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Los Verdes

20 février 2007 2 20 /02 /février /2007 15:35

Son muchas las actividades económicas y científicas que utilizan a los animales vivos en experimentos: sectores y empresas comerciales (alimentación, cosmética, limpieza, química, etc.); la industria armamentística; los laboratorios farmacéuticos; las unidades de investigación de universidades,  hospitales y veterinaria. En el mundo anualmente sufren y mueren millones de animales víctimas de la experimentación científica y a manos de la industria cosmética, farmacéutica, alimenticia o militar, pero muchos de los experimentos acaban siendo inútiles masacres de animales. Gran parte del sufrimiento animal inflingido experimentalmente, además de ser de dudosa moralidad es innecesario y superfluo ya que al carecer de una contrastada validez científica y utilidad social podrían suprimirse sin perjuicios para la ciencia y los seres humanos.

 1. Del sufrimiento en la experimentación animal a su minimización y reducción. La obligación moral de respeto a los animales ha de limitar su uso experimental teniendo en cuenta las capacidades singulares de sufrimiento de cada individuo y especie. Han de refinarse las técnicas de experimentación animal para que causen el menor sufrimiento posible en los animales atendiendo a su sensibilidad neurofisiológica y su capacidad de padecer dolor, sufrimiento, estrés o lesiones prolongadas. Urgen ambiciosos planes europeos y estatales de reducción y eliminación del número de pruebas con animales empleados en todos los campos. Las instituciones y fondos públicos no han de tener intereses directos en la experimentación animal, y han de garantizar legalmente la tutela de los intereses de bienestar y los derechos de los animales.

 2. Rigurosa aplicación del principio de sustitución si existen otros métodos experimentales disponibles, y en cumplimiento de las normativas europeas. Una mayor financiación europea para el desarrollo y validación de métodos de experimentación alternativos al uso de animales tal y como se regula por la legislación europea, y a través del JRC (Centro de Investigación Conjunta), el ECVAM (Centro Europeo para la Validación de Métodos Alternativos) y el Séptimo Programa Marco de Investigación y Desarrollo (2007-2013). Existen una variedad de técnicas de experimentación sin el empleo de animales, que además de constituir un elemento más ético en práctica científica, pueden ser más económicas y efectivas: el cultivo de células, tejidos y órganos; el uso de micro-organismos tales como las bacterias, la investigación molecular; los estudios con tejidos post-mortem; las simulaciones por ordenador; los estudios epidemiológicos de población e investigación clínica con voluntarios humanos que estén informados y den su libre consentimiento a las pruebas.

 3. De la experimentación animal inútil y repetitiva al Registro público de datos sobre métodos alternativos. Es prioritaria la difusión e intercambio de los resultados experimentales para favorecer lo métodos alternativos a la experimentación con animales. Las tareas docentes e investigadoras de las universidades han de velar por el bienestar animal mediante el uso de métodos alternativos validados científicamente, y dando una formación específica en bienestar animal en planes de estudio, asignaturas y titulaciones. Estricta regulación pública sobre los centros especializados de experimentación animal sobre la identificación de los animales, condiciones de funcionamiento y personal con profesionales especializados en el bienestar animal.  

 

 

 

 

4. Del secretismo científico y el sufrimiento animal a la transparencia ética de la ciencia. Numerosa experimentación animal es repetitiva y sus resultados se acumulan en bancos de datos privados bajo requisitos de opacidad. Los intereses comerciales hacen que muchos experimentos y resultados se oculten o se rechacen como confusos o irrelevantes si los datos que aportan frenan la rápida explotación comercial del nuevo producto. es necesaria la obligación legal de compartir y publicar todos los datos experimentales obtenidos con animales sin estar sometidos a los derechos de propiedad intelectual.

 5. Las pruebas con animales comportan muchos peligros en sus aplicaciones humanas. Muchos de los resultados experimentales con animales no son extrapolables a los seres humanos, y pueden inducir a graves y peligrosos errores cuando estos productos llegan al mercado. La inexistencia de semejanzas absolutas entre los humanos y otros animales hace que numerosos experimentos resulten inútiles o dañinos para lo mismos humanos junto al padecimiento animal que comportan. Las diferencias metabólicas y de comportamiento con la especie humana hacen que las extrapolaciones de los resultados experimentales con animales sean arriesgadas. Pueden darse consecuencias perjudiciales en humanos que no se detectan en las pruebas con animales debido a que su anatomía, fisiología, metabolismo, psiquismo, biorritmos o comportamiento social son diferentes. También las condiciones artificiales de la experimentación con animales son muy distintas y distantes de los contextos diarios de la vida humana y en los que interaccionan numerosos factores sinérgicos que se acumulan y combinan dinámicamente.

 6. De la alta variabilidad en los resultados de las pruebas animales a métodos alternativos más fiables científicamente. Existen grandes diferencias de respuesta entre las especies ante mismas sustancias y pruebas experimentales. El tremendo coste de sufrimiento animal no implica necesariamente un avance científico al existir una alta variabilidad de los resultados  obtenidos. A mayor distancia evolutiva de los humanos con los animales experimentales, menor rigor científico de los resultados y menor utilidad humana en sus aplicaciones, y a mayor cercanía evolutiva los experimentos son éticamente más inaceptables.  

 

 

 

 7. De las pruebas animales inciertas y manipulables a una ciencia más rigurosa, compleja y éticamente comprometida. Mucha experimentación con animales vivos nunca han pasado por un riguroso proceso de validación científica en su metodología y conclusiones. Muchos experimentos a menudo se realizan bajo procesos de inercia, costumbre, o de rechazo de la innovación en el conocimiento. También actúan cultos intereses económicos ya que las pruebas con animales permiten un fácil maquillaje de los resultados en comparación con los experimentos in vitro y modelos informáticos, ya que estos introducen menos factores de subjetividad que aumenten la variabilidad de los resultados.

 8. Buenas prácticas de bienestar animal mediante un etiquetado y sello acreditativo de la no experimentación con animales en el ciclo de investigación y desarrollo de los productos comerciales. Favorecería cambios socioculturales en a favor de un consumo más responsable con el bienestar animal.

 9. Prohibición de las pruebas experimentales con los grandes simios. Derechos de éticos y legales de protección de los animales con capacidades emocionales, sensitivas y cognitivas superiores. 

 10. Creación de Comités Éticos sobre la Experimentación Animal en centros e instituciones que usen animales. En cumplimiento de las leyes de protección de los animales ha de darse una amplia participación política en la que tengan voz y opinión los especialistas en bienestar animal, las asociaciones médicas, veterinarias, psicológicas, biológicas, agronómicas… y grupos de afectados, junto a una diversa ciudadanía social. Derecho público reconocido a la objeción de conciencia en el ejercicio de determinadas prácticas de experimentación con animales.

 David Hammerstein

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20 février 2007 2 20 /02 /février /2007 15:25

1. De la mascotización a la moral de cuidado y protección de los animales domésticos  

 

Las relaciones humanas con los animales no humanos, se alimentan obsesivamente de una razón instrumental que elimina todo valor del animal por sí mismo convirtiéndolo en un mero medio o recurso al servicio de fines exclusivamente humanos. En la actual sociedad de consumo los animales domésticos pasan de ser objetos productivos a objetos mercantiles de disfrute y valorados por su utilidad hedonista. Es lo que llamamos mascotización, que en realidad es una forma de antropocentrismo que anula la consideración del animal doméstico como sujeto en sí mismo y como ser moralmente significativo y valioso. La mascota asume las cualidades de un simple objeto más de consumo y hace del animal vivo un simple producto del mercado que puede sufrir todos los usos propios de nuestra mentalidad consumista: el “usar y tirar”, la distinción social que da la adquisición de lo exótico, lo escaso y lo extinguible, la manía coleccionista, y el sobre-consumo. Para subvertir estos procesos de explotación sobre seres vivos sintientes es preciso redefinir nuestras concepciones y relaciones con los animales a partir del reconocimiento de la valía moral de los mismos. Debemos dejar de criar y usar animales domésticos y salvajes como simples medios para fines humanos hedonistas. Tenemos que desmantelar la aplicación de la idea de propiedad privada a los animales y sustituirla por la tutorización y el cuidado de los mismos. Mejor ser tutores responsables de un animal en familia que ser sus amos y propietarios, y así podremos favorecer los cambios socioculturales a favor de un trato moral y ético más digno sobre aquellos seres, que libremente conviven con nosotros.  

