituyen microculturas mediante formas reactivas de resistencia en respuesta a los daños a su dignidad personal que operan mediante la vigilancia correctiva y los castigos de las notas y los suspensos públicos que reciben, causados en última instancia por no poder adaptarse y por no estar equipados con los aprendizajes familiares primarios que exige la escuela para alcanzar los éxitos escolares que promete y avanzar en los sucesivos tramos educativos.

 

Sin embargo la ceguera escolar instituida en centros y docentes, suele culpar a los propios estudiantes de sus fracasos escolares, no queriendo entender la responsabilidad que tiene la propia institución escolar cuando fomenta y a la vez niega el choque cultural entre la socialización y habitus adquiridos de la familia y los de la escuela, negando que ella tenga algo que ver en ello.

 

Los estudiantes, en realidad son víctimas impotentes de esta silenciosa confrontación social y cultural disimulada y negada activamente por parte del orden escolar en nombre de la neutralidad ante el origen sociocultural de los aprendices escolares. Al tiempo se invisibilizan y desprecian los las culturas de resistencia anti-escuela que activamente crean. A menudo, en pago a esta inadaptación y rechazo de la cultura escolar solo reciben los castigos de las bajas notas, los suspensos y la expulsión temprana de los recintos escolares. El sistema de premio-castigo estrella en la vida escolar que son las notas, para ellos se convierten en humillantes correcciones y penalizaciones públicas de escarnio y ostracismo ante comportamientos desaprobados y considerados "desviados".

 

El orden escolar de vigilancia y control persigue minuciosamente estas resistencias culturales anti-escuela de los aprendices, muchas de ellas ligadas al choque entre la cultura y habitus familiar y la cultura escolar, lo hace mediante sistemas de penalización y corrección perpetua sobre conductas distraídas, desatención, desinterés, falta de diligencia, maneras de hablar, de vestir, gustos, aficiones, motivaciones, amistades, … devaluando públicamente y estigmatizando a los aprendices y sus cuadrillas, persiguiendo y castigando los comportamientos desmotivados, nerviosos, descentrados, hiperactivos, ....

 

También se biologizan, psiquiatrizan y medicalizan estos comportamientos mediante diagnósticos tipificados y avalados por profesionales especialistas, como son los psicólogos, pedagogos, pediatras, médicos, psiquiatras, ... Esto ocurre por ejemplo con la adopción de protocolos de actuación escolar sobre el llamado TDAH (“trastorno de déficit de atención e hiperactividad” por parte de los centros de enseñanza. Las comunidades autonómicas del estado español, en el desarrollo de un apartado de la ley educativa LONCE hecha por el gobierno del Partido Popular están impulsando estas políticas escolares. Su finalidad está en detectar tempranamente el TDAH en las poblaciones escolares, exigiendo la colaboración activa de centros y docentes para iniciar procesos de medicalización médica y reeducación con estos aprendices escolares desadaptados. En nombre de inventadas patologías biologicistas y a-sociales de carácter médico y psiquiátrico, expertos especialistas opinan y emiten dictámenes públicos que formulan la existencia de supuestas alteraciones neurológicas cerebrales detrás de determinados comportamientos, a pesar de carecer de todo rigor y fundamento en evidencias científicas.

 

A los escolares diagnosticados con el TDAH se les somete a una medicalización con psicofármacos junto a procesos de reeducativos en manos de un variado cuerpo de especialistas.

 

Esta indebida patologización biologicista del aprendizaje y el fracaso escolar parte del principio de que en vez de cambiar la escuela ante la patente crisis de la misma, hay que cambiar directamente la cabeza y el funcionamiento neurológico del alumnado, lo que a su vez repercute indeleblemente en sus cuerpos y en sus vidas. Todo y a pesar de que los mejores resultados y evidencias empíricas disponibles en la investigación básica aportada por los profesionales de la neurología desmienten rotundamente la existencia de relaciones causales entre alteraciones neurológicas y el conjunto de síntomas arbitrariamente agrupados bajo el engañoso término unificador del TDAH. Es decir, carece de todo fundamento científico el supuesto de que funcionamiento bioquímico del cerebro es la causa directa de muchos trastornos de conducta que generan inadaptación y fracaso en el aprendizaje escolar, tal y como también viene ocurriendo con otras enfermedades neurológicas y psiquiátricas fabricadas, como es el llamado "Trastorno bipolar infantil".

 

En suma, los protocolos clínicos de medicalización social a granel que ya han entrado en los recintos escolares y en las familias obedecen a otras razones, como son las de los intereses económicos y el control social, es decir a intereses extra-científicos y extra-escolares, no a los problemas reales que inciden en el fracaso escolar y son reducibles a la biología. Las corrientes principales del cuerpo de conocimientos de la psiquiatría, resultan infundadas y rancias por caracterizarse por un reduccionismo biologicista individualizante y a-social por empeñarse en avalar y dar falsos sellos de credibilidad "científica" a unos peligrosos y dañinos tratamientos con psicofármacos carentes de todo rigor empírico, metodológico y científico. Los intereses del gran negocio de las empresas farmaceúticas y los laboratorios han conseguido también los apoyos de los gestores públicos de la enseñanza, los partidos políticos de todo color ideológico, de izquierdas y de derechas, las asociaciones de madres y padres de alumnos, los profesionales expertos formados académicamente en áreas de conocimiento especializadas  en el campo de la educación, como son los psicólogos, pedagogos, pediatras, psiquiatras, el profesorado, … y de sus organizaciones profesionales, etc.

 

¿Como iniciar otros procesos de aprendizaje y pedagogías alternativas que compensen y ayuden eficazmente a los aprendices escolares que vienen de familias y clases sociales alejadas de las demandas culturales de socialización primaria que a escondidas la escuela exige como antesala del éxito en el rendimiento escolar?

 

En definitiva, para poder alcanzar el éxito escolar es necesario haber tenido previamente un determinado aprendizaje de socialización familiar primaria. La escuela exige un particular tipo de aprendizaje previo familiar, sin él no hay éxito escolar posible para los aprendices escolares cuando ocurre que se da mucha distancia entre la pedagogía familiar y la cultura pedagógica de las escuela. Si se dan grandes diferencias entre la pedagogía escolar y los aprendizajes de primera socialización, familiar entonces los esfuerzos hechos por parte de los aprendices escolares serán muy infructuosos, y tendrán que enfrentarse a muchas dificultades y obstáculos por todo ello. En consecuencia les será imposible ir superando los sucesivas pruebas selectivas y los niveles escolares.

 

A más distancia y contraposición entre la cultura y capital familiar y la cultura escolar, más y más llenarán los hijos de estas familias y clases sociales las bolsas de fracasados escolares, de desanimados y de abandonos.

 

En consecuencia estos grupos sociales y familias culturalmente alejados de la cultura escolar tendrán un alto coste a pagar si quieren conseguir superar con éxito los obstáculos de este choque cultural: estarán obligados a un sobreesfuerzo personal en comparación con el resto de aprendices hijos de culturas familiares y clases más cercanas a la cultura escolar. A causa de las diferencias culturales entre familia y escuela tendrán que esforzarse mucho más, y también escuela les exigirá disimuladamente mucho más bajo la coartada meritocrática de la igualdad de oportunidades escolares, para poder compensar y superar finalmente los altos muros del acceso y dominio de la cultura escolar.

 

Para los hijos e hijas de estas familias y clases sociales este sobreesfuerzo es algo más que un simple proceso de reeducación puesto que implica más bien lo que es una conversión, una aculturización asociada a un desclasamiento y desenraizamiento en relación a sus orígenes sociales y a la cultura madre sociofamiliar en la que han aprendido y se han socializado desde edades muy tempranas.

 

Todo ello opera por debajo del ropaje igualador de la escuela moderna y sus relatos sobre la aparente igualdad meritocrática y la “igualdad de oportunidades” escolares, el derecho universal a la educación primaria, la homogeneización curricular en el aula y en los sistemas de evaluación para cada nivel y el trato aparentemente neutral indiferente a las diferencias y desigualdades socioculturales de origen social.

 

En resumen, la socialización y el aprendizaje primario familiar siempre tienen profundas huellas en los aprendices escolares, que a su vez alimentan la desigualdad escolar de notas y estudios en la pirámide educativa, que más tarde desembocarán en desigualdad social.

 

Se reproducen y convierten así lo que aparentemente eran trayectorias escolares, notas, créditos y diplomas, en desigualdades sociales y económicas, que a su vez reproducen las desigualdades y divisiones de la estructura de divisiones del conjunto de la sociedad.

Mediante las dinámicas meritocráticas de las desigualdad escolar y el imperio del examen y las notas, se reproduce finalmente el orden de las desigualdades sociales presentes en la sociedad.

 

Para estos aprendices escolares discriminados activamente por el orden meritocrático de la escuela a causa de su origen familiar y de clase, nunca hay las mismas posibilidades de aprendizaje que el resto. No existe en realidad la igualdad de oportunidades educativas proclamada puesto que en el día a día de la vida escolar reciben un trato desigual dependiendo del origen familiar y de clase.

 

El trato diferente es lo que hay por debajo del traje de las exigencias meritocráticas establecidas bajo el principio de que todos los aprendices son tratados por igual, independientemente de su origen social y en consecuencias el mundo escolar es justo y equitativo. Según estos relatos oficiales las desigualdades escolares en notas y estudios responden exclusivamente a los aprendices escolares, estos son tomados individualmente como los únicos responsables al tiempo que  la propia institución escolar se libra de responsabilidades, de autoreflevividad y de autocrítica.

 

El proceso que va de la “igualdad de oportunidades” a la entrada y la desigualdad educativa a la salida del periplo escolar, encubre lo que realmente hace el orden escolar de la escuela moderna: invalidar activamente el derecho a una escolarización primaria universal al hacer lo contrario de lo que pregona: da un permanente trato desigual y discriminativo a los aprendices con orígenes sociales y familiares más humildes y distantes en capital cultural y en hábitos primarios de aprendizaje, pensamiento y habla. Además los estudiantes que provienen de familias y clases socioeconómicas infradotadas o carentes de medios y recursos económicos propios, que en cambio sí tienen otras familias, clases y colectivos sociales, tienen menos recursos económicos y culturales a su alcance para poder compensar en lo posible este desigual trato escolar que reciben. Para las metas del éxito escolar están obligados a buscar apoyos suplementarios y a realizar muchos más esfuerzos ante la activa discriminación y el trato desigual que reciben por parte de la escuela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


   _______________________
Materiales docentes
mara.cabrejas@uv.es
Universitat de València
Mara Cabrejas

 Bowles, S y H. Gintis (1981).: La instrucción escolar en la América capitalista. Madrid, Siglo XXI;
Apple, M. (1986).: Ideología y currículo. Madrid, Akal.
Apple, M. (1996).: El conocimiento oficial. La educación democrática en una era conservadora. Barcelona, Paidós.
Giroux, H.A. (1992).: Teoría y resistencia en educación. México, S. XXI
 Se pueden ver de forma dramatizada las dimensiones más disciplinarias y coercitivas de la organización rutinaria del espacio, el tiempo, los ejercicios escolares y los aprendices escolares en el vídeo musical “El muro” de Pink Floyd:  HYPERLINK "https://www.youtube.com/watch?v=JjoLEXz8FkU"https://www.youtube.com/watch?v=JjoLEXz8FkU

 Ver  aquí el vídeo documental: “La educación prohibida"
  HYPERLINK "https://www.youtube.com/watch?v=5ECJOXK_vAM" https://www.youtube.com/watch?v=5ECJOXK_vAM

 Bourdieu, P. y Passeron, J.C (1977).: La reproducción. Barcelona, Laia.

 Ver el vídeo: “Mi amigo Nietzsche” HYPERLINK "https://www.youtube.com/watch?v=lxG4etYg7wo"https://www.youtube.com/watch?v=lxG4etYg7wo

A Lucas, el protagonista del relato, le ayudan a superar los suspensos en notas y el desánimo, unos factores extra-escolares que de pronto se encuentra, como son un chatarrero, un libro, algunos vecinos, y los colegas de clase, no la propia escuela. ¿Pero quizás podría haber venido esa ayuda de algún profesor ? ¿Cómo podrá hacer sido? Es grande el coste colateral sobre Lucas que le exige la superación del fracaso escolar. Para alcanzar finalmente las buenas notas y el éxito escolar Lucas tuvo que realizar un sobre-esfuerzo para poder acercarse y apropiarse con relativo éxito de la cultura escolar, por estar está infra-dotado del capital cultural familiar necesario para ello. Mediante la atenta lectura y relectura minuciosa del libro de Nietzsche que casualmente encontró tirado en un solar convertido en vertedero de basuras y desechos: "Así habló Zaratrusta" pudo ir descifrándolo. En medio de este trabajo arduo en constancia y detalle sobre cada palabra y sobre los significados desconocidos para él, tuvo en contra impidiéndoselo a su propia madre, a la pobreza de la cultura familiar, a la rigidez de la doctrina religiosa y a la misma maestra y escuela, indiferentes a las dificultades y las condiciones  de su origen social y empobrecido capital cultural familiar de Lucas.

 En sociología de la educación el enfoque particular de las Teorías de la resistencia dentro de las “Teorías de la reproducción”, analiza en profundidad estar marcas sociales del origen familiar al estudiar las culturas de resistencia que activamente crean los estudiantes dentro de los recintos escolares.  Ver sn Willis, P (1986): Aprendiendo a trabajar. Madrid, Akal.

 

 

 

 

Partager cet article

Repost0
20 février 2020 4 20 /02 /février /2020 23:06
La implacable intrusión de Gaia

Somos seres terrícolas y siempre lo hemos sido, nunca hemos estado separados e independientes de la naturaleza, tal como idearon los modernos. Gaia no es solo una metáfora, es un nombre que refiere a las realidades materiales en las que los humanos estamos necesariamente insertos. Gaia es lo que hay detrás de eso que llamamos sobrecalentamiento climático y emergencia climática y ecológica.

