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Los Verdes

22 mars 2011 2 22 /03 /mars /2011 10:39


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Estamos atrapados en una paradoja. Por un lado no podíamos abandonar la oposición libia a su suerte ya que la conquista de Benghazi por Gadafi significaría una represión muy sangrienta y un retroceso general para la transición democrática en el norte de África. Por otra parte, los bombardeos están siendo considerados muy negativamente por la opinión pública árabe (el domingo pasado hubo una gran manifestación en el Cairo) que se encuentra muy sensibilizada por las intervenciones extranjeras en países musulmanes. 

La intervención militar que hace unos días parecía una obligación humanitaria y política ahora amenaza con debilitar la revolución árabe democrática al identificarla con las bombas que caen de los F-18 franceses y británicos en lugar de relacionarla con los  los derechos fundamentales y las libertades democráticas. Una prolongada campaña militar occidental podría ser muy contraproducente para los deseados cambios políticos que están siendo promovidos por millones de jóvenes de Marruecos hasta Yemen.  Probablemente una cierta intervención militar exterior, muy limitada y precisa fuera necesaria en Libia, pero ahora se deben primar objetivos políticos por otros medios más complejos.

guerra-Guernika.jpg


Nos parece importante frenar cuanto antes la acción militar y de formular una estrategia europea diplomática y económica.  Ya se ha conseguido debilitar a la estructura militar de Gadafi y de salvar el núcleo fuerte de la oposición democrática libia. Ahora seria más sensato proponer un alto de fuego basado en las actuales posiciones de las partes enfrentadas y con una clara linea de separación de las tropas de Gadafi de las ciudades en control de la oposición. La coalición europea podría condicionar la futura compra de recursos energéticos libios y la descongelación de parte de los activos financieros del régimen a la aceptación por parte de Gadafi de la entrada en Líbia de observadores de la Liga Árabe para vigilar el alto de fuego y asegurar la protección de los civiles, además de entablar negociaciones con la oposición con el doble objetivo de facilitar una transición democrática y de mantener la unidad territorial del país que ahora se encuentra en entredicho.

Lo peor seria convertir a Gadafi en una admirada víctima de una "agresión imperialista ávida de petróleo" en lugar de reconocer que es un dictador sangriento que lleva 40 años en el poder. Un boicot europeo al petróleo y gas libios junto con otras medidas económicas, además de la amenaza de más bombardeos, podrían obligar una salida política negociada bajo los auspicios de la ONU y la Liga Árabe.  

La otra alternativa es peor, sería la división territorial de Líbia. Pero una guerra prolongada con la continuada implicación extranjera sería aún más nefasta para el futuro de toda la región. 

 

David Hammerstein

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Published by Europa en Verde - dans Internacional
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Jacob H C 22/03/2011 23:22



INTERVENCIÓN EE.UUROPEA? No se puede discrepar con el hecho (como dicho en el artículo por david) que la intervención era un deber ético. No podíamos permanecer pasivos frente a la cuasi certera
masacre y represión que se avecinaba si Ghadafi tomaba la ciudad de Benghazi. El problema reside en que no se puede empezar a construir una casa por el tejado. Las reticencias de la opinión
pública árabe a la intervención militar occidental en soberanías de países árabes es un hecho. No es una realidad surgida a raiz del conflicto libio, si no que es, y ha sido una realidad costante
desde hace décadas. Lo realmente avergonzante de esta situación, es que surgan en europa los debates procedimentales y sobre legitimidad (una vez producidas las protestas y manifestada la
disconformidad tanto de los estados como de la opinión pública árabe) una vez empezada la intervención militar. La única sálida posible, y la más lógica, no es conseguible de la noche a la
mañana. Europa y EEUU tienen un largo trabajo por delante en la región, en lo concerniente a la construcción por parte de los paises árabes (y de la liga árabe más en concreto) de los
instrumentos, herramienas y voluntades necesarias para afrontar crisis de este tipo. Al igual que ha sucedido con el fracaso estrepitoso de lograr una integración turca en la UE, con el
consiguiente valor añadido tanto "blando" como "duro" que lograria la CFSP europea, EEUU y Europa han derrochado durante años miles de millones de dolares tanto en ayudas directas como en
programas multilaterales (como el ENP) al mundo árabe de manera prácticamente incondicional (a cambio de colaboración en la lucha contra el terrorismo, y de la apertura de sus mercados de
materias primas). El compromiso occidental con el mundo árabe debe pasar obligatoriamente por un duro principio de condicionalidad. Ya no sólo en téminos genéricos como hasta ahora, sino en
compromisos y avances concretos: avances en la integración regional a nivel político y económico, avances en la construcción institucional transnacional en el mundo árabe, avances en la
construcción de instrumentos de participación democrática,  y por útimo, avances en instrumentos, herramientas y CAPACIDADES de intervención ÁRABES para el MUNDO ÁRABE. Puede
parecer tanto un ejercicio de ingenuidad como uno de arrogancia el escribir estas líneas, ya que parece un proyecto utópico. Cierto es que el edificio está por construir; pero
la realidad de una región gobernada por anacrónicas autocracias no es más que un supuesto "mal menor" sostenido por Europa y los EEUU. Como dicho anteriormente, no se puede empezar la casa
por el tejado. El debate solo ha surgido una vez intervenimos militarmente, y surge la crítica y la disconformidad de la opinión pública árabe con ésta. Pero la existencia de sociedades sometidas
y gobernadas mediante la represión y el miedo son una realidad bien conocida desde hace décadas. En fin, el día en que una hipotética "unión árabe" hubiera podido llevar a cabo una intervención
como la que está haciendo Europay EEUU aún suena a ciencia ficción, pero conforme está el panorama, si algún día es posible, seguro que no será gracias al esfuerzo e implicación ni de Europa ni
de EEUU.


Jacob H.C