 

2. Por una demografía de los animales en sociedad que visibilice el  problema socio-ambiental de la tenencia y abandono de animales.  

 

Los escasos estudios y la débil conciencia sociológica sobre la problemática animal ayudan al desconocimiento actualmente existente sobre la cantidad y realidad práctica de los animales domésticos que cohabitan en nuestro país. Se suele “presuponer” que cerca de la mitad de los hogares españoles tienen una animal doméstico, donde el perro y el gato resultan los líderes en el ranking de consumo. Pero salvo esta presunción, apenas hay interés en analizar con los instrumentos científicos de los estudios sociales la población animal existente, su repercusión social y los efectos económicos de estos animales, y por supuesto tampoco se conoce con datos fiables la cantidad de abandonos que generamos. Sin embargo, no es difícil inferir fundadamente que las cifras sobre la circulación y finalmente abandono de animales superan anualmente el millón. Se trata de una altísima cifra  que no puede aligerarse por el porcentaje de hogares españoles predispuestos para la acogida y adopción. Por ello, la mayoría de dichos animales acaban en un Centro de Recogida y acaban siendo sacrificados sin más. Los testimonios de muchos activistas en la protección de animales señalan que estas cifras, apenas cambian de un año para otro. Es urgente la realización de estudios científicos que nos indiquen claramente las cifras de venta, posesión, abandono y sacrificio de animales de compañía. Creemos que levantar acta científica sobre la precariedad y la atroz realidad que sufre la gran parte de la población animal de nuestro país, es un paso imprescindible para la concienciación social sobre el maltrato animal.  

 

3. Del abandono en las perreras a los Centros de Acogida de animales 

 

Hasta ahora el estereotipo del abandono era el perro abandonado en la carretera o en lugares despoblados. Esta imagen todavía sigue siendo parte de la realidad, pero ya no solo se trata de este viejo modelo generalizado e incontrolado. Hoy nos encontramos con el abandono controlado, regulado y pautado para mayor eficacia social y sanitaria.  Las administraciones han generado una opción más organizada y viable para aquél o aquella que desee deshacerse de su animal de compañía sin que ello suponga el cometer una ilegalidad y ocasionar cierto desorden social y sanitario. Partiendo de la necesidad social del abandono, se ha optado por una gestión supuestamente más racionalizada mediante el aprovechamiento de la proliferación de empresas privadas o públicas que actúan como mediadoras del problema mediante centros de recogida. Se trata de un nuevo servicio de recogida de un animal que puede ser depositado fácilmente en estos centros de manera regulada.  Es decir, se cede a la empresa privada o a la gestión municipal dicho animal, y legalmente desaparece el posible delito al considerarse una simple cesión en lugar de abandono. De esta manera, el control por parte de la administración pública acaba siendo totalizador aunque es ocultamente muy traumático para los animales: no hay animales en las calles, todos se recogen en centros, y son eliminados en breves días. Mediante esta política pública de eliminación de los animales domésticos se legitima el abandono, como práctica sociocultural y se incentiva la dejación de responsabilidades del tutor o tutora del animal, apuntalando así una conciencia de débil compromiso hacia la hermandad animal que convive en nuestras casas. Las administraciones eliminan la responsabilidad moral y legal de un abandono convirtiéndolo en el negocio y lucro de empresas privadas o perreras, o bien descarga las responsabilidades cívicas y políticas sobre los centros de acogida altruistas o albergues de las asociaciones protectoras de animales. Además, la administración apuesta perversamente por  racionalizar el gasto y la viabilidad económica en una perrera que sacrifica el animal a los diez días, antes que por una sociedad protectora que alarga la vida y el bienestar animal, aunque el coste económico resulte mayor. Contrariamente, las administraciones han de promover iniciativas de ejemplariedad moral, legal y social que protejan al animal del abandono. Las instituciones públicas han de dar prioridad a la gestión de centros de recogida llevados por las Sociedades protectoras legalmente constituidas, y han de apoyar su desarrollo para garantizar un trato humanitario a los animales abandonados.  

 

4. Los animales salvajes como objetos exóticos para la distinción social.  

 

No sólo los perros y gatos son objeto de mercancía y abandono, ya que cada vez más se perciben como objetos comunes y vulgares que pierden su valor social de distinción. Se ha puesto de moda comprar y regalar animales “exóticos” (loros, iguanas, ardillas, camaleones, hurones, tortugas, serpientes…). Su compra y adquisición marca una diferencia y reconocimiento social distintivo, y las razones para su compra pueden ser de diferente tipo: por snobismo, decoración del hogar, por un falso acercamiento a la naturaleza. La consecuencia de una decisión inicialmente frívola suele ser una conciencia superficial de compromiso, y finalmente buena parte de estos animales son abandonados, tirados a la basura o acaban muriendo por falta de cuidados adecuados. Estos animales, que habían nacido libres y en sus ecosistemas naturales, son condenados a unas condiciones extrañas y muy artificializadoras en la estrechez de un terrario, una jaula o una pecera, cuando su hábitat natural es el inmenso espacio del aire, el agua o el bosque. Su aniquilación ya comienza en el proceso de captura y transporte en el que el 80% de estos animales mueren, ya que se transportan en condiciones dantescas: atados y amordazados, envueltos en papel de periódico, en el fondo de cisternas o contenedores, en cajas y maletas, y siempre en la más absoluta oscuridad de los almacenes de barcos y camiones. En paralelo, esta maquinaria lucrativa incentiva la esquilmación de los ecosistemas de origen y la biodiversidad en países generalmente periféricos y sin leyes y mecanismos de protección. Es urgente frenar y condenar la adquisición de estos animales como objetos de consumo con todo tipo de controles y medidas legales, lo que además ayudaría a la protección medioambiental en los países de origen y al desarrollo de una conciencia ética medioambiental de respeto a la naturaleza y a los seres vivos que la habitan.  

 

5. Una ley estatal para acabar con la gestión pública municipal favorece la superpoblación, el maltrato y abandono de animales  

 

Las mismas instituciones públicas pueden desarmar, dejar sin operatividad o incluso pervertir el espíritu de una ley teóricamente benéfica para el bienestar animal. La gestión pública que promueve el establecimiento de las leyes tiende a desconocer las consecuencias sociales generadas por su misma aplicación o por la ausencia de leyes reguladoras. Se pervierten así las leyes de cuidado animal si a la vez no se acompañan de una planificación estratégica, de una comunicación y participación sociocultural, o de una adecuada gestión de los recursos. Suele darse una correlación entre la rigidez en al aplicación de la normativa en contextos sociales de desinformación y los abandonos masivos de animales en ciertas zonas de nuestro país; igualmente, defectos en la política de comunicación entre las administraciones responsables y la ciudadanía han producido a menudo tipos de alarma social  en relación a la tenencia de animales, por ejemplo la “perrofobia”. En las autoridades locales y la administración municipal están las competencias en la regulación de los animales domésticos, pero estas apenas aplican las leyes que tienen a su disposición siendo por tanto coparticipes de la superpoblación, maltrato y abandono de animales domésticos. Paradójicamente, al ser los únicos responsables en la ejecución de las leyes resulta casi imposible sancionar a la propia administración por incumplimientos legales. Además, existen legislaciones autonómicas muy diferentes dentro del Estado, lo que dificulta aún más la aplicación de sanciones. Por ello, resulta necesaria la creación de una ley estatal que unifique, ordene y aglutine las respuestas y soluciones al maltrato y abandono de animales que se produce en todo el estado español. Es urgente una ley estatal que vigile y sancione el reiterado incumplimiento de las administraciones locales., y a la vez, también son precisas unas dotaciones suficientes de los recursos adecuados para su aplicación eficaz. Además, no pueden dejarse de lado los objetivos de impulsar cambios sociales a favor del cuidado y el respeto hacia los animales en muchos hábitos cristalizados de nuestras creencias y costumbres.  