 

Gaia no es solo un término para dar nombre a la Tierra, ni tampoco refiere solo a una Tierra nutricia, a una Madre Tierra, como la que honran algunos pueblos humanos que reclaman que tenga derechos y protección. Aunque Gaia no contradice estas imágenes benefactoras para los humanos también responde otras figuraciones pertinentes que no se reducen a estos imaginarios y creencias culturales. Gaia también es el nombre para una divinidad más antigua que los dioses griegos, que podría ser la figura de una madre, pero no la madre buena y amorosa sino la madre indiferente y quisquillosa que no hay que ofender.

 

La realidad aludida con el término Gaia a comienzos de los 70 del siglo XX fue bautizada así por James Lovelock y Lynn Margulis a partir de investigaciones de disciplinas científicas separadas que convergieron y ponían de manifiesto el denso conjunto de relaciones que se acoplan: los seres vivos, los océanos, la atmósfera, el clima, los suelos. Gaia refiere al planeta viviente, que ha de ser reconocido como un “ser” no reducible a una simple suma de procesos y partes por ser el producto de una intrincada historia de co-evolución, cuyos primeros artesanos y autores fueron innumerables comunidades de microorganismos. Gaia es el nombre dado a esa disposición de relaciones materiales, aquello de lo que irremediablemente dependemos los humanos y que ha sido el marco global estable de nuestras historias y aspiraciones.

 

La idea de Gaia refiere a los procesos naturales de la Tierra que no están dotados de elementos intencionales ni de conciencia. Gaia es un sistema autorregulador fruto de la casualidad y de la necesidad, es la Tierra regulada mediante procesos mecanicistas y estocásticos y cuyos comportamientos se asemejan a los de un organismo. El funcionamiento de Gaia no es estable por ser el resultado de múltiples acoplamientos no lineales entre los procesos que la componen y por ello es susceptible de abruptas mutaciones. Esa disposición procesual y dinámica es algo asemejable a ser "uno", puesto que es así como responde Gaia ante lo que le perturba: con una coherencia compleja irreductible a una simple suma de modificaciones de sus partes. Gaia está dotada de una historia y de un régimen de actividad propia, constituye un "todo" que surge de la manera en que los procesos que la constituyen se acoplan de formas múltiples y entrelazadas, en los que la variación de unos tiene efectos múltiples en los otros y puede dar lugar a cambios inesperados en el conjunto. Parecía que tales acoplamientos daban garantías de un tipo de estabilidad asociada un organismo vivo con buena salud, entonces Gaia podía ser percibida como una madre nutricia y buena que debía ser protegida.

 

A partir de ahora nuestra comprensión de que Gaia es menos tranquilizadora, más que nunca asoma el rostro de la temible Gaia. El avance de las sociedades del desarrollo y la modernización tecno-industrial ha franqueado muchos márgenes de tolerancia rebasando muchas limitaciones ecológicas. A consecuencia a las alteraciones que los humanos le han infringido las respuestas que Gaia pueda dar tienen el peligro de que sean brutales y excesivas para nosotros y el resto de criaturas.

 

En nuestra época han cambiado de forma alarmante los metabolismos de la Tierra, según anuncian muchas evidencias científicas en las últimas décadas sobre el estado de los sistemas naturales y los seres que los habitan. Al mismo tiempo el dominio neoliberal del mercado y su fusión con la política ha restringido el espacio de las elecciones efectivas durante las últimas tres décadas: no se pueden tocar ni las leyes del mercado ni los beneficios de las industrias, por tanto solo se trata de adaptarse. Si hace medio siglo las grandes perspectivas de innovación científico-técnica eran percibidas como sinónimo de progreso, en adelante esta confianza se ha deteriorado mucho ante la proliferación de daños y peligros ambientales monstruosos.


 
Ahora que sabemos de la grandiosa e intrincada existencia de Gaia, una discusión fundamental está en si la Tierra debe seguir definiéndose reduciéndola a simples recursos materiales disponibles para los fines humanos, o si bien hemos de conservarla y protegerla con urgencia. Estamos mal preparados para dar respuestas acordes con las situaciones que hemos desencadenado en Gaia. Las ciencias no están equipadas para dar respuestas a las amenazas del porvenir, tampoco lo están las élites políticas y económicas.

 

No hay gran cosa nueva que podamos esperar de “nuestros responsables”, afanados como están en la gestión de un “pánico frío” que ellos también comparten mediante los mandatos contradictorios de un doble imperativo: la competitividad económica y a su vez el desafío ecológico que cataloga de irresponsable las metas del crecimiento económico material. ¡Consuman! puesto que de ello depende el crecimiento, aunque la huella ecológica destructiva de los estilos de vidas debe cambiar y reducirse por el carácter egoísta e irresponsable de este modo de consumo.

 

La implacable intrusión de Gaia

 

Hemos devenido actores globales con impactos destructivos globales y como contrapartida la Tierra responde a nuestros actos con la implacable intrusión de Gaia. ¿Es combate, diálogo o acuerdo? Ante el riesgo atroz de muerte para multitudes humanas y no humanas, la tarea pendiente es la fabricación de un contrato natural que pueda alimentar la esperanza de una digna vida común.

 

La teoría Gaia establece un vínculo inevitable entre los seres humanos y la naturaleza al afirmar algo que ya decían algunas religiones primordiales, como el animismo. Si en los cultos monoteístas Dios es el garante final del sentido de la vida humana, para la teoría Gaia el mundo no tiene más sentido que la vida de las amebas. Gaia, que es el nombre de la antigua diosa griega de la Tierra, fue anticipada hace miles de años en el verso de Te Ching, que a su vez recoge un texto taoista más antiguo sobre los ritos de la antigua China que empleaban como ofrenda a los dioses unos “perros de paja”, estos eran pisoteados y abandonados una vez acabado el ritual (…” El Sol y la Tierra son implacables, los seres de la creación son para ellos meros perros de paja”). Si los humanos continúan perturbando los equilibrios de Gaia ellos también serán pisoteados, nunca podremos ser otra cosa que perros de paja.

 

Ahora que sabemos de la grandiosa e intrincada existencia de Gaia y de nuestra irrebasable dependencia de ella. Gaia hoy está asociada a lo nunca visto, a un sentimiento de verdad incómoda que constituye una radical novedad para nosotros los humanos modernos, los que afirmamos la grandeza de los pueblos en función de la manera de idear creencias de separación, dominio y conquista sobre la naturaleza, sobre "nosotros" y sobre el "uno" anónimo que es Gaia. La sorda y ciega intrusión de Gaia no responde a la imagen benefactora invocada cuando se alude a nuestras conexiones y pertenencia a la Tierra. A partir de ahora se trata de Gaia la indiferente, la que no nos pregunta ni exige nada, esto traduce la especificidad de lo que está ocurriendo con Gaia:  el acontecimiento de una intrusión unilateral.

 

La intrusión de Gaia ha llegado para quedarse y ser parte irremediable de nuestro futuro, no responde a un mal momento que pueda tener arreglo y que pasará. No es una crisis más entre otras que podamos dejar para después y encarar más tarde o mañana, puesto que de ello depende nuestro futuro. ¿Acaso este podrá ser digno de ser vivido?. Dependerá de lo que hagamos frente a este “ser” implacable y sordo.

 

En todas partes viene ocurriendo el mismo proceso de destrucción ecológica que permite el obrar unos con otros y conduce al triple estrago medioambiental: devastar la Tierra, devastar las capacidades inventivas colectivas, devastar las capacidades individuales para escapar mediante la conformidad con los negocios y el mercado. La magnitud de las alteraciones infringidas a Gaia por el desarrollo tecno-industrial están documentadas por los mejores conocimientos científicos disponibles. De sobra sabemos que la temible intrusión de Gaia es causada por la creciente destrucción de las bases materiales y ecológicas de la existencia humana y no humana que nosotros provocamos.

 

Aunque los poderes de Gaia son grandiosos, sin intención y con respuestas ciegas ante las muchas provocaciones irresponsables de lo que hemos llamado progreso, desarrollo y modernización, la misma Gaia no está amenazada, en cambio sí lo están las numerosas especies vivas que serán  barridas a una velocidad sin precedentes por los cambios ambientales que los humanos  están ejerciendo sobre la Tierra.

 

En nombre de desterrar de nuestro mundo modernizado toda idea de trascendencia hemos sido poseídos por una endiosada y peligrosa trascendencia: la de creernos que somos los únicos y principales actores de las historias y del mundo. La necesidad de frenos de emergencia es parte de la prueba a la que nos somete la intrusión de Gaia a nosotros los humanos modernos, a pesar de que estamos muy mal equipados para transigir con las realidades y limitaciones que impone Gaia.

 

Las crecientes alteraciones infringidas a Gaia nos interrogan sobre los procesos humanos desencadenados por el rebasamiento de los límites ambientales del sistema Tierra y sobre nuestra actual condición global de altísimo riesgo de perderlo todo y de altísima incertidumbre sobre la evolución del sistema sociedad humana-naturaleza (podemos diferenciar entre catástrofes y cataclismo, como sería la subida de 6ºC de la temperatura media de la Tierra). Nuestra funesta situación colectiva de emergencia climática exige pensar con los propios recursos imaginativos, políticos y científicos, pero sin el peligro de dejar de lado la situación de urgencia. Este mundo podrá ser digno de ser vivido dependiendo de las respuestas que demos a las furias desatadas de Gaia.

 

En adelante Gaia es el nombre de una realidad inédita, poderosa y ciega desprovista de cualidades que podamos invocar. Nombrar la intrusión de Gaia responde a una disposición irritable de las fuerzas materiales indiferentes a nuestras motivaciones y proyectos humanos. La irrupción de Gaia refiere a la desestabilización de procesos materiales ensamblados, Gaia no requiere ser amada ni ser protegida, tampoco puede ser doblegada. No puede haber porvenir previsible que pueda ignorarla.

 

Gaia es irascible y debe ser nombrada como "un ser", ya no se trata de enfrentarnos a la naturaleza salvaje y amenazadora, ni a la naturaleza frágil que hay que proteger, ni a la naturaleza que puede ser explotada a voluntad. La nueva situación creada por la intrusión de Gaia no nos pide nada, no es vengativa, ni siquiera solicita una respuesta.

 

La intrusión de la Gaia indiferente y ofendida junto a los desastres socioecológicos que anuncia constituye un acontecimiento que cuestiona radicalmente nuestro mundo humano. La Gaia furiosa que irrumpe también fue honrada en un pasado anterior al de los antropomórficos mitos griegos sobre los dioses. Los pueblos campesinos sabían que los humanos dependen de algo mucho más grande que los tolera, una madre quizá, pero una madre irritable a la que no hay que ofender prestando atención y no abusando de su tolerancia. La ciega la manera de responder de Gaia no es una venganza ante los daños que le hemos causados, la respuesta que hemos de dar ha de ser tanto a lo que la provocó como a las consecuencias de dicha intrusión.

 

En adelante la intrusión de Gaia no trata de justicia ni de castigo puesto que no apunta específicamente a los que le ofendieron, no se detiene ante fronteras administrativas, políticas o militares. Gaia hoy cuestiona el porvenir conjunto de todos los habitantes del planeta, humanos y no humanos, salvo el de los microorganismos que son coautores inmemoriales de la existencia y coevolución de los seres vivos y la biodiversidad. Gaia no necesariamente pide amor o protección, sino que reclama un tipo de “atención adecuada” para una entidad muy poderosa, compleja e irascible. Exige un abordaje constructivista, especulativo y pragmático sobre los acoplamientos mutuos entre las sociedades humanas y Gaia y sobre los intrincados procesos puramente materiales de Gaia en los que se integran.

 


Tomar en serio la precariedad del vivir en las ruinas del progreso y la irrupción de Gaia es un desafío para la capacidad de producir seguridad y medios ante situaciones conflictivas diversas e inciertas. Aprender a vivir en las ruinas exige es precisamente lo que Donna Haraway llama: "Permanecer con el problema", es decir exige abrir los ojos y despertar de la “modernidad” que nos dice que los problemas pueden y deben ser resueltos.
 
Los poderes políticos y económicos han optado por seguir como de costumbre en la guerra del crecimiento material que enferma y mata las capacidades biogenerativas de Gaia en nombre de una concepción de progreso. Los poderosos desatienden las mínimas exigencias de continuidad humana, como si acaso el futuro se las arreglara solo, persisten en mantener el mismo rumbo empujado por las metas del crecimiento económico competitivo, que ahora a veces es llamado “sostenible”. Los cambios parciales y los barnices del “capitalismo verde” no ponen en cuestión la maquinaria expansiva del desarrollo y su guerra contra la Tierra. Es decir, la crisis de Gaia quiere ser convertida en oportunidades de negocio para el capitalismo, lo que a su vez nos empujará más y más al desastre ecosocial y al exterminio autoinfringido.

 


Encarar el porvenir en las ruinas del progreso

 

La amenazante intrusión de Gaia en nuestro presente es respuesta a los muchos daños y alteraciones que recibe a causa de los impactos humanos, de ella depende nuestro futuro. La intrusión de Gaia tiene rasgos de opción verdadera que en conjunto nos compromete, de la que no podemos escapar puesto que no existe opción neutra ni es posible el abstenerse de escoger. El que neguemos la pregunta de los humanos del futuro no evitará el que tengamos que dar respuestas a los humanos sin voz ni voto que heredarán este mundo devastado. Nos interpelarán afirmando que sabíamos lo que había que hacer, que teníamos los medios y los conocimientos suficientes, pero sin embargo no lo hicimos.

