Texte Libre
Bienvenidos al blog personal de
David Hammerstein
Bienvenidos al blog personal de
David Hammerstein
Innovación y consumidores en la era digital y globalizada
El viejo modo de gestionar el saber se muere y nos encontramos con el doloroso y
largo parto de nuevos modelos más democráticos y justos para gobernar el conocimiento, la cultura y los datos de todo tipo. La era digital ha cambiado de raíz el contexto económico de los
diarios, la música, la películas, los libros, la investigacón científica, los medicamentos, el software...y más. Por doquier se palpa una profunda crisis económica y social en el viejo sistema de
la gestión del saber, del los inventos y de la innovación culltural y científica. Sirve de poco que unas grandes empresas se empeñan en la defensa numantina de la formas vigentes de
propiedad intelectual. Nos urge abrir un gran foro público de profesionales, consumidores y las instituciones para discutir la creación de un nuevo marco legal que pudiera estimular el
intercambio y la cooperación en los campos de la cultura, la ciencia y los medios de comunicación.
El Foro de Cultura Libre (fcforum.net) que se celebra este fin de semana en Barcelona y el encuentro del "Acuerdo de París" el pasado fín de semana (tacd.org) en la
capital francesa constituyen acontecimientos importantes en la búsqueda de las soluciones de futuro que combinan la libertad e la innovación que tanto necesitan nuestras sociedades.
23/10/2009 AGENCIAS ESTRASBURGO
El Parlamento Europeo frenó ayer un nuevo intento de dejar sin ayudas a los cultivadores de tabaco, un dinero del que depende la supervivencia de 2.500 agricultores y 300.000 empleos indirectos en España, casi la totalidad de ellos en Extremadura. El influyente grupo de Los Verdes presentó una enmienda al presupuesto agrícola de la UE, exigiendo que se eliminara esta subvención, pero la mayoría de centro derecha y socialista de la Eurocámara abortó la iniciativa.
El eurodiputado socialista Alejandro Cercas valoró este nuevo respaldo del Parlamento Europeo a los tabaqueros, frente al ataque de "los sectores fundamentalistas que pretenden eliminar la producción". Casi en el mismo sentido, la eurodiputada popular Esther Herranz también se felicitó por el rechazo de la enmienda de Los Verdes: "Se trataba de una medida que, además de ser injusta y discriminatoria para este colectivo de agricultores, no tendría ningún sentido, pues a partir de 2010 desaparece toda vinculación de las ayudas que se reciben con la producción tabaquera".
La Eurocámara también abogó por aumentar el presupuesto agrícola de la UE en 7.000 millones de euros el año próximo. Los eurodiputados enmendaron al alza las cifras acordadas por los veintisiete gobiernos, con los que la Eurocámara se reunirá en noviembre para lograr un acuerdo definitivo antes de fin de año.
Diego Sánchez, de PP, criticó que este plan "exige demasiado esfuerzo" a los productores y "ninguno a las transformadoras y a las manufactureras".
ANNA MARÍA GOULA - Barcelona - 22/10/2009 El País
Esta necesaria reconversión y especialización permitiría no sólo garantizar unos empleos y reducir las emisiones de CO2, sino algo mucho más importante, abrir nuevas expectativas de futuro para unas regiones que requieren para sobrevivir de la permanencia de su gente joven, evitando así la despoblación de muchos núcleos que nacieron y vivieron de un sector minero, que si bien estratégico en épocas pretéritas, resulta ya totalmente inviable.
Asimismo, más que aumentar indiscriminadamente los impuestos, el Gobierno debería imponer una ecotasa a aquellas actividades contaminantes, para que las que no contaminen puedan prosperar sin la competencia desleal que supone que algunos sectores contaminen gratuitamente dejando la factura medioambiental para las futuras generaciones.
FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO: MÁS ENERGÍAS LIMPIAS Y EFICIENCIA ECONÓMICA EN LUGAR DE LAS AYUDAS DEL GOBIERNO AL CARBÓN
Los objetivos de reducir las emisiones de gases contaminantes se contraponen a las subvenciones públicas para los empresarios mineros. Las medidas propuestas por el Gobierno para primar el consumo de "carbón nacional" por parte de las empresas eléctricas amenazan la única alternativa energética real y posible: el crecimiento de las energías renovables. El cierre del anacrónico sector de carbón en España exige respuestas exclusivamente sociales para las cuencas mineras. Lo que es irracional es dedicar miles de millones de euros de fondos públicos para intentar apuntalar la no rentable actividad de extracción y quema del combustible fósil del carbón, que es especialmente contaminante y destructivo del planeta viviente.
Un sistema eléctrico más limpio exige un paquete de inversiones y cambios en el actual modelo energético para aumentar radicalmente la capacidad de producción mediante las fuentes renovables de energía, fomentar el ahorro, la eficiencia y la inversión en redes eléctricas inteligentes capaces de orientar el consumo y la producción en las horas puntas de mayor demanda, para maximizar con ello la eficiencia y el aprovechamiento de la energía ya disponible. El carbón que queda debe seguir en el subsuelo, esta es la propuesta de la comunidad científica internacional para frenar el Calentamiento Global.
Existe suficiente producción electrica en España, el problema no es de cantidad sino de la falta está de eficiencia de todo el sistema, incluidas las redes eléctricas y las consecuencias de daño ambiental. Actualmente la capacidad de producción eléctrica es cuatro veces el consumo. España exporta bastante más energía a Portugal y a Marruecos que la que entra de Francia.
La electricidad de la energía eólica y en algunos casos del gas están sustituyendo la producción eléctrica de las centrales térmicas de carbón. Lo que está en juego en el actual debate sobre la ayuda estatal española al carbón es el enfrentamiento entre el carbón y las energías limpias, y no entre el carbón y la energía nuclear. O se continua por el camino de impulsar la emergéncia de las fuentes renovables o volvemos a las viejas fórmulas de subvencionar la fuente energética del carbón, el causante más fuerte del Cambio Climático.
Solicitamos al Gobierno que abandone las propuestas que premian económicamente, directa o indirectamente, la extracción y quema de carbón en las térmicas españolas. Las empresas eléctricas españolas no deben recibir compensación alguna por utilizar el muy contaminante y caro carbón español. En vísperas de la Cumbre de la ONU de Copenhagen sobre el Cambio Climático el Gobierno Español no puede dar un ejemplo de tan grande irresponsabilidad al mundo al seguir subvencionando a la fuente de energía más contaminante.
Presentación
del libro:
"Europa verde de la A a la Z.
Apuntes de un ecologista en el Parlamento Europeo"
Autor: David Hammerstein
Las reflexiones, comentarios y propuestas de David Hammerstein acerca de los asuntos que le han ocupado en sus años como diputado de Los Verdes en el Parlamento Europeo configuran un documento político muy interesante. Muy interesante, en primer lugar, por la diversidad de los temas abordados. Desde la denuncia de los estragos causados por la minería a cielo abierto y por los abusos urbanísticos en España hasta la desesperación de las gentes de paz en Israel y en Palestina o la defensa del software libre. De todo esto y de mucho más va a encontrar materia el lector o lectora de este libro.
Hammerstein se ha tomado en serio su trabajo en Estrasburgo, en Bruselas y en cien sitios más y ha estado en el tajo las veinticuatro horas del día y los siete días de la semana. No ha sido un diputado de brazo de madera, de esos cuya actividad se limita a votar en los días de sesiones siguiendo estrictamente las instrucciones del aparato de su grupo parlamentario y sin preguntarse ni un microsegundo sobre el sentido de las mismas. Para bien y para mal, eso se nota mucho en las notas que ahora ha mandado a la imprenta. En todas ellas hay convicción y compromiso auténtico y, por tanto, matices o elementos originales. No han sido elaboradas por equipos de expertos y por asesores en la sombra, sino pensadas y escritas como una contribución adicional de un político que, a pesar de su hiperactividad, ha intentado reflexionar sobre lo que estaba haciendo. No son el resultado de un debate colectivo prolongado en una organización (lo que, probablemente, habría matizado algunas posiciones, en materia energética o de bienestar animal, por ejemplo), sino más bien la expresión de convicciones y compromisos muy personales, contrastada, todo lo más, con un reducido grupo de colaboradores. Como consecuencia de eso, de los márgenes de libertad con que han sido escritas, hay en estas notas algunos elementos que son útiles para el pensamiento verde en general, no sólo desde un punto de vista estrictamente político, sino también filosófico o sociológico.