 

6. Por el control estricto del comercio y la cría de animales.   

 

El comercio de animales sin regulación se supedita a la lógica del máximo beneficio privado y reduce al animal a una mera mercancía. Incluso, si de diera el caso excepcional de un “criador” que posea la licencia de núcleo zoológico para permitirle criar y vender animales legalmente, esto no asegura el cumplimiento de un catálogo de buenas prácticas de bienestar animal. En muchos casos estos criaderos que alimentan las tiendas de mascotas y centros comerciales de nuestras ciudades, son simplemente “fábricas de cachorros”. Desde hace unos años están entrando en el Estado Español una gran cantidad de perros provenientes de los países del Este de Europa, llegan en camiones abarrotados y su precio es muy bajo. Las malas condiciones del largo viaje son causa de la altísima mortalidad de cachorros cuya pérdida económica se suple con los bajos precios de adquisición. Aun así, una vez vendidos a particulares, muchos animales fallecen debido a diferentes factores (como son los defectos congénitos inherentes a las razas llamadas “puras” y debilidad del animal, entre otros). Sin embargo, esto no es una práctica aislada; muchos criadores de razas específicas, aun procediendo del mismo Estado Español, realizan prácticas eugenésicas que extenúan y acortan la vida de las perras y gatas haciéndolas parir sin descanso, y se deshacen de los cachorros que no cumplen con los cánones de perfección establecidos. Por ello, es preciso el control legal y sancionador estricto de las condiciones de cría y del comercio con animales, domésticos y salvajes, con la aplicación estricta de sanciones a aquellos que no estén habilitados para tal fin. Además, esta reglamentación debería contemplar la regulación de canales informales de compra-venta de animales.  

 

7. De los valores culturales y la educación antropocéntrica a un biocéntrismo no especista.  

 

A inicio del siglo XXI, el sistema de enseñanza mantiene en sus planes de estudios, asignaturas, y proyectos curriculares de docencia e investigación un prejuicio antropocéntrico incuestionado y que parte del siguiente falso supuesto: que sólo los seres humanos son objetos de consideración y responsabilidad moral, mientras que ésta es negada a entidades naturales no humanas o a la naturaleza. La Naturaleza es concebida así como un mero objeto inerte de explotación sin límites. Es necesario modificar esta percepción cultural y los valores que la sustentan otorgando un lugar diferente y dignificado moralmente a la Naturaleza y los animales , en el que juegue un papel central la ética de la compasión, el cuidado y la empatía como nuevas virtudes morales importantes en nuestra sociedad. Tenemos que generar cambios en el concepto moderno y reduccionista de la moral, el derecho y la política al incorporar la consideración y trato moral de los animales y el medioambiente. Es preciso que las instituciones impulsen la eliminación del antropocentrismo fuerte dentro de las leyes y políticas medioambientales, económicas, culturales y jurídicas. La alternativa es situar a la vida y sus valores básicos de cuidado, salud, disfrute y continuidad como principio y categoría central –desde lo íntimo a lo planetario- en un continuo cualitativo que constituye la propia existencia, conservando y ampliando así las aportaciones históricas y culturales del mejor humanismo europeo, pero sin sucumbir a su propio mito fáustico de superioridad humana en base a sus sueños omnipotentes de “razón y progreso”. La dependencia, la conexión, la modestia y la generosidad con los “otros animales” también han de reconocerse como virtudes morales de guía y orientación práctica en nuestras formas de vida. Los seres humanos y nuestras sociedades no somos una especie superior que pueda escapar de los límites y determinismos naturales y ecosistémicos. Es preciso reconsiderar que cada organismo vivo y sintiente merece el reconocimiento de lo que le es propio y el respeto hacia lo que la propia naturaleza le otorgó con su existencia.  

 

8. Las Sociedades Protectoras son gestoras del bienestar de los animales abandonados. 

 

Ninguna empresa sin un estricto código ético de conducta basada en el bienestar animal debería estar autorizada para la recogida de animales abandonados en la calle. Los ayuntamientos realizan contratos con empresas con ánimo de lucro para el tratamiento de los animales pese a que existen asociaciones y ciudadanía organizada que solicitan realizar el mismo servicio, y que además ya asumen un estricto código ético en el trato con los animales. Muchas de estas empresas realizan prácticas ilegales, tales como negar la alimentación a los animales, sacrificarlos de manera dolorosa, ausencias de veterinarios, o la no localización de sus tutores. Cientos de miles de perros y gatos son sacrificados anualmente en el estado español,  y los ayuntamientos prefieren pagar con dinero público las matanzas sistemáticas sin que se les de una mínima oportunidad de vida digna a los animales. Con estas políticas mercantilizadoras del maltrato animal las administraciones debilitan a la vez al movimiento ciudadano emergente y altamente comprometido, que aglutina en su diversidad todo el espectro de edades, ideologías políticas y perfiles sociales. El activismo y la constancia de las sociedades protectoras es un ejemplo cívico de acción colectiva comprometida y orientada a la resolución de problemas y conflictos prácticos, pero que no abandona una perspectiva crítica sobre las graves responsabilidades y la implicación de la administración en el agravamiento del problema. Es preciso, que las mismas administraciones ayuden a fortalecer este movimiento ciudadano para el cuidado animal. La eficacia y la autoridad moral de las asociaciones protectoras deberían primar sobre el interés lucrativo de las empresas privadas.  

 

9. De los sacrificios sistemáticos y las ventas ilegales a las esterilizaciones e identificaciones obligatorias.  

 

Al aceptar la entrada de un animal doméstico en nuestra vida estamos implícitamente comprometiéndonos como tutores con cierta planificación sobre la capacidad reproductiva del animal recién llegado. Si el abandono no ha de ser una opción posible y el sacrificio es moralmente despreciable, sólo quedará la opción de influir sobre la capacidad reproductiva del animal: la esterilización. Pero actualmente en el Estado Español no es obligatoria la esterilización de los animales de compañía como sucede en otros países europeos. La esterilización es una realidad ampliamente aceptada en los países más desarrollados, donde el bienestar del animal es primordial para su tutor. Mientras que esta práctica nos se generalice, se generarán anualmente cientos de miles de perros y gatos que la propia sociedad no puede asumir. Esto conduce al sacrificio sistemático y éticamente injustificado que se desarrolla en las propias clínicas veterinarias y en las empresas privadas y públicas habilitadas para tal fin. Debemos exigir la implicación de la administración y promover la aceptación social de la esterilización de sus animales de compañía; así como  evitar, sobre todo, la política de supresión de los animales excedentes y finalizar de una vez por todas con las matanzas sistemáticas de animales en las perreras, una práctica que se sigue dando en la mayoría de las poblaciones del estado español. Además de la gestión de la población de animales, es exigible la identificación del animal. No es posible una eficiente política sobre dicha población, su seguimiento, su protección en todos los sentidos si no se identifican los animales y se ubican en un núcleo familiar. Sin embargo, la identificación de animales, pese a ser obligatoria por ley, sigue sin ser sometida a control por parte de la administración local, lo que favorece la desidia y despreocupación por parte de la ciudadanía.  

 

10. De las ilegalidades y el maltrato animal a la creación de la figura del Defensor del Animal.  

 

Dentro del marco legislativo de los animales de compañía se ha de crear la nueva figura del “Defensor/a del Animal” dado que los colectivos proteccionistas, en innumerables ocasiones se encuentran indefensos ante determinadas vulneraciones de la legislación vigente en materia de protección de los animales de compañía. Son necesarios más mecanismos que protejan a los ciudadanos de los errores o el malfuncionamiento de las administraciones. Igualmente, cuando el animal empieza a ser reconocido con cierto estatus de ciudadanía (al menos como objeto de ciertos derechos, y su tutor sujeto a ciertas obligaciones), es preciso disponer de una añadida figura jurídica de protección que vigile que las disfunciones. Una tarea principal del Defensor del Animal ha de ser la de  perseguir las «irregularidades» que cometen instituciones y algunos ayuntamientos que incumplen la legislación vigente, y que en este momento tan solo se pueden perseguir mediante la presentación de contenciosos administrativos. También es importante la creación del “Consejo Asesor para la Protección de los Animales” para la coordinación y expresión pública de las necesidades y problemas que tienen las organizaciones cívicas de protección animal, tradicionalmente muy olvidadas por algunas instituciones.  