 

La intrusión de Gaia no trata de justicia ni de castigo puesto que no apunta específicamente a los que le ofendieron. Gaia no se detiene ante fronteras administrativas, políticas o militares, cuestiona el porvenir de todos los habitantes del planeta, humanos y no humanos, salvo el de los microorganismos que son coautores inmemoriales de la existencia y coevolución de los seres vivos y la biodiversidad. Gaia no necesariamente pide amor o protección, sino que reclama un tipo de atención adecuada para una entidad muy poderosa, compleja y quisquillosa. Exige un abordaje constructivista, especulativo y pragmático, sobre los acoplamientos mutuos e intrincados procesos puramente materiales, que constituyen poderes grandiosos sin intención con respuestas ciegas a las muchas provocaciones irresponsables de lo que hemos llamado progreso y modernización.

 

Un “déjà vu” es la manera habitual en que este conocimiento sobre las imparables lesiones infringidas a Gaia incómoda a las mentalidades modernas: "sí, uno ya sabe". Pero los humanos responsables de la intrusión de Gaia también han creado medios de comprender y anticipar algunas de sus consecuencias. Esto da pie a nuevas disputas en común y también cambia el sentido habitual de la palabra responsabilidad: ya no tenemos que mostrar e imponer el camino a otros pueblos sino que somos responsables ante ellos. Si ante el atolladero colectivo al que nos ha dirigido nuestra particular forma de existencia en guerra contra Gaia optamos por la supervivencia digna junto al resto de especies y seres multidiversos, de ello se deriva el imperativo de aprender a eliminar lo que puede ser devastador y hace más terrorífica la intrusión en nuestras historias y biografías.

 

Siguen acumulándose las víctimas humanas del crecimiento económico que se suman a las múltiples y entrelazadas amenazas ecológicas globales, en las que muy  a pesar nuestro estamos todos embarcados, humanos y no humanos. A partir de esta comprobación estamos obligados a pensar lo que requiere la posibilidad de un porvenir que no sea la barbarie que se anuncia. La inédita y trágica intrusión de Gaia ha de poder hacernos pensar, sentir, imaginar y actuar de otra manera. No podemos seguir anestesiados en manos de los responsables de los desastres socioambientales que a su vez anuncian la tarea de darles respuesta.

 

Hemos devenido actores globales con impactos destructivos globales, y como contrapartida la Tierra responde a nuestros actos con la intrusión de Gaia. ¿Es combate, diálogo o acuerdo? Ante el riesgo atroz de una lucha a muerte la tarea pendiente es la fabricación de un contrato natural que pueda alimentar la esperanza de una vida común. La intrusión de Gaia nadie la ha querido, ocurre sin premeditación a pesar de ser aquello ante lo que debemos crear una respuesta con urgencia. A nosotros nos corresponde inventar las maneras efectivas de responder, para nosotros y para las innumerables especies vivas que arrastramos en la catástrofe. Este virtual y deseable “nosotros” es el requerido por la gran magnitud de los cambios y respuestas que hay que dar.

 

Nombrar hoy a Gaia es una operación de imaginación y pragmática que atañe a todos los humanos y se dirige al "nosotros", los que padecemos las consecuencias diseminadas en el espacio y el tiempo de las crecientes destrucciones medioambientales causadas por el avance del desarrollo modernizador. La imaginación es una manera de tomar en serio lo que nos espera con la intrusión de Gaia, aunque desafíe nuestra profunda convicción moderna de que prevalezca el camino que asociamos con el “progreso”.

 

Sea cual sea el futuro, sabemos que nuestros hijos están obligados a vivir en una tierra social y ecológicamente devastada, es decir, en las ruinas de lo que llamamos “progreso”, en las ruinas de aquello que pretendía defendernos de la vulnerabilidad. Nombrar hoy a Gaia es nombrar el futuro, algo que podría reconciliar muchas contradicciones y divisiones enquistadas abriendo la posibilidad de que pueda unir a todos los grupos humanos a la hora de cuestionar las historias y la misma historia moderna. Si los procesos naturales actúan intrincados en las relaciones de las historias humanas y no humanas ¿cómo regenerar la política ante la intrusión de Gaia que amenaza a todos?.

 

Todas las sociedades y grupos humanos se caracterizan por tener un solo mundo, que Gaia pone en peligro, por ello han de reconocer que están en el mismo bando y que estamos obligados a aprender a transigir y contemporizar muchas de nuestras diferencias internas a la hora de dar respuestas a los males socioecológicos,. Si hay futuro humano en una Tierra esquilmada, este devenir común ha de estar destinado a poder reunir a la humanidad en su conjunto.

 

Resulta gigantesco el problema de cambiar las trayectorias históricas a escala planetaria en el tiempo que nos queda. Esto es difícil de imaginar en el mundo imperante y con gobernantes empeñados en alargar indefinidamente el desarrollo y seguir aplazando el momento en el que estemos forzados a actuar con coraje creativo. Es muy errónea y peligrosa la actitud del “esperar a ver” ante el incendio catastrófico desatado en nuestra casa terrestre, que para poder sofocarlo reclama cambios de rumbo radicales. La criminal estrategia de “nuestros responsables” es seguir echando más gasolina al incendio desatado, esto significará la obligación de aceptar sin otra opción posible la multiplicación de los males ecológicos y la pérdida de muchos refugios. Es todo un anticipo de lo que social y ecológicamente nos espera a la vuelta de la esquina.


 
Nuestro mundo no es una obra consumada o escrita, requiere acción sin certezas ni garantías. Solo sabemos que lo que hacemos o no forma parte de la fabricación del futuro.  La intrusión de Gaia se dirige a cada uno y a todos, allí donde participamos en la fabricación del mundo, allí donde se impone la elección entre el cinismo, la desesperación o la lucha. Aunque en todas partes se alza la actitud conformista del "bien sabemos” sobre la manera en que participamos en dicha fabricación, que a partir de ahora estará sometida a numerosas coerciones. Muchos de nosotros vivimos el malestar del "era previsible", no solo sobre ellos, los responsables, también sobre nosotros, sobre nuestros estilos de vida derrochadores y sobre lo que hacemos o dejamos de hacer.


 
Sabemos que las respuestas de adecuación a las condiciones de habitabilidad de Gaia pasan por la movilización de nuestras capacidades de pensar, imaginar, y encarar. Podemos tener compromiso ciudadano en las calles y las movilizaciones, podemos participar en la desobediencia civil, pero para “curarse” no basta con renegarnos de ideas que nos incapacitaron y mutilaron, ya que su saldo puede ser la ironía, la culpabilidad reflexiva, o el gusto por el relativismo postmoderno. Hoy las luchas que puedan ser alternativas efectivas al conformismo de la queja y el cinismo reclaman, no solo recuperar lo robado, puesto que esto nos mutiló, sino recuperar el volver a ser capaces de aquello de lo que fuimos separados. Se trata de un reclamo y una cura al mismo tiempo, algo que exige una reapropiación y un proceso de aprendizaje rehabilitador que no solo ha de responder a un proyecto, sino a un trayecto a partir de la experiencia de mutilación y humillación que nos separa violentamente de lo que éramos capaces.


 
Los resurgentes comunes son importantes cuando la perspectiva es la de vivir en las ruinas del desarrollo y en la escasez de recursos. Esta situación precaria y abierta demanda aprendizajes nuevos: aceptar la necesidad de otros, humanos y no humanos, asociarse y compartir, estar en riesgo con y por otros. La capacidad de generatividad es la razón por la cual los comunes son plurales. Son cuestiones generativas abiertas aquellas referidas al qué, al cómo y al quienes, al cómo relacionarnos con los entornos biofísicos, que dependerá de la generatividad, de las maneras de compartir y prestar atención. Se trata en suma de aprender a situarse “con” Gaia a partir de lo que hoy sabemos para ser capaces de conectarnos con otros procesos situándonos de otro modo. Ante la pregunta de los humanos del porvenir esta reeducación ha de obligarnos a aprender a descubrir modos de lucha y cooperación, aceptando "sentir" que la experiencia nos afecte: cambiando las formas de imaginar, pensar y actuar en un mundo en ruinas.

Mara Cabrejas
____________________________________________________________________
 
Materiales docentes
Departamento de Sociología y Antropología Social
Universitat de València
 

J. Lovelock: Las edades de Gaia. Una biografía de nuestro planeta vivo. Barcelona, Tusquets, 1993.
 ¿Cómo expresar hoy en día la belleza y la fragilidad del mundo que Gaia hace posible?  Michel Serres: El contrato natural. Valencia, Pre-textos, 2004.

 No somos mejores que las demás especies animales. No estamos por encima ni constituimos la cúspide de nada. Durante siglos, el pensamiento occidental ha ido construyendo mitos sobre la superioridad del ser humano, su poderosa espiritualidad y su destino manifiesto. Simples fábulas de salvación que nos consuelan.
Ver en John Grey: Perros de paja. Reflexiones sobre los humanos y otros animales. Barcelona, Paidós, 2003.

 Isabelle Stengers: En tiempos de catástrofes. Cómo resistir a la barbarie que viene. Barcelona, Ediciones NED, 2017.

 Donna J. Haraway: Seguir con el problema. Generar parentesco en el Chthuluceno, Bilbao, Ed. Consonni, 2019.

D. Haraway formula la pregunta de cómo pensar-con, vivir-con y ser-con otros organismos planetarios en un mundo que no olvida la magnitud del problema ecológico en el que se encuentra. Esto no significa lamentarse ante la destrucción del mundo, sino volver a ver cuáles han sido las posibilidades de vida desde siempre. Donna Haraway prefiere llamar a Chthuluceno al Antropoceno, en honor al nombre de un monstruo destilado por los relatos de ciencia ficción, ya que describe más y mejor nuestra época como aquella en la que humanos y no humanos se encuentran inextricablemente ligados en prácticas tentaculares. El Chthuluceno, explica Haraway, requiere sim-poiesis, o hacer-con, en lugar de auto-poiesis, o au-to-creación. Aprender a seguir con el problema de vivir y morir juntos en una Tierra herida favorecerá un tipo de pensamiento que favorecerá los medios para construir futuros más vivibles.

 

Partager cet article

Repost0
18 février 2020 2 18 /02 /février /2020 17:34
La ampliación del bypass de València: otro atentado contra el clima, el aire y la "movilidad sostenible"

NOTA DE PRENSA DE “VALÈNCIA PER L´AIRE”

 

18 de febrero , 2020

 

El nuevo “mega-bypass”: un atentado contra la salud, el aire y el clima

 

Otra vez el Ministerio de Fomento impone un proyecto viario destructivo anti-clima que la ciudadanía valenciana no ha demandado. Es un carísimo e irracional monumento a la movilidad insostenible y enferma. Añadir cuatro a seis carriles más al Bypass, que facilitará el tráfico motorizado, es un acto de criminalidad climática que disparará el uso de vehículos contaminantes, empeorará la calidad del aire y aumentará las emisiones tóxicas de todo tipo. Es un enorme despilfarro de dinero público que en el contexto de la actual emergencia climática debería dedicarse exclusivamente al transporte público y el traslado de las mercancias del camión al tren.”

 

 

La organización cívica que vela por la calidad del aire, València per l´Aire, considera que es un grave error ambiental y de salud pública dedicar más de 300 millones de euros de dinero público a la ampliación del Bypass, lo que aumentará el tráfico privado en lugar de gastar este dinero en mejorar el transporte público y fomentar el tráfico de mercancías por ferrocarril. El principal impacto negativo del proyecto del Ministerio de Fomento será un empeoramiento de la ya castigada calidad el aire de la zona metropolitana de València y una seria hipoteca de la lucha valenciana contra el cambio climático que demanda una reducción drástica de las emisiones del transporte motorizado particular que representa más del 25% de las emisiones de CO2 de la Comunidad Valenciana. Si este proyecto no es una prioridad para la Generalitat Valenciana no entendemos porque Fomento insiste en ejecutar esta obra anacrónica consagrada al dominio del tráfico motorizado y contaminante.

 

Además, las mismas obras significará un masivo empleo de cemento y otros materiales, la extracción y produccion de los cuales tiene un enorme impacto ambiental sobre el aire , la salud y la biodiversidad

 

El actual tráfico por el bypass ya es insostenible para la salud ambiental y para la responsabilidad climática. Cada día 100.000 vehículos al día- con una elevada proporción de vehículos pesados altamente contaminantes (entre el 20 y 25% )- circulan por el bypass. Una política de transporte europea del siglo XXI exigiría invertir el dinero de los contribuyentes en medidas que reducirían las emisiones insalubres y contaminantes. Significaría aumentar radicalmente los recursos dedicados a la mejora de la oferta de transporte público con la coordinación de los trenes del cercanía, del metro, de los autobuses de pasajeros y de un transporte intermodal de mercancías con mucho menos circulación de camiones por nuestras carreteras. Ampliar los carriles del Bypass perpetua en el tiempo indefinido un modo de transporte de personas y mercancias totalmente caduco y en contra de todas las recomendaciones de sostenibilidad de la Unión Europea.

 

La ampliación del bypass afectará negativamente la calidad del aire y la salud ambiental de toda la zona metropolitana por la densidad del tráfico pesado que emite una gran cantidad de partículas en suspensión NO2, entre otras sustancias dañinas para la salud y el medio ambiente. En cambio, se urge una gran iniciativa con ayuda del Estado para un nuevo plan de transporte público de la zona metropolitana de Valencia, similar a las inversiones que reciben Madrid y Barcelona. La ausencia de alternativas públicas para el transporte de personas y mercancías desde los municipios que se encuentran alrededor de València condena a la ciudadanía a un futuro más insostenible, insalubre e insolidario.

Partager cet article

Repost0
8 février 2020 6 08 /02 /février /2020 19:37

Peter  Gøtzsche has been an indispensable person in the field of medical science. When there is silence and fear of dissent, Peter sparks an open debate  with citizens through his uncanny talent of  translating complex scientific arguments into straight forward language for wide audiences. When “commercial confidentaility” is used to hide potential harms to patients, Peter fights on all levels for the sun to shine in on mountains of hidden medical research outcomes. On personal and professional levels, his fearlessness in defending the weak and confronting the powerful has cost him dearly.  But despite all his giant foes,  Peter insists on holding the high moral ground of democratic accountability, scientific sharing and independence.