Podría decirse, en conexión con todo lo anterior, que las notas de Hammerstein no son sólo personales, sino también personalistas. Es verdad, y difícilmente podría haber sido de otra
manera, dadas las condiciones en que se ha desarrollado su actividad parlamentaria. Llegó al grupo europarlamentario verde como un candidato en la lista del PSOE. Seguramente conviene aclarar que
no hubo en ello transfuguismo alguno, sino sólo la aplicación de un acuerdo explícito entre verdes y socialistas, visible y público tanto antes como después de las elecciones. Un acuerdo que dio
a la lista socialista un toque de verdor que entonces interesaba al PSOE y que ofreció a Los Verdes españoles la oportunidad de evitar una legislatura más en el ostracismo extraparlamentario. El
problema, más bien, es que esa trayectoria originaria convirtió a Hammerstein en rehén de las múltiples y enormes contradicciones y limitaciones que, desde hace demasiados años, vienen afectando
a los experimentos de entrismo llevados a cabo por los partidos verdes peninsulares. Diputados sin electores (o, al menos, sin electores reconocibles). Parlamentarios sin partido o agriamente
enfrentados a las endebles y precarias estructuras que hacen las veces de partido en la minigalaxia verde ibérica. Representantes de una ideología que resulta simpática a casi todo el mundo pero
con la que casi nadie se compromete de verdad. Portavoces ocasionales y de oportunidad, pero raramente orgánicos, para movimientos sociales e iniciativas ciudadanas huérfanas de apoyos concretos
en el universo de la política realmente existente (un universo que, sin embargo, suele recuperar plenamente su peso cuando llegan las votaciones)... ¡Demasiados lastres para resolverlos entre
cuatro gatos y a golpes de improvisación!
De todos modos, no señalo lo anterior para hurgar aún más en las frustraciones inacabables y en las heridas abiertas de la política verde en España. Ni tampoco para restar valor al trabajo ni a las ideas de Hammerstein. Al contrario, dadas las condiciones en que han sido elaboradas, tanto el nivel de maduración de las propuestas contenidas en este libro como la coherencia y la consistencia de las mismas tienen mérito. Hay en ellas el núcleo reconocible de un programa político, de una perspectiva irreductible a las visiones de la derecha y de la izquierda, tanto da si tradicionales o "renovadas". Es decir, el embrión de la política verde que cada día hace más falta, en medio de la profunda crisis económica, ecológica y social en que está inmerso el mundo.
Hammerstein lo tenía más bien crudo cuando llegó a Estrasburgo. Europeísta convencido en un país en que la política europea es bastante menos que secundaria, firme partidario de la
autonomía política de los verdes en un país donde abundan sobre todo quienes creen que lo verde debe ser como mucho un ligero toque de color para la izquierda, tenía todos los números para
convertirse en un bicho raro. Que, pese a todo, no se haya dejado llevar por la indolencia, que haya intentado hasta el último minuto obtener resultados, atender a quienes solicitaban su
intervención, son cosas que pueden decirse en su favor. Fue un diputado que creyó en lo que hacía, podría decirse de él (y que cada quien valore si eso es poco o es bastante).
La publicación de estas notas es, en cierto sentido, la demostración de una de las afirmaciones que hace Hammerstein en su texto de despedida como diputado europeo. La relativa a su voluntad de continuar presente en los procesos y conflictos del movimiento ecológico-social y de la política verde en España y en Europa. Es de esperar que sea así, porque la extrema fugacidad de los actores es otra de las lacras del elenco verde por estos pagos. Gente tenaz en la presencia, independiente en las ideas y dispuesta a entenderse con otros es lo que hace falta. ¡Que no abandonen el escenario, por tanto, quienes aportan algo, poco o mucho, de todo ello!
Ernest Garcia
Catedrático de Sociología Ecológica
de la Universitat de València
Valencia, julio del 2009