 

David Hammerstein

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20 février 2007 2 20 /02 /février /2007 15:14

1. La desaparición de animales y especies exóticas 

 

Animales que durante milenios han ocupado selvas, océanos y desiertos, viven hoy en salas de estar, terrazas de apartamentos, bares... No solo desaparecen animales y especies autóctonas de nuestro entorno, sino que se incentiva la aniquilación de especies y biodiversidad en otros países, sobre todo las procedentes del tercer mundo. El mundo industrializado en su actual desregulación y economía globalizada comercia con animales exóticos en lo que resulta ser un negocio muy lucrativo. A este nuevo mercantilismo zoológico global se une al hecho de que hoy los animales no humanos siguen teniendo el status cultural de propiedad sin derechos y de simples objetos instrumentales. Las tiendas especializadas del mundo rico se han convertido en un inmenso bazar donde es posible adquirir casi cualquier tipo de animal con un auténtico servicio a la carta. Los animales son apartados de sus hábitats naturales que se degradan para terminar sus vidas cautivos de un medio que les es hostil. 

 

2. El tráfico internacional de especies es un gran negocio 

 

El tráfico ilegal de especies es una de las causas más importantes de pérdida de biodiversidad en el mundo, y además es un negocio redondo al estar poco perseguido y tener poco riesgo. La poca sensibilización ciudadana así como la falta de actuación de las autoridades hace que este tráfico está aumentando. Los datos estadísticos revelan las demoledoras dimensiones del comercio internacional de especies y animales protegidos.  Según los datos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) 230.000 primates vivos se compran y venden cada año; 1,13 millones de aves vivas; 4 millones de reptiles; 15 de pieles de mamíferos; 9 de orquídeas; 7 de cactus; 350 de peces tropicales... Pero la gran mayoría del 60% y hasta el 80% muere en el viaje.  

 

3. De cada diez animales vivos sólo uno llega a su destino 
 

De todos los animales vivos que recorren el mundo de contrabando el 60 y 80 por ciento mueren durante la captura, transporte y comercialización posterior. Los animales que sobreviven son vendidos en tiendas de mascotas, en ferias callejeras o son exportados. Mueren a menudo al poco tiempo de ser comprados, víctimas del estrés del cautiverio, la depresión o por enfermedades que hasta pueden ser transmisibles a los seres humanos. Finalmente los animales silvestres pueden terminar perdidos en las urbes, se escapan, son regalados o abandonados. 

 

4. El ineficaz control internacional del comercio de fauna y flora 

 

Teniendo en cuenta que el comercio de animales y plantas silvestres sobrepasa las fronteras entre los países, su reglamentación y control requiere la cooperación internacional a fin de proteger ciertas especies. El Convenio de Washington CITES firmado en 1973 y en vigor desde el año 1975 ha sido subscrito por más de 150 países tiene  el fin primordial de la conservación de miles de especies de fauna y flora mundiales mediante la regulación de su comercio. CITES ofrece diversos grados de protección a más de 30.000 especies de animales y plantas, tanto vivos como derivados del mismo. Protege un grupo de especies en peligro de extinción y especies que no necesariamente se encuentran amenazadas de extinción, pero tienen el riego de estarlo. Y un tercer grupo de especies están sometidas a la jurisdicción de cada país, y para las cuales el comercio no se puede controlar sin la cooperación de otro país parte de CITES. El CITES otorga permisos de exportación para el país de origen y de importación para el de destino. Pero, la mayoría de los países no han desarrollado su propia legislación, lo que hace ineficaz el convenio haciendo impune el tráfico de especies. La permisividad de leyes y controles se dan tanto en los países de origen como en el receptor. Los traficantes de especies falsifican documentos oficiales, pagan sobornos y hasta llegan a hacer declaraciones aduaneras fraudulentas.  

 

5. La esquilmación de la biodiversidad en los países de origen 

 

Cada año se expolian numerosas zonas naturales de nuestro planeta, principalmente en el trópico, en busca de especies exóticas vegetales y animales que buscan complacer la excentricidad y gustos consumistas. Son compradores también los coleccionistas, los zoológicos, los laboratorios de investigación biomédica, las tiendas de animales. Los compradores son principalmente Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, y los principales vendedores son países pobres como los de Sudamérica, África y el Sudeste asiático. Pero el beneficio económico del comercio ilegal de especies no revierte en estos países pobres que sacrifican sus ecosistemas y economías locales. La alta mortandad de animales comporta una extracción masiva para compensar las grandes pérdidas de individuos durante el proceso comercial, y es un factor central de esquilmación para muchas poblaciones animales, cuya disminución provoca efectos directos sobre otras especies y ecosistemas, al desestabilizar la cadena alimentaría y causar la multiplicación de plagas, y a. además alimenta la espiral de pobreza que incide en las familias y economías de subsistencia que dependen directamente de los recursos naturales locales y de su renovación y acceso a los mismos.   

 

6. España: un paraíso para el tráfico y comercio ilegal de especies      

                           

En 1986 España ratificó el CITES, pero el suelo español es utilizando principalmente como punto de canalización de animales protegidos hacia otros países de Europa y EE.UU. Por España pasa el 30% del tráfico mundial, pero sólo es detectado el 50% del tráfico. 

 

7. El auge del comercio de animales salvajes en España    

                                           

Desde la década de los sesenta, gorilas, chimpancés, tortugas, caimanes, cocodrilos, iguanas, anfibios, arañas, pitones y boas, leones, guacamayos y cacatúas, entre otros, comenzaron a sustituir a perros, gatos y canarios como animal doméstico o de compañía. En los hogares españoles se  calcula que existen cerca de 60.000 reptiles y más de 100.000 aves exóticas. La fuerte demanda y la ausencia de sanciones, los elevados precios de venta y la permisividad de las fronteras españolas han facilitado este comercio ilegal. Para comercializar o poseer un ejemplar de una especie amenazada incluida en el Convenio CITES es necesario un certificado CITES que acredite que ese individuo proviene de cría en cautividad. Pero la falsificación es sencilla y las multas son insignificantes. La Dirección General de Comercio Exterior, la Dirección General de Aduanas y la Dirección General de Conservación de la Naturaleza se encargan hoy del cumplimiento del CITES en España. La regulación mediante el Código Penal y el  SEPRONA sigue siendo muy insuficiente para controlar este comercio ilegal. 

 

8. Los problemas ecológicos de la adquisición de fauna salvaje 
 

España acoge una valiosa riqueza faunística que induce la caza de nuestra fauna autóctona para su comercialización. Furtivos y mafias organizadas peinan los campos y montes españoles en busca de víctimas que cazar y vender: Desde osos pardos, rebecos, urogallos, linces, hasta águilas imperiales o halcones peregrinos, pasando por toda suerte de pajarillos o galápagos. De esta forma, huevos de aves en peligro de extinción y animales protegidos son cazados furtivamente, disecados, almacenados y posteriormente comercializados, pasando a engrosar colecciones particulares o de ciertos museos, y vendidos en mercados ambulantes y rastros. Además, en España existe otro peligro: “la liberación de especies” foráneas al medio natural que incide en la extinción de muchas de nuestras especies y hábitats autóctonos. 

 

9. Freno al comercio legal e ilegal de animales salvajes 

 

La normativa de CITES prohíbe comerciar con animales ilegales pero no con los legales. La cría en cautividad de especies salvajes para su comercialización está permitida y es legal, pero carece de control efectivo para evitar el tráfico ilegal. Los compradores acaban desprendiéndose del animal comprado y para ello utilizan tres vías: depositarlo en centros de acogida, regalarlo o malvenderlo, o liberarlo en la naturaleza. Los hábitos culturales de la sociedad española en cuanto a la posesión de mascotas exóticas son de gran irresponsabilidad, y apenas existen centros de recuperación de fauna salvaje con recursos en nuestro país, lo que empuja en mayor medida a desprenderse de los animales a través del sacrificio o con su abandono. Se da un descontrol y escaso seguimiento por parte de las Administraciones de la venta “legal” de animales salvajes. Los requisitos legales para el registro y control de la cría y venta apenas son supervisados por las autoridades.

  

Demandas VERDES……..