Peter is outrageously hard-working and diligent in his research.  He has tirelessly produced  dozens of ground-breaking articles and paradigm-shifting books that have questioned many established premises of the medical-industrial complex. This has evidently garnered him many enemies and critics.

For many years the prestigious activity and publications of Dr.  Gøtzsche have played a pivotal role in favour of the transparency of clinical data, the priority of public health needs over industry profits and the defence of rigorous medical research carried out independently of conflicts of interest.  He is one of the few recognized medical researchers that is at the same time a public advocate for the total transparency of clinical trial data and, in general, in favor of a new model of affordable biomedical innovation based on patients needs instead exclusive private patents.  

Courage is Peter´s middle name. For many, many years he has not been afraid of challenging the gross manipulation of science by the pharmaceutical industry in favor of their commercial interests. He has dared to present ample scientific data that reveals the tremendous harms done by over-diagnosis, overmedication and the related aggressive marketing of pharmaceutical products. He has challenged the established dogmas on mammography screening, psychiatric drugs, statins, flu vaccines and many other excesses of pharmaceutical lobbying that forwards the belief that “there is a pill for every ill” or, in other words,  that there will be new illnesses invented and new pills developed by industry at the same time.


He is a doctor who rigorously applies de Hippocratic Oath with reference to “do no harm”.  He has consistently defended the human rights of patients from the harmful effects of dangerous treatments, addictive medicines and harmful secondary impacts.

Peter changes the world by getting his hands dirty in tough political debates.   He believes in open, responsible medical science and he makes it happen as he has in the European Union by helping to establish new openness rules on sharing the scientific information on the safety and efficacy of new  medicines.

Peter challenges established dogmas that have been taken for granted and opens the door for fierce public debate among both experts and citizens in general, which is an essential step toward building a rigorous, democratic medical science.  It is true that his direct, brutally honest style often ruffles many feathers and even causes discomfort among some of his fellow doctors. But his work inevitably ends up broadening public debate and bringing into the mainstream media key controversial decisions that often had been left in the hands of a handful of powerful experts with industry biases.  

We are very fortunate that Peter exists because the world is a little better place because of his courageous work.

Partager cet article

Repost0
27 janvier 2020 1 27 /01 /janvier /2020 12:09
El engaño de la "transición ecológica justa"

Por Mara Cabrejas y David Hammerstein

 

La "transición ecológica justa" es el nuevo término usado por el gobierno, los sindicatos, los sectores empresariales, los partidos políticos y algunos grupos ecologistas, que refiere a los cambios que han de darse a favor de las políticas de protección ecológica y al abandono de las ayudas públicas estatales y europeas que siguen recibiendo las actividades y sectores económicos ecológicamente más destructivos.

 

Pero el mantra de la "transición ecológica justa" se utiliza en realidad para todo lo contrario de lo que en apariencia parece querer decir. La denominada transición justa es un discurso muy cínico empleado con los fines prácticos de bloquear cualquier avance de la responsabilidad pública ante la tragedia climática y ecológica que ha llegado para quedarse. Además, poco o nada tiene que ver con la justicia social el seguir apuntalando con el dinero ciudadano a grandes empresas anacrónicas y sucias.

 

En realidad la idea de transición justa persigue seguir alargando los plazos temporales y las subvenciones masivas a los sectores industriales de la economía fósil más contaminante que destruye aceleradamente los equilibrios climáticos de la Tierra, los ecosistemas, la biodiversidad y muchos de los recursos naturales y servicios vitales para el bienestar, la supervivencia y la habitabilidad de la Tierra, para los seres humanos y el resto de vida multidiversa no humana.

 

Condicionar la sostenibilidad ecológica a la supuesta justicia para los sectores económicos contaminantes afectados, en realidad significa renunciar a actuar ecológicamente en el presente para continuar apostando por los sectores económicos centralizados, injustos y muy intensivos en capital financiero. La "transición justa" sirve entonces para postergar las políticas de emergencia climática a un futuro incierto e indeterminado.

 

La idea de justicia es tomada aquí como condición previa para que puedan emerger las políticas acordes a nuestra temible situación colectiva de translimitación ecológica. Esta formulación de la justicia como principio general sin concreción alguna, opera para impedir que en el presente puedan darse cambios estructurales en favor del interés común de acabar con la economía tóxica de sectores que nos están empujando sin frenos de emergencia a la ruina social y ecológica planetaria. Debajo de la llamada transición justa se oculta la apuesta por más y más economía neoliberal del crecimiento económico y consumo material inacabable, en un planeta finito y cerrado en materiales y cada vez más esquilmado y enfermo.

 

Este término tan engañoso es parte de toda una disimulada estrategia cultural y política disimulada para la continuidad de la economía ecológicamente más lesiva. La bandera de la transición justa y el que "no se deje nadie atrás" es el nuevo lenguaje para el trato privilegiado que reciben las empresas y sectores económicos más contaminantes, mientras que otros sectores de actividad económica no disfrutan de inyecciones públicas para mantener sus negocios y ventas.

En realidad el término conlleva su propia negación, vendría a decir "transición ecológica sí, pero no ahora". Es decir, las necesarias respuestas de ajuste verde se desestiman indefinidamente sin abrirse paso en el presente para no perjudicar a las empresas y beneficios economicos de la economía tóxica y el empleo privilegiado de la misma.

 

Además, la transición justa también sugiere la falsa idea de que ya se ha puesto en marcha dicha "transición" y que los cambios estructurales asociados a la misma son socialmente "injustos" comparados con la situación actual. Sin embargo, una nueva economía ecológica que fuera decentralizada, localizada y comunitaria, crearía mucho más empleo y más estable, por exigir más mano de obra intensiva al estar participada por la ciudadanía y no por los riesgos del vaivén de la economía globalizada.

 

La estrategia oculta perseguida por esta nueva retórica para el lavado verde es la continuidad indefinida de la economía más tóxica. Las declaraciones en cadena de emergencia climática por toda institución y gobierno se acompañan a la vez del discurso neoliberal de la transición justa. Es todo un ropaje que encubre la negativa a adoptar las políticas acordes con tales declaraciones de emergencia, en nombre de evitar que importantes empresas e intereses económicos dominantes se vieran dañados "injustamente" por las regulaciones ambientales restrictivas y prohibitivas.

 

Por ejemplo, la Ministra de Exteriores Arancha González del nuevo gobierno de Pedro Sánchez que ha declarado recientemente la emergencia climática, en Bruselas y ante la Comisión Europea y el Consejo Europeo, al dictado de la industria y las grandes empresas defiende en nombre de "la transición justa" el mantenimiento de las ingentes subvenciones públicas de los estados miembros de la UE a los sectores de economía más cancerígena contra el clima y la Tierra.

 

La Ministra Arancha, en nombre del gobierno español de PSOE y PODEMOS tira dardos envenenados en las reuniones en Bruselas contra las tímidas reformas y el paquete de medidas del New Green Deal, contra la eliminación de subvenciones a actividades ecológicamente más destructivas. La Ministra dice que el "Green New Deal" europeo (https://ec.europa.eu/info/strategy/priorities-2019-2024/european-green-deal_es) es "muy verde pero poco justo". Estas embrionarias intenciones de reforma en políticas y leyes afectarían entre otros, a sectores como el  transporte aéreo y el marítimo de mercancías, la pesca, la ganadería intensiva, la producción agrícola intensiva en agrotóxicos contra la biodiversidad, la salud, las aguas y las tierras fértiles. El recién estrenado gobierno español se opone a una reforma profunda de la Política Agraria Común para reducir drásticamente las subvenciones a la producción industrial, concentrar las ayudas en la mano de obra profesional y obligar una reducción en el 50% del uso de agrotóxicos como son los pesticidas, entre otras medidas de responsabilidad socioambiental. También se opone a quitar las subvencones a los grandes barcos de pesca que esquilman la biodiversidad marina (aquí las posiciones "justas" del Gobierno frente al Pacto Verde Europeo https://www.politico.eu/article/timmermans-spanish-socialists-democrats/).

 

En suma, el término "transición ecológica justa", usado ya por los poderes políticos de gobiernos y los poderes económicos, también por algunos movimientos sociales, en realidad es un bote de humo que sirve de coartada para la no acción en el presente, nada menos que bajo la exigencia del principio de "justicia" para unas grandes  empresas nada justas y para la economía productivista más contaminante. El discurso de la transición justa paradójicamente busca impedir el avance de regulaciones y políticas ambiciosas (como las propuestas del Grupo Verde en el Parlamento Europeo https://www.europarl.europa.eu/doceo/document/B-9-2020-0040_ES.html), que en tiempos de emergencia climática pusieran restricciones y prohibiciones a la economía ecológicamente  más necrófita y suicida.

 

Pero si nos atenemos a lo que exigiría la justicia en nuestra época de emergencia climática y ecológica, lo socialmente más justo y equitativo globalmente es adoptar regulaciones y políticas públicas ecosociales profundas, que defiendan la conservación y protección de las condiciones de habitabilidad del planeta para la vida multidiversa, humana y no humana, y el futuro.

Lo que realmente necesitamos con urgencia es la "adaptación ecológica profunda", tal y como la ha llamado el reconocido pensador ecológico Antonio Turiel. Como apunta Turiel:

"La Adaptación Profunda implica mirar al problema del Cambio Climático de manera adulta, aceptando que los sacrificios son inevitables .......no es la Adaptación Profunda un discurso amable y edulcorado, para todos los públicos, con final feliz; pero es lo que hay. Quien pretenda hacer creer que podemos hacer otra cosa está engañando a los demás o engañándose a sí mismo". http://crashoil.blogspot.com/2020/01/temporal-y-permanente.html

 

Esta adaptación ecológica profunda comportaría en sí misma la exigencia de más justicia y equidad social a la hora de afrontar con realismo y ciertas garantías de resiliencia el inevitable colapso ecológico en curso. 

 

 

Partager cet article

Repost0
13 janvier 2020 1 13 /01 /janvier /2020 17:03
PROPUESTAS POLÍTICAS PARA TOMAR EN SERIO LA EMERGENCIA CLIMÁTICA

1. No a las subvenciones y ayudas públicas al colapso.

Dejemos de subvencionar al colapso climático en subvenciones a los combustibles fósiles, nuevas carreteras, puertos, aeropuertos y la agricultura y ganadería intensivas (de la Política Agraria Común).

Cada año la economía fosil recibe más 55 mil millones, directa o indirectamente, de subsidios directos o indirectos de UE y sus estados miembros. Todos los estados miembros de la UE subvencionan al carbón, gas o petróleo. Se gasta mucho mas dinero en acelerar la castastrofe que frenarla.

 

2. La UE y sus estados miembros como España deben dejar de invertir en el gas.  Actualmente la Comisión Europea financia terminales e regasificadoras en puertos europeos para el gas del fracking de EE.UU. El Banco Europeo de Inversiones tiene 150 proyectos de combustibles fósiles en marcha y dejará de financiar nuevos proyectos a finales de 2021 con algunas excepciones. Por ejemplo, la Generalitat Valenciana quiere aumentar la producción de electricidad en los ciclo combinados de Sagunto.

 

3. Ante la emergencia climática la UE y otras instituciones públicas deben dejar de financiar carreteras, puertos y aeropuertos. Cada euro público debe tener garantias de sostenibildad cara al futuro.

 

4. Hay que poner un precio justo al CO2 y cobrar en las fronteras las emisiones importadas (acumuladas en los productos de consumo y materiales) para evitar la “fuga de CO2”. Esto podría generar para las arcas de las UE más del 30 mil millones al año para una transición ecológica justa y ayudar a los países más pobres hacer “el salto de la rana ecológico”.

 

5. Hay que aumentar radicalmente la fiscalidad sobre los sectores que más contaminan que actualmente pagan muy pocos impuestos como la aviación, los buques de contenedores, los cruceros, los grandes productores de energía, a la comida basura, a los Amazon, el Google, los uber, el Abnb, los fabricantes de residuos peligrosos (como el plástico – coca-cola – y agrotoxicos, medicamentos..) y las empresas de internet, telefonía .. La recaudación debe ser finalista para fines ambientales y socialmente justos.

 

4. Justicia ambiental y fiscal. Tranferir la carga fiscal de la mano de obra a los contaminadores y destinar los ingresos a mejorar el transporte público, facilitar la energía comunitaria y la alimentación próxima y ecológica. Hay que cerrar los paraisos fiscales para aumentar la financiación de los servicios públicos y los sectores sostenibles.

 

5. La recaudación de impuestos sobre el CO2 han de ser finalistas para apoyar a las personas afectadas negativamente por la transición ecológica y para apoyar las regiones más vulnerables.

 

6.  Prohibir la fabricación de motores de combustión a partir del 2030. Acabar con la exención de impuestos sobre el keroseno de la aviación comercial e introducir un IVA de 18% en todos los vuelos.  Prohibir los vuelos domésticos cuando existe un servicio de tren. Poner un tope en el número de vuelos al año por cada habitante.  Poner un numerus clausus en el número de turistas y actividad en cada aeropuerto y puerto en zonas turísticas. Trasladar las mercancías de los camiones al ferrocarril mediante la presión fiscal, las inversiones públicas y los peajes.  Obligar un reparto urbano y a domicilio de mercancias  compartido por medios sostenibles a Amazon y otras empresas.

 

7. Crear un area de Cero Emisiones en Unión Europea para buques y cruceros. Pasar del máximo O.5 %Sulfurico actual a 0.1% para buques de contenedores y cruceros.

