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Los Verdes

18 février 2016 4 18 /02 /février /2016 12:26

 

  La Unión Europea y los Estados Unidos se enfrentan  a unos precios de medicamentos cada vez más altos, y distintos Estados europeos tienen grandes dificultades para pagar los muy caros nuevos medicamentos patentados. El Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversión (TTIP), actualmente en negociación, podría suponer una barrera para los necesarios cambios futuros a favor de precios asequibles, un modelo de innovación que responde a las necesidades de salud pública y la creación de unos incentivos alternativos para nuevas terapias.

El acceso a los medicamentos a precios asequibles es imprescindible para asegurar unos tratamientos universales. Desafortunadamente, tanto las posiciones negociadoras de la Comisión Europea así como las demandas de la industria farmacéutica a las autoridades a ambos lados del Atlántico, indican unas claras amenazas al derecho de acceso a los medicamentos esenciales en las negociacione en curso sobre el TTIP. De hecho, el recién negociado Partenariado Trans-Pacífico (TPP) entre los Estados Unidos y los países del pacífico contiene unas provisiones que podrían  tener unos impactos devastadores sobre la salud de la ciudadanía humilde  desde Chile a Vietnam.

Al mismo tiempo la presidencia holandesa de la UE ha cuestionado la excesiva protección de la propiedad intelectual de la cual goza la industria farmacéutica.  La Ministra Holandesa de Sanidad ha apostado por un nuevo equilibrio entre el acceso  y la protección de las patentes para garantizar unos medicamentos económicamente sostenibles.

Nos preocupa que muchas de las propuestas que están siendo consideradas en el TTIP anteponen los intereses de la industria a la salud pública. Si al final quedan encuadradas en el texto acordado, futuros cambios legislativos a favor de un acceso más justo a los medicamentos serían muy difíciles.

TTIP podría limitar la capacidad de gobiernos para negociar precios justos.


El TTIP  podría dar aún más poder a la industria farmacéutica para influir en las decisiones estatales sobre los precios y el reembolso de los medicamentos. Podría debilitar las posiciones negociadoras de los gobiernos que intentan contener los precios de los medicamentos dentro de un análisis coste-beneficio al imponer unos tortuosos procedimientos burocráticos y fechas tope sobre la negociación.   

 

TTIP podría aumentar las prácticas monopolísticas basadas en la propiedad intelectual.

El TTIP podría extender los periodos de monopolio derivado de las patentes y las reglas de exclusividad mercantil, postergando la competencia entre productos genéricos más asequibles.  El acuerdo del TTIP tenderá a perpetuar las peores normas de ambos lados del Atlántico y así estorbar posibles reformas futuras de las leyes de patentes para favorecer la bajada de precios.


TTIP significa nuevas normas de secretos comerciales.

La UE está a punto de adoptar una directiva que busca armonizar las reglas de secretos comerciales entre sus estados miembros, algo considerado como un requisito para el pacto comercial de TTIP.   Esta Directiva que afecta el marco de propiedad intelectual es una amenaza a la libertad de expresión y al derecho a la información de la ciudadanía.  Es probable que la Directiva restrinja seriamente el acceso a la información que es de interés público, como son los datos clínicos sobre la eficacia y seguridad de los medicamentos u otra información técnica que facilita la producción de medicamentos genéricos. De hecho, se amplía el ámbito de protección de la propiedad intelectual. También se preparan nuevas y duras reglas sobre los secretos comerciales en los Estados Unidos. Así, dentro del TTIP se plasmará el objetivo de crear una nueva norma internacional para los secretos comerciales.  

El nuevo mecanismo de cooperación regulatoria en TTIP preparará el terreno para aún más influencia de los lobbies farmacéuticos.

La creación de grupos de trabajo permanentes UE-EE.UU sobre la propiedad intelectual, sobre la fijación de precios para los medicamentos y para la consideración bilateral de nueva legislación podría interferir e influir en la independencia de las políticas nacionales de medicamentos.

La inclusión del mecanismo de arbitraje inversores-estado (ISDS) podría perjudicar a la salud pública.
El TTIP permitirá un nuevo sistema en el cual las empresas pueden desafiar extra-judicialmente las medidas nacionales legislativas, jurídicas y administrativas que salvaguardan la salud pública u otros intereses públicos que consideran lesivos para sus intereses comerciales.

El TTIP  podría establecer unos estándares globales que dañan a la salud pública en países de rentas bajas y medias

El TTIP  podría dañar a los pacientes de los países de rentas bajas y medias en los que los recursos disponibles para la sanidad pública son más limitados. Los acuerdos de cooperación regulatoria UE-EE.UU en el TTIP podrían suponer unas barreras a las políticas que los países del Sur utilizan para garantizar el acceso a medicamentos genéricos. Estos países suelen tener instituciones menos fuertes para prevenir los excesos del sistema de propiedad intelectual y para luchar contra los altos precios. En este contexto los sistemas de salud tendrían aún menos capacidad para atender a sus pacientes debido a la escasez de fondos públicos.   

 

HAI, PUBLIC CITIZEN Y COMMONS NETWORK

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Published by Europa en Verde
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