 

1. Incrementar los requisitos legales tanto para la venta como para la compra y tenencia de animales exóticos. Las competencias sobre el control de especies ha de ser mas extensa y cohercitiva

 

 

 

2. Presionar a las autoridades competentes para que se ejerza un mayor control en la entrada de animales salvajes ilegales a nuestro país

 

 

 

3. Desarrollar una legislación específica con presupuesto sobre los Centros de Recuperación de Fauna Salvaje 

 

 

 

4. Desarrollar campañas educativas y de concienciación a la ciudadanía para el no consumo de animales salvajes

 

 

 

5. Desarrollar programas de Cooperación Internacional donde se transformen las pautas económicas locales basadas en la captura y comercialización de especies salvajes autóctonas con la consiguiente degradación de su entorno.

 

 

 

6. Controlar la adquisición de especies por parte de zoológicos y circos.

 

 

 

7. limitar la cría en cautividad de especimenes salvajes y no fomentar con ello la degradación del uso y abuso de estos animales. Por el contrario, desarrollar programas de conservación de especies salvajes en sus hábitats naturales.

 

 

 

8. Incorporar en los planes educativos dentro de la Educación Medioambiental el concepto de respeto por los animales, ya sean salvajes o domésticos.

  

David Hammerstein

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20 février 2007 2 20 /02 /février /2007 15:00

1. Ciencia abierta

 

 Los Verdes queremos un máximo de transferencia e intercambio libre de conocimientos científicos e informaciones técnicas. Deben evitarse aquellas patentes que puedan ser un obstáculo a la innovación para pequeñas y/o jóvenes empresas. Por el contrario, todos aquellos incentivos que fomenten el compartir de conocimientos y la transferencia de tecnologías han de promoverse, para que las empresas, a la sociedad civil y las universidades puedan desarrollar, gracias a dicha intercomunicación, puentes entre la investigación y la necesaria renovación económica y tecnológica en las sociedades actuales.

2. Ciencia por y para la gente

 

 Debe fomentarse un dialogo abierto entre científicos y ciudadanos. Las opiniones de los investigadores han de confluir con aquellas de quienes no son necesariamente expertos, pero si personas conciencias con la sociedad y el medio ambiente. En otras palabras, la participación y el debate público en el ámbito de las políticas de investigación a seguir es un elemento fundamental de su éxito.

3. Lo pequeño es hermoso

 

 La financiación de pequeños laboratorios, pequeñas universidades y PYMES debiera ser una prioridad en los programas europeos. Ellos crean la mayor parte del empleo y son fuente de estabilidad económica. Por tanto, han de promoverse iniciativas como las de crear clusters de pequeñas empresas a nivel europeo -en lugar de tender exclusivamente a su concentración-, el fomento de la labor de los parques tecnológicos, donde las PYMES puedan usar y explotar el conocimiento compartido. Sin duda alguna, es un hecho que la imaginación compartida es el camino para progresar para la gran mayoría de de empresas y negocios europeos.

4. Menos burocracia y más transparencia

 

 El acceso público claro e inteligible a la información ha de garantizarse para todo el proceso de evaluación y financiación de proyectos de la UE. La Comisión Europea debe reducir los costosos procedimientos administrativos, ya que suponen la marginalización de los grupos de investigación, empresas y ONGs que por su tamaño reducido no puede hacerles frente, y por tanto, quedan en la cuneta de la financiación comunitaria.

5. De vuelta a lo básico

 

La investigación científica básica debe ser apoyada abiertamente y con mas fondos. La política científica europea no debe regirse exclusivamente por lo que dicten los intereses tecnológicos en los mercados de valores de compañías multinacionales. Ha de haber un respaldo público a la investigación básica con objetivos sociales y medio ambientales a medio y largo plazo. De hecho, los fondos estructurales debieran financiar infraestructuras para posibilitar dicha investigación básica. Sin duda alguna, la investigación y el desarrollo puede en muchos casos ser más beneficiosa a largo plazo que más carreteras y aeropuertos.

6. Investigar en salud

 

La ingente cantidad de dinero destinada a financiar el desarrollo farmacéutico debiera ser reconducida, ya que se destina primordialmente a la investigación para mejorar los tratamientos que no son los más útiles socialmente. Mientras tanto, la financiación de la investigación destinada a la precaución esta marginada. La salud pública y la medicina preventiva necesitan mucho más dinero del que actualmente reciben, para poder realizar estudios de la importancia de los análisis epidemiológicos y toxicológicos sobre las causas de multitud de 'enfermedades modernas'. Temas de gran relevancia como la salud reproductiva y la prevención en la salud infantil merecen mayor atención. Igualmente, aquellas enfermedades que tienden a afectar o afectan exclusivamente al Sur de nuestro planeta debieran inmediatamente de estar infra-financiadas.

7. Ciencia para un buen clima:

 

Los programas de investigación europeos debieran prestar mayor atención a los proyectos dedicados a estudiar el cambio climático. La investigación en favor de las energías renovables debería aumentarse al menos al nivel del EURATOM o del programa de fusión ITER. La situación actual en Europa, en la cual toda la inversión en energías renovables junta tan solo supone una fracción de la invertida en investigación en energía nuclear debe cambiar radicalmente.

8. ¡Las ciencias sociales son también ciencia!

 

Comprender el mundo en el que vivimos, la interdependencia de los problemas que hemos de afrontar en las sociedades actuales, tales como el cambio climático, la pobreza, los choques culturales, etc. es igualmente una labor a realizar y que no debemos subestimar. Por ello, la financiación de la investigación en ciencias sociales es un complemento imprescindible para el avance en la investigación en ciencias naturales.

9. Un Consejo Europeo de Investigación independiente

 

Ha de promoverse la creación de un verdaderamente independiente CEI, que promueva los proyectos de alta calidad, y que se rigen por la mera curiosidad científica (y no por intereses económicos). Dicho organismo debiera financiar proyectos a largo plazo, ya que la investigación científica necesita tiempo. La garantía de la continuidad es un elemento fundamental para una investigación sólida y fructífera. Y, además, quizás esta sea la mejor vía que Europa pueda seguir si quiere recuperar la competitividad perdida en comparación con otras regiones planetarias.

10. Principio de Precaución frente a la sociedad del riesgo

 

El principio de precaución debe ser integrado en todas nuestras prioridades de investigación.   Este principio entra en contradicción clara con  financiación masiva de la creación de organismos genéticamente modificados, de algunas formas peligrosas de la nanotecnología y de muchos programas nucleares y al mismo tiempo crea oportunidades en nuevos campos de innovación ecológica.   En cambio, fondos públicos deben ser orientados hacía la fomento de alternativas a las tecnologías potencialmente dañinas y sustancias químicas tóxicas. También necesitamos un apoyo fuerte para desarrollar a las alternativas existentes a  las pruebas científicas con animales.

 

David Hammerstein

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20 février 2007 2 20 /02 /février /2007 15:00

1. El bienestar animal, la calidad de los alimentos, y la salud humana van de la mano. Calidad ética y calidad de los alimentos han de ir juntas. Los animales son víctimas silenciosas de nuestros modos de vida, producción y consumo. El modelo intensivo de producción de  las granjas industriales además de generar un sufrimiento animal que tiene las dimensiones de un holocausto también produce sufrimiento humano: la diversidad de productos locales y regionales, frescos, cercanos, autóctonos, y de alta calidad nutricional desaparecen de nuestros mercados a la vez que la masiva producción intensivo- química de alimentos genera numerosos efectos biocidas colaterales, y con ello graves problemas sanitarios y medioambientales. Una mejora en el bienestar y condiciones de vida de los animales durante la cría, el transporte y el sacrificio también repercutirá beneficiosamente sobre la calidad nutritiva final de la carne obtenida, los alimentos y la salud humana. Las prácticas del modelo mecanicista y artificializador presente en las granjas industrializadas de producción intensiva comporta un enorme e innecesario sufrimiento de animales vivos, y por ello han de sustituirse por otras formas productivas que además de ofrecer condiciones de seguridad alimenticia aporten mayores garantías de bienestar y salud tanto para los animales como para los consumidores humanos.