 

8. Promover una revolución de energía renovable comunitaria decentralizada para que la ciudadanía pueda producir, almacenar, compartir y vender energia con facilidad legal y burócrata. Invertir los fondos públicos en microredes en lugar de grandes lineas de alta tensión y gasoductos. Cambiar las actuales inversiones de la UE en grandes proyectos, lineas de alta tensión y gasoductos hacia el control comunitario de energía mediante micro-redes y la obligación de que al menos 50% de la propiedad de las empresas de energía renovable sea de propiedad de los usuarios. Aumentar las ayudas a cooperativas energéticas. Cambiar las normas de competencia de la UE para permitir más propiedad municipal de la energía. Aumentar la eficiencia energética en 3% cada año.

 

8. Ayudar a la agricultura, no a la agro-industria intensiva. Prohibir las pesticidas más peligrosas (como las que se utilizan en las naranjas valencianas) y reducir su uso en genral en más del 50% antes del 2030. Reducir radicalmente la cantidad de ganado y producción de carne. Prohibir a las macro-granjas. No importar la UE soja y aceite de palma que destruye los bosques tropicales.

 

9. Impulsar unas nuevas leyes de biodiversidad s estrictas y aumentaro los espacios protegidos (Natura 2000) para cubrir el 50% del territorio de la UE.

 

10. Aprobar legislación en contra de la obsolescencia programada con leyes para garantizar la durabilidad, re-utilización y el derecho a la reparación de productos. Legislar la responsabildad civil de todo el ciclo de vida de un producto por los fabricantes. Legislar la prohibición de productos que duran menos de 2 años y adoptar la obligación legal de los mejores diseños ecológicos.  Eliminar el IVA sobre la reparación de productos de todo tipo.

 

11. Hacer que los acuerdos de comercio cumplan con los objetivos climáticos y las leyes ambientales de la UE. Rechazar el acuerdo comercial UE-Mercosur.  La UE debe dejar de importar cualquier producto que empeore la crisis climática y ecológica. Los programas de cooperación, desarrollo y política exterior tienen que tener fuertes condiciones ambientales obligatorios. Prohibir la exportación de residuos fuera de la UE y prohibir el desguace de barcos y otros aparatos peligrosos fuera de la UE.

 

12. La UE debe luchar por unas reglas ambientales globales con el establecimiento de una Organización Mundial del Medio Ambiente con normas vinculantes y sanciones por encima de la Organización Mundial del Comercio.

 

13. Hay que cambiar y flexibilizar la normas de la UE de la propiedad intelectual y del copyright para poder compartir con los países más pobres las tecnologias y el conocimiento utiles para ayudar enfrentarse al colapso ecológico/climático.

 

 

14. Una iniciativa de la UE y sus estados miembros para trasladar la presión fiscal del trabajo a la contaminación para fomentar el empleo mano de obra intensiva en lugar del empleo capital intensivo

 

15. Establecer unos impuestos de CO2 en las fronteras de la UE (Border Carbon Adjustment) para desanimar la importación de productos y materiales con un importantes impactos ambientales que no cumplen con la legislación de la UE o que no cumple con una fiscalidad de C02 com el impuesto de C02 propuesto. Ayudaría a evitar la fuga de CO2.

 

16. En lugar del actual sistema de comercio internacional de emisiones de CO2 hace falta  un sistema de “Límite y Dividendo” (Cap and Dividend) sobre las extracciones de combustibles y materiales. Esto significa poner unos topes a los volumenes de extracciones, encarecer los proyectos de extracción y restaurar social y ambientalmente a las zonas afectadas por el extraccionismo dañino en el pasado con los fondos recaudados. Significa compensar a las comunidades locales afectadas por extracciones europeas pasadas, o la "deuda ecológica".

 

17.. No utilzar las normas de "la austeridad fiscal" de la UE contra programas ecológicos. Flexibilizar el pacto de la EU de estabilidad presupuestaria para permitir la deuda estatal por encima del 3% del PIB si es un gasto de claro destino interés público ecológico.

 

18. Una iniciativa de la UE para reducir las horas laborales semanales y repartir el trabajo asalariado para reducir el consumo material. Menos horas de trabajo significan menos emisiones.

 

19. Re-orientar, re-localizar y descentralizar a todas las inversiones de la UE hacia al creación de bienes públicos ambientales como las renovables comunitarias, las pequeñas empresas ecológicas y las iniciativas públicas municipales sobre transporte, alimentación y vivienda.

 

20. Crear un marco legislativo y financiero de la UE para crear nuevos empleos intensivos en mano de obra enfocadas a los cuidados en lugar de inversiones solo intensivas en capital y tecnologia que suelen tener más huella ecológica. Ejemplos: la agroecologia, la artesania, la reparación, reutilización y mantenimiento de aparatos y objetos y los empleos de cuidado social, sanitario y educativos.

 

21. Endurecer el muy flojo cumplimiento de la legislación ambiental europea de protección de la zonas Natura 2000, la calidad del aire (integrando las normas de la OMS) y la Directiva Marco del Agua.

 

22. Crear una tarjeta de crédito de CO2 para toda la ciudadanía europea que contabiliza el coste energético y material acumulado en cada compra.  Eventualmente se podría crear un límite de generación de C02 de cada persona europea o simplemente serviría como un indicador pedagógico de la huella ambiental del consumo.

 

Partager cet article

Repost0
13 décembre 2019 5 13 /12 /décembre /2019 18:06

Las “emisiones netas cero” o “la neutralidad climática”

 

"Cero emisiones netas" o "neutralidad climática" son los nuevos términos zombies de la COP25 y las grandes empresas.

 

 


Es una trampa para confundirnos: no se trata de bajar emisiones, mucho menos de “cero emisiones”, al contrario, al agregarle la palabra “netas”, quieren ocultar que pese a la gravísima situación de calentamiento global, las empresas seguirán aumentando la emisión de gases con sus actividades contaminantes, pero presentarán una contabilidad –no una realidad- que muestre que esas emisiones serán supuestamente absorbidas o “compensadas” en otra parte y el resultado dará, por magia contable cero, por lo que no hay de qué preocuparse. Es el llamado “comercio de emisiones” o “mercado de CO2”. El comercio de emisiones no solo ha fracasado en reducir sustancialmente las emisiones sino ha sido origen de muchas corruptelas, engaños y grandes beneficios para algunas multinacionales.

 

La alternativa sería tener límites en términos absolutos de volúmenes de la extracción de materiales con penalizaciones para los infractores y compensaciones para las poblaciones locales afectadas. 1


 

¿Un Plan Verde que aumenta las emisiones?


 

Para la “transición energética” hay que aumentar el consumo de energías y materiales durante 20 o 30 años cuando urge reducir el consumo drásticamente.

 

¿Puede haber una rápida transición a una sociedad de cero emisiones? 2

 

Nick Humphrey, climatógo y geocientíffico.

No creo que sea posible hacer la transición a una civilización con cero emisiones de carbono dentro de una década. La idea en sí es simplemente absurda porque requeriría básicamente regresar a una sociedad preindustrial sin ninguno de los beneficios derivados de la construcción de la sociedad proporcionada por los combustibles fósiles. Hay algunos economistas y ecologistas que creen que puede tener un "crecimiento verde", pero ese crecimiento conduce a una mayor destrucción del medio ambiente a medida que la población y las demandas de energía continúan creciendo de manera exponencial. Para ir a una civilización de carbono neta cero, primero debe, irónicamente, aumentar el uso de carbono.Más construcción de paneles solares en todo el mundo, más construcción de parques eólicos, más construcción de automóviles eléctricos, más hormigón, más manufactura de metales, más minería altamente contaminante, no solo de la tierra, pero se necesitarán metales terrestres más raros de los mares, dañando los ecosistemas y contaminando los océanos. Mientras tanto, nada de esto detiene el cambio climático porque, como mencionas, ya hay mucho daño en la tubería.

 

Con 500 partes por millón de concentración equivalente de dióxido de carbono, actualmente hay suficientes gases de efecto invernadero en la atmósfera para finalmente calentar el planeta 4-5 grados C / 7-9 F por encima de las temperaturas de 1700, elevar el nivel del mar en 220 pies/67 metros (suponiendo 1 ppm de CO2 equivalente = 1 pie de aumento del nivel del mar, basado en la respuesta de cambio del paleoclima pasado a largo plazo), elimina cantidades significativas de humedad del suelo, lo que lleva a la destrucción de la agricultura. Y esto es sin ningúna otra emisión de carbono u otras retroalimentaciones. Construir más en un intento por mantener una sociedad civilizada con un alto consumo de energía empeora todo esto.”


 


 

El Modelo Dinamarca y el efecto "rebote"

 

El mejor ejemplo europeo de “crecimiento verde” de una sociedad “limpia”, eficiente y de “cero emisiones” es Dinamarca. Es verdad que Dinamarca necesita menos producción y menos emisiones de CO2 para mantener el mismo crecimiento del PIB. Sin embargo, aparece un efecto “rebote” (rebound) que aumenta la demanda final de los consumidores daneses de productos y materiales de cualquier punto del planetq que erosiona parcialmente las ganancias en eficiencia y acaban aumentando las necesidades de energía final en al menos 10% para el 2030.


 

PROPUESTAS POLÍTICAS VERDES PARA LA UNIÓN EUROPEA

 

 

1. No a subvenciones y ayudas al colapso.

Dejemos de subvencionar al colapso climático en subvenciones a los combustibles fósiles, nuevas carreteras, puertos, aeropuertos y la agricultura y ganadería intensivas (de la Política Agraria Común).

Cada año la economía fosil recibe más 55 mil millones, directa o indirectamente, de subsidios directos o indirectos de UE y sus estados miembros. Todos los estados miembros de la UE subvencionan al carbón, gas o petróleo. Se gasta mucho mas dinero en acelerar la castastrofe que frenarla.

 

2. La UE debe dejar de invertir in Gas y Fracking. Actualmente la Comisión Europea financia terminales e regasificadoras en puertos europeos para el gas del fracking de EE.UU. El Banco Europeo de Inversiones tiene 150 proyectos de combustibles fósiles en marcha y dejará de financiar nuevos proyectos a finales de 2021 con algunas excepciones. Por ejempblo, la Generalitat Valenciana quiere aumentar la producción de electricidad en los ciclo combinados de Sagunto.

 

3. Ante la emergencia climática la UE y otras instituciones públicas deben dejar de financiar carreteras, puertos y aeropuertos. Cada euro público debe tener garantias de sostenibildad cara al futuro.

 

4. Hay que poner un precio justo al CO2 y cobrar en las fronteras las emisiones importadas (acumuladas en los productos de consumo y materiales) para evitar la “fuga de CO2”. Esto podría generar para las arcas de las UE más del 30 mil millones al año para una transición ecológica justa y ayudar a los países más pobres hacer “el salto de la rana ecológico”.

 

5. Hay que aumentar radicalmente la fiscalidad sobre los sectores que más contaminan que actualmente pagan muy pocos impuestos como la aviación, los buques de contenedores, los cruceros, los grandes productores de energía, a la comida basura, a los Amazon, el Google, los uber, el Abnb, los fabricantes de residuos peligrosos (como el plástico – coca-cola – y agrotoxicos, medicamentos..) y las empresas de internet, telefonía .. La recaudación debe ser finalista para fines ambientales y socialmente justos.

 

4. Justicia ambiental y fiscal. Tranferir la carga fiscal de la mano de obra a los contaminadores y destinar los ingresos a mejorar el transporte público, facilitar la energía comunitaria y la alimentación próxima y ecológica. Hay que cerrar los paraisos fiscales para aumentar la financiación de los servicios públicos y los sectores sostenibles.

 

5. La recaudación de impuestos sobre el CO2 han de ser finalistas para apoyar a las personas afectadas negativamente por la transición ecológica y para apoyar las regiones más vulnerables.

 

6.  Prohibir la fabricación de motores de combustión a partir del 2030. Acabar con la exención de impuestos sobre el keroseno de la aviación comercial e introducir un IVA de 18% en todos los vuelos.  Prohibir los vuelos domésticos cuando existe un servicio de tren. Poner un tope en el número de vuelos al año por cada habitante.  Poner un numerus clausus en el número de turistas y actividad en cada aeropuerto y puerto en zonas turísticas. Trasladar las mercancías de los camiones al ferrocarril mediante la presión fiscal, las inversiones públicas y los peajes.  Obligar un reparto urbano y a domicilio de mercancias  compartido por medios sostenibles a Amazon y otras empresas.

 

7. Crear un area de Cero Emisiones en Unión Europea para buques y cruceros. Pasar del máximo O.5 %Sulfurico actual a 0.1% para buques de contenedores y cruceros.

 

8. Promover una revolución de energía renovable comunitaria decentralizada para que la ciudadanía pueda producir, almacenar, compartir y vender energia con facilidad legal y burócrata. Invertir los fondos públicos en microredes en lugar de grandes lineas de alta tensión y gasoductos. Cambiar las actuales inversiones de la UE en grandes proyectos, lineas de alta tensión y gasoductos hacia el control comunitario de energía mediante micro-redes y la obligación de que al menos 50% de la propiedad de las empresas de energía renovable sea de propiedad de los usuarios. Aumentar las ayudas a cooperativas energéticas. Cambiar las normas de competencia de la UE para permitir más propiedad municipal de la energía. Aumentar la eficiencia energética en 3% cada año.

 

8. Ayudar a la agricultura, no a la agro-industria intensiva. Prohibir las pesticidas más peligrosas (como las que se utilizan en las naranjas valencianas) y reducir su uso en genral en más del 50% antes del 2030. Reducir radicalmente la cantidad de ganado y producción de carne. Prohibir a las macro-granjas. No importar la UE soja y aceite de palma que destruye los bosques tropicales.

 

9. Impulsar unas nuevas leyes de biodiversidad s estrictas y aumentaro los espacios protegidos (Natura 2000) para cubrir el 50% del territorio de la UE.

 

10. Aprobar legislación en contra de la obsolescencia programada con leyes para garantizar la durabilidad, re-utilización y el derecho a la reparación de productos. Legislar la responsabildad civil de todo el ciclo de vida de un producto por los fabricantes. Legislar la prohibición de productos que duran menos de 2 años y adoptar la obligación legal de los mejores diseños ecológicos.  Eliminar el IVA sobre la reparación de productos de todo tipo.

 

11. Hacer que los acuerdos de comercio cumplan con los objetivos climáticos y las leyes ambientales de la UE. Rechazar el acuerdo comercial UE-Mercosur.  La UE debe dejar de importar cualquier producto que empeore la crisis climática y ecológica. Los programas de cooperación, desarrollo y política exterior tienen que tener fuertes condiciones ambientales obligatorios. Prohibir la exportación de residuos fuera de la UE y prohibir el desguace de barcos y otros aparatos peligrosos fuera de la UE.

 

12. La UE debe luchar por unas reglas ambientales globales con el establecimiento de una Organización Mundial del Medio Ambiente con normas vinculantes y sanciones por encima de la Organización Mundial del Comercio.

 

13. Hay que cambiar y flexibilizar la normas de la UE de la propiedad intelectual y del copyright para poder compartir con los países más pobres las tecnologias y el conocimiento utiles para ayudar enfrentarse al colapso ecológico/climático.

 

 

14. Una iniciativa de la UE y sus estados miembros para trasladar la presión fiscal del trabajo a la contaminación para fomentar el empleo mano de obra intensiva en lugar del empleo capital intensivo

 

15. Establecer unos impuestos de CO2 en las fronteras de la UE (Border Carbon Adjustment) para desanimar la importación de productos y materiales con un importantes impactos ambientales que no cumplen con la legislación de la UE o que no cumple con una fiscalidad de C02 com el impuesto de C02 propuesto. Ayudaría a evitar la fuga de CO2.

 

16. En lugar del actual sistema de comercio internacional de emisiones de CO2 hace falta  un sistema de “Límite y Dividendo” (Cap and Dividend) sobre las extracciones de combustibles y materiales. Esto significa poner unos topes a los volumenes de extracciones, encarecer los proyectos de extracción y restaurar social y ambientalmente a las zonas afectadas por el extraccionismo dañino en el pasado con los fondos recaudados. Significa compensar a las comunidades locales afectadas por extracciones europeas pasadas, o la "deuda ecológica".

 

17.. No utilzar las normas de "la austeridad fiscal" de la UE contra programas ecológicos. Flexibilizar el pacto de la EU de estabilidad presupuestaria para permitir la deuda estatal por encima del 3% del PIB si es un gasto de claro destino interés público ecológico.

 

18. Una iniciativa de la UE para reducir las horas laborales semanales y repartir el trabajo asalariado para reducir el consumo material. Menos horas de trabajo significan menos emisiones.

 

19. Re-orientar, re-localizar y descentralizar a todas las inversiones de la UE hacia al creación de bienes públicos ambientales como las renovables comunitarias, las pequeñas empresas ecológicas y las iniciativas públicas municipales sobre transporte, alimentación y vivienda.

 

20. Crear un marco legislativo y financiero de la UE para crear nuevos empleos intensivos en mano de obra enfocadas a los cuidados en lugar de inversiones solo intensivas en capital y tecnologia que suelen tener más huella ecológica. Ejemplos: la agroecologia, la artesania, la reparación, reutilización y mantenimiento de aparatos y objetos y los empleos de cuidado social, sanitario y educativos.

 

21. Endurecer el muy flojo cumplimiento de la legislación ambiental europea de protección de la zonas Natura 2000, la calidad del aire (integrando las normas de la OMS) y la Directiva Marco del Agua.

 

22. Crear una tarjeta de crédito de CO2 para toda la ciudadanía europea que contabiliza el coste energético y material acumulado en cada compra.  Eventualmente se podría crear un límite de generación de C02 de cada persona europea o simplemente serviría como un indicador pedagógico de la huella ambiental del consumo.

 

 

 

Teniendo en cuenta que los niveles de consumo

occidentales son insostenibles y no llegan a todo el mundo,

es necesario sustituir el concepto de riqueza material, el que

vamos a ser más felices por tener más cosas, por tener más

tiempo libre. Crear un concepto de riqueza comunitario y vi-

vencia!: no puedes comprar tantas cosas, pero tienes mucho

más tiempo libre, porque se reduce la jornada de trabajo, por-

que puedes estar más tiempo con los tuyos. con tu familia,

disfrutar del deporte, de la música, del arte, de actividades

que son más sostenibles ecológicamente". Hector Tejero en “Qué hacer en un caso de incendio”.

 

 

 

1https://www.alainet.org/es/articulo/170440?fbclid=IwAR1PzNUxjkdyUUecNmyzBusYtv4Ry3tXXMLvwK1wEzsW95VENYtsouF9Yy4

2https://telegra.ph/Sobre-el-futuro-de-la-humanidad-entrevista-con-Nick-Humphrey-climatologo-y-geocientifico-04-01

Partager cet article

Repost0
13 décembre 2019 5 13 /12 /décembre /2019 10:42
LOS GRANDES MITOS DE LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO Y ALGUNAS PROPUESTAS VERDES (1)

Apuntes para una charla en la Universitat de València el 13/12/2019

 

LOS GRANDES MITOS DE LA LUCHA CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO Y ALGUNAS PROPUESTAS VERDES (1)

 

La política que nos hace falta hoy no existe a pesar de todas la palabras bonitas de los líderes mundiales.”

 

Greta Thunberg, ayer en la COP25

 

DONT WORRY, BE HAPPY!

 

Según cuentan muchas personas solo nos hace falta deshacernos de políticos como Trump, Bolsanaro y otros negacionistas como Vox, para poder apoyar masivamente a las industrias emergentes de energía solar, vehículos eléctricos, alimentos ecológicos y ropa sostenible, alguna hamburguesa vegetal...etc. Estaríamos en el mejor de los mundos posibles de una situación Win-Win: podríamos reverdecer gradualmente a nuestras sociedades, hacer la “transición energética” a las renovables y, a la vez, seguir consumiendo, yendo de compras “sostenibles” en Black Friday, el fin de semana en Londres y un crucero en el verano. Esto es el “crecimiento verde” defendido por la UE, la ONU y todas las élites globales.

 

The European Green Deal(Trato Europeo Verde)” de la UE se basa en el crecimiento , el mantenimiento del consumo y la globalización comercial. También tiene elementos positivos que podrían desarrollarse de forma consecuente o no con la preservación de ecosistemas pero en su conjunto el Plan prioriza intereses económicos expansivos, consumistas y extractivos poco compatibles con reducir la huella ecológica sobre el planeta. 1

 

Según la ONG ambiental Friends of the Earth – Europe La presidenta de la Comisión Europea Von Der Leyen todavía se aferra a la vieja economía obsesionada con el consumo y el crecimiento. Su Comisión seguirá promoviendo el gas fósil que mata el clima, el fallido comercio de emisiones, el consumo excesivo y potencialmente permitirá nuevos cosechas transgénicas en nuestros alimentos; esto no es una transformación.”
2

 

Según la misma Agencia Ambiental Europea “la UE no conseguirá la sostenibilidad si sigue promocionando el crecimiento económico y intenta gestionar los impactos ambientales y sociales después.” Según esta institución europea oficial “no se trata de solo tecnologías y procesos de producción sino las pautas del consumo y las formas de vivir.”

 

 

València: ¿referente verde?

 

 

València es una ejemplo emblemático del abismo entre la retórica ambiental y los hechos donde se prioriza el crecimiento. 3 La moralidad política se debe medir en la brecha entre lo que uno dice y lo que uno hace.

 

En Valencia la mayoría de los políticos piensan que podemos luchar contra la crisis climática y ecológica y al mismo tiempo ampliar autovías, asfaltar la huerta, dejar que se muera la Albufera, construir un macro-puerto para doblar el número de cruceros, buques y camiones, levantar nuevas urbanizaciones especulativas con docenas de miles de viviendas nuevas en Benimaclet, el Grau, Malilla y el Parc Central, aumentar el turismo masivo con nuevos hoteles por doquier y instalar un enorme centro comercial en un espacio natural. Precisamente, la primera linea de la lucha climática aquí es tratar de frenar el mal-desarrollo valenciano que constituye un ejemplo de criminalidad climática e hipocresía política. En general, ante la emergencia climática es incluso más urgente parar las cosas malas que hacer las cosas buenas. La propuesta Estrategia Valenciana del Cambio Climático y Energía también refleja las pocas ganas políticas actuales de reducir sustancialmente las actividades destructivas y una muy modesta ambición climática en general. 4

 

 

El “crecimiento verde” no existe y es una contradicción en términos.

 

Según la comunidad científica tenemos que eliminar la gran mayoría de nuestras emisiones contaminantes y parar la pérdida de la biodiversidad en los próximos 20 años, reduciendo las emisiones de CO2 más del 70% antes del 2030(y crecieron más que nunca el año pasado), o enfrentarnos a un futuro dantesco lleno de sufrimiento humano. La cruda realidad es que tenemos que elegir entre ser verdes o apoyar el crecimiento económico ilimitado; no podemos tener los dos. O consumimos mucho menos o aumentamos la envergadura de la catástrofe. Los líderes políticos y las élites empresariales han elegido la segunda opción.

 

 

Lo que discutieron los lideres de los países en la COP25 estos días en Madrid muy poco tiene que ver con soluciones reales a la emergencia climática: oportunidades de negocios “sostenibles”, el comercio internacionales de emisiones para “compensar” la contaminación, un “fondo verde” para financiar tecnologías verdes, objetivos voluntarios de reducción de emisiones, … Hay un abismo entre la magnitud del problema y las patéticas y contradictorias soluciones que proponen la UE, la ONU y los grandes países que se niegan considerar cualquier solución que pone coto a la extracción de recursos, el crecimiento y el consumo.

 

 

El año pasado el PIB per capita creció el 2% mientras la cantidad de CO2 para producir 1 dollar más de PIB se redujo el 0.4%. En otras palabras el crecimiento es más eficiente por cada dolar pero las emisiones globales crecieron 0.6% globalmente. Como veremos mas eficiencia no reduce las emisiones. Cada 1% de crecimiento global significa casi O.4% más de CO2 según la FMI y la ONU. El año pasado aumentaron el 0.6% las emisiones de C02 cuando según la comunidad científica deberían estar bajando más del 7% cada año. No es casualidad que solo se redujeron las emisiones globales de CO2 en el 2008 por la crisis financiera mundial.

 

 

¿Por qué no han bajado las emisiones si llevamos 50 años aumentando la eficiencia tecnológica? ¿Por qué en los últimos 40 años solo bajaron las emisiones de CO2 globalmente en la crisis financiera y recesión económica del 2008?

 

 

Mejor el fin del mundo que el fin del crecimiento

 

Las propuestas de la mayoría política de la Unión Europea suelen descansar sobre la idea de que la tecnología y el “crecimiento verde” pueden resolver la crisis climática. Es una idea falsa y, incluso, peligrosa. Su pensamiento dominante subyacente es que los limites de los sistemas físicos del planeta son flexibles y se pueden forzar más mientras las estructuras expansivas de nuestras economías de mercado son sagradas y no se pueden tocar. Es el mundo al revés. Son las leyes de la física que son rigidamente infranqueables y es la política que es muy flexible y moldeable para las necesidades humanas. Refleja mucho más como determinan las soluciones “posibles y realistas” unas instituciones políticas dominadas por grandes poderes económicos y el consumismo que cualquier consideración de la realidad biofísica de la crisis climática y ecológica.

 

 

Hace 50 años Dennis y Donella Meadows predijeron el actual colapso con bastante precisión. Sus graves advertencias sobre “los límites al crecimiento” fueron ignoradas e incluso ridiculizadas.

 

 

El “realismo” político no es nada realista para la salud del planeta

 

 

Lo que hoy es “realista” políticamente es suicida para la salud del planeta y sus habitantes. Son ideas que descansan sobre un fraude. Existe un fraude estadístico que esconde gran parte de las emisiones, un tecno-optimismo desbocado que cree en soluciones milagrosas aún no inventadas y una ignorancia deliberada de la física y las matemáticas. Estamos ante una colosal irresponsabilidad institucionalizada que niega asumir los límites de un planeta finito.

 

Actualmente la Unión Europea y las instituciones globales como la ONU, la FMI y la OMC están promocionando el “crecimiento verde” como la único camino frente a la crisis climática. ¿Se lo creen de verdad o simplemente piensan que no es políticamente viable pensar en alternativas? Parece que para ellos es más fácil imaginar el fin el mundo que el fin del crecimiento material global que es imprescindible para nuestro modelo económico vigente.

 

Lo llaman “crecimiento sostenible” con la falsa asunción de que se puede desasociar (o desacoplar) la presiones ambientales del crecimiento del Producto Interior Bruto. El “European Green Deal” presentado la semana pasada y los objetivos del desarrollo sostenible del ONU plantean la meta para todos los países “el crecimiento sostenido, sostenible e inclusivo ...eficiente en uso de recursos y competitivo” al mismo tiempo. Pero sabemos de los datos empíricos no es posible. Además, es insistir en el mismo error de los últimos 30 años. No ha habido un desacoplamiento en términos absolutos en ninguna parte.

 

El informe del European Environmental Bureau ‘Decoupling debunked: Evidence and arguments against green growth as a sole strategy for sustainability’ 5(Desmontando el desacoplamiento: Evidencia y argumentos en contra del crecimiento verde como la única estrategia para la sostenibildad) presenta unas pruebas muy convincentes de que el desacoplamiento es un mito y que la estrategia política basado en el crecimiento está condenada al fracaso. Las ganancias durante décadas de eficiencia en energía y materiales por cada unidad producida siempre tienen unos “efectos rebote” que resulta en un incremento de volumen de consumo en un campo o otro, posibilitado por los ahorros en otro sector. La eficiencia solo es efectiva si es parte de una estrategia más amplia de suficiencia, de límites en volúmenes totales. “La suficiencia” significa definir lo que es “bastante”. Por ejemplo, ¿cuantos aparatos, cuanta ropa y cuanto carne nos hace falta para ser felices y sanos? Se trata de límites. La sostenibilidad para las sociedades europeas es en una palabra: menos.