 

 

 

 

2. De los animales con vidas miserables a los animales con vidas felices. Se trata de pasar del sufrimiento animal generalizado mediante la producción intensiva de animales y de carne al bienestar animal en todos y cada uno de los eslabones del ciclo de la cadena productiva: desde el nacimiento y la crianza hasta el transporte y sacrificio. Son necesarias mejoras en el trato y las condiciones de vida de los animales criados para la alimentación humana de manera que se atiendan sus necesidades vitales permitiendo sus comportamientos naturales básicos para el buen desarrollo y bienestar de cada individuo. Deben desaparecer las experiencias organizadas de crueldad y de miedo que innecesariamente crean padecimientos constantes y enfermedad en los animales de las granjas industriales, como seres vivos sintientes que son. Deben eliminarse las prácticas violentas de encierro, aislamiento y amputación de sus cuerpos con castraciones y cortes de pico sin anestesia, marcado a fuego, manipulaciones genéticas para que produzcan más, hormonas para que crezcan rápidamente, aire saturado de amoníaco y convivencia con el propio excremento. En el caso de los pollos y gallinas de granja han de establecerse un descanso de 6 horas en oscuridad absoluta por cada 24 horas, y los polluelos deben tener elementos que favorezcan la actividad de los animales, su salud y bienestar (por ejemplo introduciendo balas de paja).

 

 

 

 

3. Del incumplimiento de la legalidad sobre el bienestar animal al control y normativas legislativas con poder sancionador. Urgen medidas de inspección y de aplicación de sanciones correctivas contra las prácticas de crueldad por el incumplimiento de las directivas europeas sobre el bienestar animal en el transporte y el sacrificio de los animales vivos. En el matadero los animales huelen y ven las matanzas de los individuos que les preceden, escuchan y perciben sus gritos y dolor. Todos los métodos de aturdimiento previo previstos por la legislación, si es que se usan, no aseguran el desvanecer a los animales, y en la gran mayoría de los casos están conscientes cuando se cortan sus yugulares, muchas veces colgados boca abajo de una pata.

 

 

 

 

4. Del sistema de jaulas de cría de animales de granja a su prohibición legal. Se trata de eliminar las privaciones, el miedo, el stress y el confinamiento en masa en las vidas de los animales. El hacinamiento les impide moverse y expresar sus preferencias, y con ello tampoco pueden tener una espontánea y natural socialización con los individuos y grupos de su especie. También las llamadas jaulas enriquecidas deben ser prohibidas ya que no garantizan un espacio suficiente para moverse y no permiten a las gallinas muchos comportamientos naturales e instintivos.

 

 

 

 

5. Del maltrato animal de la producción intensiva a la información, la reflexividad y el aprendizaje sobre prácticas responsables con el bienestar animal. La educación ambiental sobre el bienestar animal ha de estar presente en las ofertas públicas especializadas de capacitación laboral agrícola y agroalimentaria con programas de formación e instrucción dirigidos a productores e impulsados por instituciones, sindicatos, agroindustria, y asociaciones de consumidores. Los productores ganaderos y granjeros han de poder acceder a los conocimientos y el uso prudente de recursos con los que poder detectar y corregir los problemas relacionados con el bienestar de los animales. Para un cambio social y cultural profundo y arraigado a favor de una ética y valores ampliados que incluyan la preocupación por el bienestar de otros seres vivos, es importante comenzar cuanto antes. El sistema de enseñanza ha decomprometerse en esta inmensa tarea urgente de innovación y socialización desde la más tierna infancia, desde los huertos y granjas escolares hasta los estudios, especialidades e investigación universitarias.

 

 

 

 

6. De las subvenciones europeas directas a la producción intensiva de animales a la eco-condicionalidad del bienestar animal. Las concesiones de las ayudas europeas deben supeditarse al estricto cumplimiento de la legislación europea sobre el bienestar animal. También en la importación europea de animales y alimentos de otros países debe garantizarse la eco-condicionalidad del bienestar Animal, y la Unión Europea (UE) ha de defender esta posición ante la Organización Mundial de Comercio (OMC). En los mercados globales deben eliminarse las subvenciones públicas a la exportación de animales vivos. Las ayudas públicas a la producción basada en el sufrimiento animal constituyen un dumping socioeconómico que lesiona la competitividad de los productores con bienestar animal, además de distorsionar y rebajar artificialmente los precios del mercado impulsando así el hundimiento las economías de países pobres.

 

 

 

 

7. Del transporte de animales vivos a largas distancias al transporte de vísceras, despojos y refrigerados. El transporte no ha de superar las 8 horas en total, o los 500 Kms de recorrido, desde el punto de salida al de destino tanto para animales de matadero como para animales de engorde. El sacrificio ha de hacerse en mataderos cercanos a las explotaciones de crianza, especialmente si el destino es a terceros países que no están adheridos a los Convenios Internacionales para la protección de los animales. Se ha de acabar la imagen cotidiana de camiones abarrotados con animales vivos apelotonados y asustados que salen de las granjas industriales camino del sacrificio y hacen largos trayectos sin comida ni agua, hacinados, empujados y ajetreados por el viaje. La exportación de animales vivos para consumo debe ser sustituida por canales refrigerados.

 

 

 

 

8. Del gigantismo industrial de la producción a gran escala basado en el sufrimiento animal a las pequeñas y locales industrias alimentarias. La pequeña producción local y regional además de sufrir el acoso de la legislación europea en materia de exigencias de higiene también afronta la desventaja comparativa de los altos costes que lastran su competencia en mercados globales. Con el desarrollo de ayudas específicas a los productores con prácticas de bienestar animal se fomentarán la mejora de las condiciones de vida de los animales de granja, el desarrollo de la economía rural, y la mayor rentabilidad de los pequeños productores ganaderos y agricultores. Al premiar los esfuerzos dirigidos al bienestar animal este dejará de percibirse como un simple coste económico añadido al conjunto de la actividad productora y ganadera. Se trata de convertir las prácticas del bienestar animal en un valor añadido de calidad en los productos y en fuente de diversificación favoreciendo conjuntamente la economía de los productores locales y el bienestar de los animales y los consumidores humanos.

 

 

 

 

9. Del consumidor voraz y desinformado al nuevo consumidor que practica una ciudadanía reflexiva, responsable y ética. El consumo individual puede incorporar los valores éticos añadidos de bienestar animal en la elección de los productos, y con ello no reducir la compra a una comparación cuantitativa entre precios y calidades. Este nuevo consumidor pone en práctica nuevos valores sociales y medioambientales no reducibles a la rentabilidad económica, y con ello se expresan y fomentan unas nuevas formas sociales y culturales de ciudadanía responsable y solidaria a favor de la protección del bienestar animal.

 

 

 

 

10. De la desinformación sobre la composición, procesos e historia de los alimentos al sello de garantía de buenas prácticas de bienestar animal en el etiquetado. Mediante un claro y completo etiquetado deben ampliarse las opciones del consumidor individual. Garantizar los derechos a la información de los consumidores y contribuir con ello a una opinión pública informada y a un mayor sentido de responsabilidad por parte de los consumidores individuales. El etiquetado ha de incorporar una amplia información no manipulada y comprensible sobre los tratamientos tecnológicos y los ingredientes nutrientes naturales y sustancias químico-sintéticas añadidas en los productos alimenticios de la agroindustria. En el etiquetado se ha de incluir un sello o marca de garantía de bienestar animal, con ello se amplia el conocimiento y las opciones por parte de las consumidoras y consumidores en actos de compra que también expresan valores prácticos de conexión y protección con los seres vivientes que se producen para alimento humano.

 

 

 

 

David Hammerstein

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20 février 2007 2 20 /02 /février /2007 14:54

Los grandes simios han sido torturados, maltratados, esclavizados y asesinados, y han sido considerados como casi meros objetos y recursos al servicio exclusivo de los intereses humanos. La cruel realidad de nuestro trato con ellos está poniendo en peligro su supervivencia.

 

 

Son numerosas las razones éticas y políticas para pedir una especial protección y derechos para los grandes simios (chimpancés, gorilas, orangutanes, bonobos). Son homínidos que comparten con nosotros más del 98% del genoma y tienen características neurocognitivas, culturales y conductuales muy parecidas a las nuestras.