 

MÁS COCHES ELÉCTRICOS NO SIGNIFICA MENOS EMISIONES

 

 

Hoy hay 24 millones de coches en España de los cuales menos del 1% son coches eléctricos. Según los pronósticos oficiales en España en el año 2030 habrán 30 millones de coches en España de los cuales 5 millones de serán eléctricos (una sexta parte). ¿Significará esto que habrá un gran descenso de emisiones contaminación del transporte por carretera? No. Habrá aún más cantidad total de coches térmicos de combustión que ahora, probablemente más pesados, y no habrá bajadas significativas en las emisiones gobales. A nivel internacional pasa lo mismo según la Organización Mundial de la Energía. En el año 2040 habrá 300 millones de coches eléctricos pero la demanda de petróleo del transporte se mantendrá en su alto nivel actual hasta por lo menos hasta el año 2040 porque habrá aún mas vehículos que seguirán moviéndose con gasolina y diesel.


 

La Escala y los volúmenes totales de las actividades humanas superan los límites del planeta

 

Nuestro mayor problema es la escala. Los seres humanos y su ganado representan actualmente el 96% de toda la biomasa de mamíferos de la Tierra. Es un problema de escala, de volumenes totales que superan la capacidad de carga del planeta. Y los volumenes totales de extracción de recursos sigue creciendo con fuerza. Nuestra crisis climática, nuestra crisis de biodiversidad, nuestros suelos agotados y las crisis humanitarias son todos síntomas de la escala poco realista de la empresa humana y de unas politicas totalmente irresponsables y suicidas.

 

El crecimiento continuo hace fracasar la eficiencia y más eficiencia alimenta aún más destrucción del mundo biofísico y natural

 

 

La idea de que podemos "disociar" o “desacoplar” el crecimiento económico de la producción material es, es una falsedad rotonda. La historia muestra que cuando la economía se vuelve más eficiente con un recurso, usamos más de ese recurso, no menos; un fenómeno conocido como el "efecto rebote" en economía o la "paradoja de Jevons."6 Solo ayuda la eficiencia si hay límites absolutos en el volumen de producción y consumo.

 

 

En el siglo XIX, las máquinas más eficientes no redujeron el consumo de carbón, sino que lo aumentaron. En el siglo XX y el el XXI los ordenadores no solo no ahorraron recursos, como predijeron algunos tecno-optimistas, sino que aceleraron la economía, lo que llevó a una mayor extracción de recursos y un efecto rebote de mucho más emisiones (y la tecnología 5G amenaza con empeorar la situación). El enorme aumento de eficiencia técnica de los últimos 40 años ha coincidido con la “gran aceleración” de destrucción del clima, la biodiversidad, el suelo fértil y el agua. Hace 40 años, en Europa occidental con un nivel de vida bastante aceptable, el nivel de destrucción ambiental y climática era menos de la mitad que ahora con mucho menos tecnologías y, incluso, menos leyes ambientales.

 

 

Cada vez nos hace falta gastar más energía para extraer la misma cantidad de minerales/combustibles de peor calidad

 

 

Hemos quemado las reservas de carbón y petróleo de la más alta calidad, y ahora estamos excavando en el sucio petróleo de esquisto y las arenas bituminosas de baja calidad con un enorme impacto ambiental, productos que se importaran a la UE. Cuando los europeos llegaron por primera vez a Norteamérica, podían recoger pepitas de cobre del tamaño de sandías de los lechos de los arroyos. Ahora, para abastecer a la electrónica moderna y la electrificación , tenemos que excavar pozos gigantescos - 4 km de ancho, 1 km de profundidad - para raspar el mineral de baja ley que contiene 0.2% de cobre. Los límites no significan necesariamente que nos "quedemos sin" un recurso, sino que la calidad disminuye a medida que aumentan los costes y el impacto ecológico. Cada vez hace falta más energía, recursos y emisiones para sacar la misma cantidad de petroleo, gas, minerales y otros materiales(incluso los minerales imprescindibles para la “transición energética”)7

¿Qué dicen los científicos?

11.258 investigadores científicos de 153 países proponen seis grupos de medidas para cambiar el sombrío panorama que enfrenta el planeta.

 

Resumen: Lo más urgente es reducir las cosas malas, más que hacer las cosas buenas. Hacer lo bueno hoy en día no sustituye sino SUMA a lo malo. Mientras crecen los volumenes totales los esfuerzos en tecnologías verdes, renovables, coches eléctricos, productos ecológicos, reciclaje,.. sirven para bien poco frente a los problemas climáticos globales que crecen en una economía global sin límites ni frenos. Los límites biofísicos impondrán un parón económico con efectos catastróficos si no frenamos el crecimiento y creamos unas estructuras sociales más justas y verdes.

 

Energía

Implementar masivamente prácticas de conservación: Es mucho más importante reducir la demanda energética que fomentar las renovables.
Reemplazar los combustibles fósiles con energías renovables limpias
Dejar las reservas restantes de combustibles fósiles bajo tierra.
Eliminar los subsidios a las compañías de combustibles fósiles (55 mil millones cada año).
Imponer tarifas/impuestos de carbono suficientemente altos como para restringir el uso de combustibles fósiles. “

(Pero lo que pasa ahora: más extracción, consumo y emisiones de los combustibles fósiles que nunca. 2018 ha sido un récord de emisiones de CO2 y extracciones de recursos de todo tipo.)

Contaminantes de corta duración
Reducir las emisiones de metano(del gas natural), hidrofluorocarbonos, hollín y otros contaminantes climáticos de corta duración. Esto tiene como objetivo reducir la tendencia al calentamiento a corto plazo en más del 50% en las próximas décadas.

Naturaleza
Restringir la roturación masiva de tierras. (Se aumenta.)
Restaurar y proteger ecosistemas como bosques, praderas y manglares, lo que contribuiría a la disminución del dióxido de carbono atmosférico, gas clave del efecto invernadero

Comida
Comer principalmente plantas y consumir menos productos animales (se aumenta), lo que reduciría significativamente las emisiones de metano y otros gases de efecto invernadero, liberando tierras agrícolas para el cultivo de alimentos humanos en lugar de alimentos para el ganado. (Se aumenta masivamente el cultivo de soja, sobretodo en las amazonas)
La reducción del desperdicio de alimentos también es crítica: según los investigadores, al menos un tercio de todos los alimentos producidos terminan como basura

Economía
Reducir la extracción de materiales y la explotación de los ecosistemas (imposible incluso con crecimiento verde) para mantener la sostenibilidad de la biósfera a largo plazo, así como eliminar la dependencia de la economía en los combustibles de carbono y alejar los objetivos del crecimiento del producto interno bruto y la búsqueda de la riqueza. (el contrario de lo que piden la UE, la ONU, la OCDE y todos los partidos españoles de izquierda y derecha).

Población
Estabilizar la población mundial, que aumenta en más de 200 mil personas diarias, utilizando enfoques que garanticen la justicia social y económica.


 


 

Los mitos de la “Des-carbonización” y “100% renovables”: la energía no es electricidad

Hoy la energía solar y eólica solo representa entre el 2% y 3% de la energía total que consumimos. Más del 80% de la energía se produce con los combustibles fósiles. La casi totalidad de la energía que produce las renovables es electricidad. La electricidad representa menos del 20% de la energía que consumimos. La más del 80% de la energía que no es electricidad no es fácilmente reemplazada por las energías renovables y para expandir la electrificación de las renovables hay que construir enormes infraestructuras, plantas y conexiones. Además, las renovables tienen serios problemas de almacenamiento, intermitencia y materias primas. Hay sectores enteros donde la llamada “des-carbonización” ni siquiera está en el horizonte tecnológico y económico como la aviación, la siderurgia, la cerámica, la industria automovilística, la minería, los grandes camiones, los grandes buques de contenedores, los cruceros y la calefacción, entre muchos otros. Es un engaño sin fundamento empírico decir que vamos a “des-carbonizar” a la sociedad o tener un sistema energético “100% renovable” en unas décadas sin reducir radicalmente (a menos de la mitad) nuestro consumo de energía y de materiales en general.

80% de la energía mundial procede de los combustibles fósiles, 10% de biocombustibles, 5% de las nucleares y 5% de las fuentes renovables (hidroeléctrica, eólica, solar, geotérmica). Solo el 18% de la energía es en forma de electricidad. La mayoría del otro 82% se utiliza par el transporte, la calefacción y la industria.

 

La ciudadania va por delante de las instituciones y los políticos: ¡la gente está más concienciada que los políticos!

 

Resulta errónea o malintencionada la idea de que el cambio climático no es percibido por las sociedades como un problema preocupante, urgente y prioritario. Este supuesto de partida, que un legitimador de la falta de acción política climática , contradice los conocimientos sociales acumulados desde hace más de tres décadas por el pensamiento científico-social más solvente, como es el proveniente del cuerpo de conocimientos académicos e investigadores de la sociología ecológica. Todos los sondeos recientes atestiguan que la ciudadanía quiere medidas urgentes y valientes frente a la crisis climática.

Quien no las quiere son las élites económicas y políticas.

 

Resulta evidente que muchos líderes políticos y otras élites quieren buscar coartadas pseudo-científicas mediante la supuesta “indiferencia o escasa concienciación” ambiental presente en las opiniones y mentalidades ciudadanas, para poder justificar la continuidad de las actuales políticas autonómicas de gobierno, orientadas como están por las prioridades del crecimiento económico-material y la competitividad comercial de las élites económicas. Contrariamente a este activo negacionismo práctico institucional, los daños climáticos y ecológicos desde hace décadas son entendidos por la gente como graves o muy graves y son asunto de preocupación social, tal y como confirman numerosos estudios científicos-sociales de opinión realizados desde diferentes perspectivas metodológicas.

 

Estas amplias adhesiones a los valores ambientales que se han venido a denominar consenso ambiental, abren la posibilidad de acciones y políticas públicas más contundentes que avancen en soluciones eficaces en la protección, conservación y restauración ecológicas. Se trata por tanto de creencias y valores muy difundidos a favor de acciones decididas frente a los desastres climáticos y ecológicos cada vez más presentes y percibidos, que incluso se ponen por delante de las metas declaradas a favor del crecimiento económico.

 

Culpar a la ciudadanía por su supuesto “rechazo” a posibles políticas ecológicas más ambiciosas,realistas y responsables debido a que no está suficientemente preocupada ni concienciada, resulta infundado, deshonesto y manipulador. La gran debilidad de los comportamientos sociales responsables frente los dramas ecológicos y climáticos no responde exclusivamente a los factores culturales de falta de sensibilización, también es efecto de las imposibilidades que encuentra la ciudadanía para poder llevar a la práctica las opciones pro-ecológicas alternativas. Este bloqueo ejercido por parte de las instituciones y políticas públicas de todo tipo a menudo imposibilita estas prácticas. Las explicaciones incongruentes que cargan sobre la gente la responsabilidad de los escasos cambios en valores y comportamientos, se utilizan como argumento legitimador de la fuerte orientación culturalista, pedagogizante, concienciadora, individualista y voluntarista de la vigente estrategia climática. Pero conviene no olvidar que un factor determinante de la pasividad en los frágiles comportamientos pro-ambientales de la ciudadanía, individuales y colectivos, está en las propias instituciones públicas y sus políticas, que impiden, dificultan o castigan los cambios de actitud a favor de responsabilidad ecológica y climática. La ciudadania se encuentra rehén de unas únicas respuestas individualistas, consumistas y anti-clima porque no las instituciones públicas no emprenden los grandes cambios estructurales en la economía y la cultural a favor de soluciones colectivas, públicas y cooperativas a los retos climáticos y ecológicos en el transporte, la alimentación, la vivienda, el comercio y el urbanismo. La urgente transición de la riqueza individual consumista a la riqueza compartida, cooperativa y comunitaria ni siquiera ha comenzado. La única respuesta racional frente al colapso es substituir la obsesiva busqueda de riqueza individual por el lujo colectivo.

 

 

 

NO ES SOLO UNA CUESTIÓN DE LAS EMISIONES: NO NOS SALVAMOS CON “EMISIONES CERO”

 

Según la Agencia Ambiental Europea la Unión Europea no ha alcanzado 29 de sus 35 sus objetivos ambientales para 2020 en campos de aire, suelo, sustancias químicas, biodiversidad, agua y muchos más. 8 Esto es principalmente por priorizar los intereses comerciales de la globalización y el consumo en sus políticas y no castigar estrictamente los masivas incumplimientos de la legislación europea.9

 

Cuando hablamos de la emergencia climática no hablamos solo de emisiones de CO2. Incluso no es el más importante. Son los recursos naturales que soportan la vida y la economía: las biodiversidad, los insectos, la fertilidad del suelo, la pureza y cantidad de agua, la riqueza diversa de los bosques, los ríos y el mar. Sin el suporte de ecosistemas naturales nuestras sociedades no pueden funcionar. Y según las mejores informaciones científicas la mayoría de estos sistemas naturales vitales se están en proceso de fuerte deterioro o hay una fuerte translimitación de su capacidad de carga(la capacidad de mantenerse, reproducirse y rellenarse sin grandes deterioros).

 

Incluso si tuviéramos una energía ilimitada limpia y barata no estaríamos a salvo de la crisis ecológica. Seguiríamos en situación de colapso de la gran mayoría de los sistemas de soporte ecológico imprescindibles para el mantenimiento de nuestras sociedades.

 

 

Los gráficos representan “La gran aceleración del Antropoceno” de los últimos 50 años

 

Esto está sucediendo debido al crecimiento del extraccionismo global empujado por el crecimiento. Paradojicamente, el aumento de las energías renovables y la electrificación de la economía aumentará las emisiones de combustibles fósiles por la necesidad de más minería de recursos cada vez más escasos, la necesidad de energía de respaldo, la construcción de redes eléctricas, el almacenamiento de energía y la producción masiva de baterías. Además, habrá que dedicar muchos recursos energéticos para responder y adaptarse a los inevitables impactos del cambio climático. Hay que recordar que mucha maquinaría pesada y industrias no pueden funcionar con renovables y probablemente no lo harán en los próximos 20 años.

 

NO HAY DESACOPLAMIENTO: CADA VEZ CONSUMIMOS MÁS Y CON MÁS EFICIENCIA CONSUMIMOS AÚN MÁS.

 

Un desacoplamiento del aumento del PIB del uso de los recursos globales no ha ocurrido y no ocurrirá. Si bien 50.000 millones de toneladas de recursos (la economía extractiva) utilizados al año es aproximadamente el límite que pueden tolerar los sistemas de la Tierra, el mundo ya consume 70.000 millones de toneladas. A las tasas actuales de crecimiento económico, esto aumentará a 180 mil millones de toneladas para 2050 . La máxima eficiencia de los recursos, junto con los impuestos masivos al carbono (la fiscalidad ecológica), reducirían esto en el mejor de los casos a 95 mil millones de toneladas : aún más allá de los límites ambientales. Casi el doble. El crecimiento verde es físicamente imposible. Cada 1% del incremento del PIB mundial significa alrededor de 0.3% más emisiones según el FMI.

 

Los Aviones, Cruceros y Buques de Contenedores invisibles que no cuentan ni pagan

 

Los miles de vuelos de turistas que vienen a España no están contabilizados en las emisiones de CO2 nacionales. La aviación comercial cuya contaminación se dispara no paga impuestos sobre su keroseno y incluso la aerolinea más grande, Ryanair, recibe ayudas estatales y ventajas laborales. Los enormes buques de contenedores  emiten más CO2 que centenares de miles de coches humeantes(sin contar las emisiones acumuladas en los productos que llevan) y utilizan un “bunker fuel” que es muchas veces más contaminante que el diesel. Sus emisiones tampoco se cuentan en los números oficiales de España y la presión fiscal y control ambiental sobre estos buques es irrisorio. Los cruceros son otro ejemplo de dumping ambiental de lujo que trae muchos más prejuicios que beneficios a las comunidades portuarias. ¿Hablamos de ampliaciones portuarias y aeroportuarias en València? ¿Hablamos de los impactos ecosociales de la turistificación de nuestras ciudades, como este mismo centro histórico?

 

 

 

 

LAS CIFRAS DE EMISIONES NACIONALES SON ROTUNDAMENTE FALSAS EN EUROPA

 

En el informe de la ONU de este año Panorama de Los Recursos Globales se revela que el 90% de la pérdida de diversidad biológica y del estrés hídrico se debe a la extracción y la transformación de los recursos naturales. Dichas actividades producen aproximadamente la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo pero no están incluidos en nuestros cómputos nacionales de emisiones ni en nuestras políticas ambientales que solo se fijan en nuestros propios patios traseros y ignoran el impacto de nuestro consumo globalmente. , en la cantidad de materiales que deben movilizarse cambio climático, la eliminación del dióxido de carbono y la formulación de políticas de protección de la biodiversidad. Las conclusiones científicas del Panel Internacional de Recursos y de otras evaluaciones realizadas en el plano mundial que se presentarán en la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente de 2019 La huella material per cápita en los países de ingresos altos es un 60% más elevada que en los países de ingresos medianos y 13 veces mayor que en los países de bajos ingresos. El crecimiento económico se consigue a expensas de nuestro planeta y es sencillamente insostenible. Los cálculos nacionales omiten por lo menos 19% de las emisiones de CO2 y las grandes ciudades más del 60% según el grupo de científicos el Global Carbon Project. 10

 

Alrededor de un cuarto de las emisiones de CO2 vienen del comercio internacional. Una contabilidad honesta y creíble de CO2 basada en el consumo de CO2 del ciclo de vida de los productos y materiales seria mucho más justa socialmente y más eficaz para calibrar el volumen de extracción que hace falta reducir.

Externalización: la UE no es líder en la lucha contra el cambio climático

Una naranja sudafricana importada y nuestro teléfono móvil no tienen emisiones de CO2; Una naranja y un móvil hecho aquí sí. Cuanto más des-localizamos y cuanto más globalizamos la producción y el consumo, menos contaminamos en los cómputos oficiales pero más contaminamos en realidad. Una prenda de ropa producida en Paquistan no contamina nuestros ríos. La soja de Brasil que alimenta a nuestras vacas para nuestras hamburguesas no diezman nuestros bosques, destruyendo unos enorme sumideros de CO2.

 

La gran mayoría de esta huella material, el impacto sobre bosques, agua, animales, insectos, mares y suelos no se reflejan, no se computan en la contabilidad climática y ambiental de los países de la UE. Estamos ante una masiva “fuga de CO2” o “CO2 a la sombra”, una colosal externalización de la pérdida del sustento de la vida y del colapso del clima, sobre el cual se basa nuestra sociedad de consumo. El acceso de los europeos de productos de consumo baratos, materiales mineros de todo tipo como para las baterías nuestros moviles o coches eléctricos o los piensos de soja para nuestras hamburguesas, tiene un coste impagable.

 

Si la UE aumenta su ambición de reducción de emisiones sin unos cálculos honestos, avanzaremos poco en reducir las emisiones a nivel global y precisamente es la concentración global de CO2 en la atmósfera que importa para el futuro del planeta.

 

 

 

El solucionismo tecnológico no es la solución: la paradoja de Jevons

 

No mejoramos el mundo con hacer un poco más limpia cada unidad de producción o consumo. ¡Son los volúmenes totales que importan! La economia siempre ha mejorado la eficiencia de producción por cada producto fabricado pero esto no es eficiencia ecológica. Esta misma eficiencia facilita y fomenta aún más cantidad de extracción, producción y consumo. Es decir: la eficiencia sin suficiencia no sirve de nada contra el cambio climático/ecológico. Incluso empeora las cosas al abaratar los costes de cada unidad, aumentar las ventas y, lo más importante, disparar la extracción de materiales biológicos e minerales de cualquier punto del planeta. 11

 

El crecimiento verde”, “El desarrollo sostenible”, “El crecimiento sostenible” son las estrategías de las grandes instituciones como la UE, la ONU y los grandes estados como España. Han fracasado y continuarán fracasando porque vulneran las leyes de la física y de las matemáticas. La estrategia de compatibilidad entre el aumento del volúmen físico de la economía y la sostenibilidad ambiental, ha fracasado estrepitosamente y ha servido de cobertura ideológica y para tranquilizar a población, durante la “Gran acceleración” de destrucción ambiental y explosión de emisioens de los últimos 40 años que ha coincidido con la expansión de la económía global, o la globalización económica neoliberal. El llamado “libre comercio” ha sido devastador para los ecosistemas del planeta y la mayoría política de la UE propone más de los mismo con grandes acuerdos comerciales que aumentan el extractivismo como el acuerdo UE-Mercosur.

 

 

 

 

La falsa eficiencia energética de la agricultura industrial intensiva

 

La agricultura industrial ha provocado una enorme pérdida de tierra fértil, la destrucción de bosques y la muerte de la biodiversidad como los insectos necesarios para la polinización. Además, no es nada eficiente. Produce 10 veces más rendimiento que hace 100 años pero necesita 90 veces más insumos y otros inputs – fertilizantes, pesticidas, electricidad para el regadío, maquinaria, refrigeración, embalajes y transporte. La ganadería industrial es el sector menos eficiente a nivel energético, más destructiva de la natureleza y más cruel con los animales no humanos.

 

En otras palabras, necesitamos mucho más energía fósil ahora por cada unidad de de alimento que producimos y vendemos. Y actualmente el tecno-optimismo del agribusiness promete más de lo mismo mediante nuevos productos tecnológicos y más agrotoxicos. Siempre propone otra vuelta de la misma tuerca para tratar a resolver a los problemas creados con su ciencia reduccionista, que trágicamente ha ignorado el complejo equilibrio de los mundos de vida del suelo, de las plantas y los insectos.

 

El final de la tubería”:

tratar de limpiar después del desastre

 

El tecno-optimismo dominante siempre nos dice que podemos arreglar los desastre después. Reciclaje frente a la explosión de residuos, limpiar el mar de plásticos con grandes redes, enterrar el CO2 en minas subterráneas, una nueva semilla transgénica que es resistente a las herbicidas, un filtro para el aire contaminado en casa, construir muchas nucleares para reducir el C02, clonar animales en peligro de extinción,…..

 

Misteriosamente, lo que no suele estar en la agenda política es tratar los problemas de raíz: reducir radicalmente la generación de residuos y el consumo de energía, prohibir el plástico en los procesos industriales y comerciales, imponer una alta presión fiscal a los embalajes, prohibir los agrotoxicos, ...

La falsa “economía circular” que promete crecimiento sin destrucción ni desperdicio

 

Basada en ideas pseudo-científicas que la Unión Europea pretende conseguir un “crecimiento económico sostenible” con más coches, más aviones, más compras, y más de todo.

 

Una “economía circular”, que aspira a reciclar solo el 10% de los materiales, ni es circular ni incluye la gran mayoría de materiales y energía utilizados en la economía ni tiene en cuenta las leyes físicas de la termodinámica. No se puede reciclar ni reutilizar la gran mayoría de lo que está dentro o lo que está acumulado en nuestros productos de consumo. No se puede dar la vuelta a la ley de la entropia. Lo que se mata no vuelve a la vida. La madera que se quema no vuelve a ser árbol. La flecha del tiempo y la vida solo van en una dirección.

 

La economía circular” – la nueva palabra mágica del vocabulario del “desarrollo sostenible” promete la continuación del crecimiento económico sin destrucción ni desperdicio. Pero este concepto solo afecta a una pequeña parte de los recursos que utilizamos.

Muchos objetos son demasiados complejos para reciclar o re-utilizar. Por ejempolo el Teléfono movil, solo el 30% de los elementos se pueden reciclar. Las luces LEDs lo mismo y así la mayoría de los aparatos eléctricos: los microchips, las baterías, los materiales sintéticos, y un sinfín de materiales donde es imposible “cerrar el círculo” como promete la economía circular. Los recursos energéticos fósiles o biomasa o biogas no se reciclan ya que se queman.

El Foro Económico Mundial estima que la suma global generada en 2018 alcanzó los 48,5 millones de toneladas de residuos electrónicos, cantidad que valora en unos 55.000 millones de euros. ¿Lo más desmoralizador del asunto? Solo el 20% se recicló debidamente. Es decir, casi 40 millones de toneladas terminaron en vertederos como el de Agbogbloshie, Ghana, donde el tratamiento irresponsable de la basura tecnológica provoca daños irreparables en la salud de las personas y en el medio ambiente.


 

Incluso los TetraBriks: En esta categoría de imposible reciclaje eficaz entraría un tetrabrik. Estos envases son complicados de reciclar porque están formados por distintas capas de cartón, plástico y aluminio. Teóricamente, se suele considerar que estos envases se reciclan en un 75%, la parte correspondiente al cartón. Sin embargo, con la metodología de Dríade SM el porcentaje estimado resulta bastante más bajo. Parte de las fibras de papel de un tetrabrik se quedan con el aluminio y además las fibras se acortan en el proceso de reciclado, toda esa pérdida de material la cuantificamos, por eso sale muy bajo.


 

Además, el reciclaje no tiene en cuenta la enorme acumulación de recursos y energía invertida todo el proceso de un producto desde la extracción, la producción y venta. Ignora el proceso que empieza en una mina, un bosque, un campo o del fondo del un pozo o el mar. Cuanto más complejo es un producto o componente, más intensivo es en materiales y energía. Cuanto más complejo, menos posible es su reciclaje y reutlización. Y más difícil y/o costoso energéticamente y económicamente es su tratamiento como residuo.


 

El volumen de materiales que consumimos y la pequeña parte que se puede reciclar


 

El consumo de recursos mundiales era 7 gigatoneladas en el 1900, 62 Gt en 2005 y 78 Gt en el 2010 y sigue creciendo el 3% cada año, el doble que el crecimiento de la población. Incluso si pudiéramos reciclar el 100% de los materiales de forma eficiente (algo totalmente imposible), la cantidad de materiales necesitados para el crecimiento seria siempre mucho mayor por la diferencia entre la oferta y la demanda.

De los 62 Gt utilizados globalmente en el 2005 (más de 30% más en el 2019) después de restar los combustibles energéticos quemados y residuos mineros, los 30 Gt restantes se utilizaron para hacer productos materiales. De estos productos, 4 Gt de materiales se utilizaron para producir productos de consumo cuyo uso que que duran menos que un año. Un tercio de todos recursos materiales ni son reciclados ni vertidos ni incinerados: están acumulados en edificios, infraestructuras y productos de consumo. Solo 9 Gt de 62 Gt se convierten en residuos que van a vertederos, a la incineración o el reciclaje. La economía circular enfoca su atención exclusivamente en este 16% de los materiales. Y, por ejemplo, metales reciclados (que son altamente reciclables) solo pueden satisfacer un máximo de 36% de la demanda de una economía extractiva expansiva como la actual.

Como el 71% de los recursos nunca pueden ser ni reciclados ni reutilizados (44% de los cuales son recursos energéticos) solo puedes mejorar la situación ambiental con una reducción sustancial del consumo de todo tipo de recursos.

 

 

 

 

 

Partager cet article

Repost0