 

 

1.    Los grandes simios tienen muchas similitudes con los seres humanos. Según se constata por medio de estudios antropométricos, fisiológicos, neurológicos o de etología comparada, además de las coincidencias bioquímicas y genéticas con los humanos, pueden desarrollar singulares formas culturales, crean grupos familiares, tienen un rudimento de lenguaje, y son capaces de transmitir sentimientos y de usar herramientas que incluso fabrican y transportan. Aprenden adaptaciones nuevas y comportamientos unos de los otros, algo que se expresa en la diversidad cultural de los grupos de simios. Pueden aprender, comunicar y transmitir lenguajes como el de los sordomudos, tienen conciencia reflexiva de sí mismos, y establecen relaciones de parentesco desarrollando una identidad propia y reconociendo la alteridad  y singularidad del otro. 

 

 

2.    Una ampliación de la comunidad moral y la ciudadanía incluyendo a los seres vivos. Es urgente el reconocimiento en la comunidad moral de los intereses de subsistencia de las especies entre si y el reconocimiento de los seres vivos, y en especial de los grandes simios. La conciencia y la ética ecológica reconoce que la cooperación entre la biodiversidad de especies hace posible que exista la vida y su evolución, incluyendo la vida de nuestra especie humana.

 

 

3.    Del reinado antropocéntrico al reconocimiento de la dignidad y derechos de los animales. Los prejuicios del especismo se basan en la lógica de la exclusión y la oposición entre especies, y constituyen un erróneo fondo cultural que al negar nuestra dependencia y parentesco con el resto de mundo vivo se llena de falsas percepciones separadoras que hoy ponen en peligro nuestra propia subsistencia como animales humanos. La jerarquización excluyente entre los seres vivos conlleva la separación radical entre los humanos y el resto de animales, y desata las fuerzas de dominio y superioridad de los seres humanos contra en reino animal.

 

 

4.    La comunidad de los iguales ha de ser incluir a todos los grandes simios: los chimpancés, los gorilas, los orangutanes y los bonobos, otorgándoles derechos fundamentales, que se puedan hacer valer ante la ley, y rijan nuestras relaciones mutuas con ellos.

 

 

5.    Defendemos la ampliación de los valores de igualdad para los grandes monos mediante los derechos a la vida, a la libertad individual y a no ser torturados física y psicológicamente. La defensa de derechos para animales no humanos, especialmente los Antropoides, supone un paso más allá de nuestro encierro cultural ya que subvierte la arbitraria frontera que separa a la especie humana del resto de especies vivas.

 

 

6.    Defendemos la consideración de delito aplicado a la explotación, experimentación, comercio, esclavitud, secuestro, tortura, maltrato o muerte de grandes simios.

 

 

7.    Los convenios de CITES sobre el Tráfico de Especies no humanas y la Convención sobre Biodiversidad son insuficientes para detener la extinción por degradación de los ecosistemas en los que habitan los grandes monos. Hacen falta políticas menos antropocéntricas que rebasen los prejuicios basados en una supuesta esencial distinción y superioridad de los humanos respecto al resto de especies, y que conciben a los animales como autómatas estúpidos. Es urgente emprender las acciones necesarias en los foros y organismos internacionales para la defensa de los grandes simios.

 

 

8.    Son necesarias leyes estatales y europeas que otorguen derechos especiales de protección a los grandes simios, y con adhesión al Proyecto Gran Simio que abarca a los gorilas, los orangutanes, los chimpancés y los bonobos. Se trata del reconocimiento de derechos independientes de las capacidades individuales de autonomía que estos animales tienen para ejercer responsablemente la libertad individual.

 

 

9.    Los grandes simios deben de gozar de derechos básicos como son la vida, la dignidad e integridad y la libertad. Los grandes simios son capaces de desarrollar conductas e instituciones sociales, y reconocemos que en los grandes simios el principio de autonomía debe ser respetado en las condiciones de vida e individualización propias de estos animales.

 

 

10.    Es prioritario conservar sus ecosistemas naturales junto a los derechos de los grandes monos. Los hábitats de bosques y selvas primarios donde viven están siendo aniquilados, según las Naciones Unidas, se encuentran en un serio peligro de extinción. Queremos evitar la desaparición de estas especies conservando su hábitat natural. La conservación de los bosques primarios donde viven los grandes simios, es también fundamental en la lucha contra el cambio climático y en la preservación de la biodiversidad y bioproductividad. Conservando estos bosques, se conserva el futuro de los grandes simios y a la vez el de la humanidad.

 

 

David Hammerstein

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20 février 2007 2 20 /02 /février /2007 14:50

1. Inmigración necesaria y no traumática  

 

España tiene capacidad económica, ambiental y social para integrar a más personas inmigrantes y en mejores condiciones. Las migraciones son movimientos humanos que han tenido lugar durante toda la historia y por muchas diversas causas, no son fenómenos modernos ni aislados, y son hoy una realidad que hay que reconocer y ha de ser tratada con normalidad, sin miedo ni campanas sensacionalistas.  

 2. No hay una inmigración "buena" y otra "mala"   

 No podemos "seleccionar" o establecer rangos y preferencias dentro de los propios grupos de inmigrantes. No hay ningún fundamento que legitime las discriminaciones de los africanos a favor de los latinos en razón de la existencia de mayor cercanía cultural. No es ética ni políticamente aceptable el que haya un trato de discriminación basado en la raza, la religión y o lengua de las personas.  

 

3. Organizar la Inmigración es mejor que el tráfico ilegal de seres humanos  

 

Las migraciones irregulares a menudo causan muertos o son víctimas de mafias internacionales, generan sufrimiento y marginación social. Una forma de prevenirla y aliviarla con eficacia es posible mediante su ordenación legal. La migración circular que proporciona trabajo y visados temporales, beneficia tanto al país receptor como a los países de origen, donde revierten la experiencia ganada por los trabajadores y su salario. Para organizar inmigraciones la UE debe negociar tratados país a país, confeccionar nuevos cupos más generosos de visados, abrir oficinas específicas en África, y consultar a las patronales y sindicatos sobre sus necesidades de mano de obra. El reclutamiento ha de organizar cursos previos de formación y lenguas. Para desanimar a la inmigración irregular es mejor canalizarla desde los países de origen no de llegada mediante visados y cupos.  

 

4. Relaciones cívicas y democráticas entre la UE y África

 Hay que fomentar la cooperación entre sindicatos y organizaciones de emigrantes en Europa y en los países de origen. Debemos proporcionar más y mejor información sobre el proceso migratorio a las personas interesadas, a través de sus respectivos gobiernos y embajadas,  mediante la participación de la diversidad de actores de la sociedad civil. El fomento de una imagen más realista sobre el "paraíso europeo" actualmente existente en África, puede hacerse mediante  campañas informativas. Es imprescindible orientar nuestra política exterior para apoyar más activamente la lucha contra la corrupción y la violencia en las sociedades africanas, y favorecer gobiernos más democráticos mediante el apoyo directo a los grupos ciudadanos de la sociedad civil.  

 

 5.  Por una Política Agraria Europea que no lesione África   

Hay que modificar la política agraria europea para evitar el "dumping" de productos subvencionados que arruinan a mercados locales y regionales en África. El 60% de la población africana vive y trabaja en el campo. El dumping europeo y americano empujan al éxodo masivo a las ciudades donde tampoco hay trabajo ni servicios suficientes para el exceso poblacional, creando enormes cinturones de pobreza y marginación que se convierten en caldo de cultivo del "sueño europeo" para la migración a Europa. Sólo un desarrollo rural propio, con una soberanía alimentaria y unos precios justos para productos básicos pueden dar esperanza a millones de agricultores africanos abocados a la inmigración, la pobreza y el sufrimiento extremos. También sería es una forma de evitar que arriesguen la vida para venir al espejismo del "paraíso europeo". Pedimos el fin de las ayudas y subvenciones europeas a la exportación de sus productos agrícolas que arruinan con sus bajos precios la competitividad de las producciones de los países africanos, y se ha de dar una apertura europea escalonada para productos africanos de calidad.  

 

6.  Pesca Ilegal: Cayucos para pescar y no para inmigrar   

 

 

Los barcos pesqueros europeos y asiáticos esquilman los caladeros de pesca africanos, reducen sus tasas de renovación y destruyen los ecosistemas marinos que dan sustento de miles de pescadores artesanos y redes familiares. Urge un mayor control europeo e internacional de la pesca ilegal para evitar que pueda ser utilizar  los puertos españoles como vía de entrada a la Unión Europea. Además, es inaceptable que  mucha de la pesca "legal", acordada en los acuerdos de pesca de la UE, permita arrojar al mar muchas  toneladas de peces muertos por cada tonelada pescada en la práctica de "By-catch". No podemos permitir que África pierda más proteínas por el saqueo de su mar.  

 

7. Política económica y exterior coherente

 Europa tiene que comprometerse con los derechos y las reglas de democracia en África, tiene que dejar de participar en el negocio armamentístico que alimenta la espiral de conflictos armados. La seguridad y el arraigo se han de fomentar mediante gobiernos democráticos, la mediación en los conflictos, y la lucha contra la corrupción y la represión. Ni Europa ni España pueden utilizar la aceptación de convenios de devolución de inmigrantes irregulares como moneda de cambio para respaldar a nivel financiero a gobiernos despóticos.  Los países africanos deben poder proteger sus mercados incipientes del influjo masivo de productos baratos, y no han de estar obligados a aceptar las condiciones leoninas de comercio libre global que imponen un intercambio desigual entre las materias primas, los recursos naturales y los productos manufacturados.   

8. Más y mejor cooperación con  África  

 

Cooperar no significa sólo dedicar más del 0.7% del PIB y apoyar a la necesaria labor de solidaridad y cooperación desarrolladas por grupos ciudadanos como son las ONGs. La cooperación debe significar también la condonación de la deuda económica que arruina las economías locales, significa además el fomento acuerdos de comercio justo y de protección en lo social y en lo ambiental en el intercambio con nuestras sociedades europeas.  El freno de la fuga de personas cualificadas hacía Europa podría iniciarse con programas de reinserción laboral estable en África. La UE debe tomar la iniciativa con la creación de Los Cuerpos Civiles de la Paz, que podrían convertirse en un servicio voluntario a escala europea para la cooperación, y en esfuerzo solidario coordinado.  

 

9. Luchar a favor del medio ambiente es luchar contra la pobreza     

 

Las personas más pobres de África son las que más dependen de la renovación y salud de los ecosistemas: los bosques, ríos y tierras fértiles. Cada vez hay más migraciones ambientales fruto conjunto del daño social y ecológico infringido. La lucha contra la desertificación y la deforestación, la defensa de la biodiversidad, y la transferencia de tecnologías limpias y apropiadas deben estar al centro de la política europea y española hacia África. Las mujeres africanas deben ser las prioridades centrales de estas políticas de sustentabilidad socio-ambiental y de derechos básicos al sustento. Los objetivos del Milenio, y el acceso al agua potable y la electricidad básica solo pueden ser cubiertos con las energías renovables tan abundantes en África.  

 

10.  Derechos aquí y ahora  

 

Las personas inmigradas y residentes en nuestras ciudades europeas deben gozar de los mismos derechos de ciudadanía: políticos, sociales y culturales. Mantener durante mucho tiempo una situación de irregularidad ciudadana es una invitación a la sobreexplotación laboral y a la marginación.  Garantizar a los inmigrantes derechos como el voto. También son importantes los derechos individuales de las mujeres inmigradas, tanto dentro como fuera de sus familias, hábitos culturales y comunidades.  

 

David Hammerstein

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20 février 2007 2 20 /02 /février /2007 14:23

        


     
Hay aspectos bochornosos en costumbres y tradiciones que aún perviven en pueblos y ciudades españolas, como son la realización de festejos donde un elemento de diversión central es el maltrato de animales. En muchos actos festivos se tortura y se da muerte a animales, como es el caso de los espectáculos taurinos (encierros, vaquillas, corridas...), o se abusa y maltrata de forma irrespetuosa y cruel a burros, caballos, carneros, bueyes, gallos, etc. En otros degradantes espectáculos, como pueden ser las pruebas de arrastre, se somete a los animales a esfuerzos y situaciones límite que no tienen ningún significado natural para ellos y que inevitablemente les hacen sufrir. En España el número de encierros con toros aumenta año tras año. En algunos pueblos se busca la novedad mediante el maltrato animal con espectáculos como el fútbol-vaca, el toro al agua, o las vaquillas con espuma. La sangre animal en las fiestas también se da en la práctica de decapitar aves (gallos, gansos o pavos) que se ha extendido por muchos pueblos de Castilla La Mancha. También se usan garrotes y piedras para acabar con las aves. En otros lugares son los burros, los gatos o los cerdos los que sufren las atrocidades que sirven para "pasarlo bien".

 

 

 1. De la crueldad gratuita sobre animales a la abolición de la tortura en las fiestas tradicionales

 Un indicador de la madurez moral de nuestras sociedades está en el trato que dispensan a los animales domésticos y en la existencia de violencia gratuita hacia ellos en las fiestas y celebraciones colectivas. Hay que eliminar los malos tratos físicos, psicológicos que se les infringen, y que comportan en numerosas ocasiones la tortura y muerte de los animales empleados en las fiestas. No hay justificación aceptable que se funde en un “todo vale”, ya que se trata de un insensible relativismo moral implícito bajo las coartadas que suelen justificar el daño infringido a los animales en nombre de la tradición o de la cultura. Las  tradiciones y costumbres son un elemento social con vitalidad y cambio, y por tanto pueden estar abiertas a la innovación a favor del bienestar animal.

 

 

 2. De festejos con maltratos a animales a la diversión y ocio con respeto

 

 

 En muchos espectáculos taurinos populares y no taurinos los animales son perseguidos, acosados y finalmente sacrificados. Las instituciones públicas no sólo autorizan, sino que a menudo organizan y subvencionan las atrocidades con animales. También en algunas cadenas de televisión se incluyen en sus programas los reportajes sobre estos crueles espectáculos, favoreciendo así la insensibilidad social hacia la sangre y la tortura infringida a los animales. Son urgentes cambios en legislaciones hacia una menor tolerancia con la violencia  festiva que maltrata a los animales y a la vez degrada al conjunto de la sociedad. Las políticas festivas han de innovarse con alternativas recreativas enriquecedoras y menos lesivas para los animales.

 

 

 3. De la educación basada en el “arte de matar” a la educación basada en el respeto a los animales

 

 

 El derecho a la vida, sin tortura y sin un trato inhumano y degradante, no se aplica a los toros y caballos víctimas de las corridas. En las escuelas taurinas subvencionadas con recursos públicos se enseña a “torturar” a animales, a pesar de que la educación basada en la crueldad animal se opone radicalmente a los valores educativos de no-violencia y de dignidad y respeto hacia los animales. Es necesaria una renovación pedagógica en el sistema de enseñanza dirigida específicamente al desarrollo de una educación ambiental que favorezca nuevas formas de relación y convivencia con los seres vivos, y que no comporte un dolor y sufrimiento innecesario a los animales. El cuidado y respeto hacia los seres sintientes ha de ser de ejemplaridad pública por parte de las instituciones, además de ser una exigencia más en nuestras relaciones  cotidianas con la naturaleza.

 

 

 4. Fin de las subvenciones públicas a los festejos taurinos

 

 

Más de 60.000 animales entre toros y vaquillas son masacrados en las fiestas taurinas, además de cientos de caballos que son heridos de muerte en las corridas de toros. Cada año cientos de pueblos españoles celebran algún festejo que incluye la “tortura y matanza” de animales, y a pesar de que el número de seguidores es escaso, se da un apoyo gubernamental. Sólo cuatro o cinco plazas de toros subsisten por sus propios medios, el resto recibe subvenciones públicas por parte de los gobiernos autonómicos que administran y gestionan las plazas de toros deficitarias, y por parte de los ayuntamientos. Los toros de lidia han de distinguirse de la cabaña ganadera y no deben obtener las ayudas europeas destinadas a la ganadería. Los ganaderos también se benefician de las ayudas económicas de la Unión Europea al considerar que la cría de toros de lidia y su sacrificio en las corridas de toros se trata de una actividad ganadera de producción de carne y alimento. Pero el Convenio Europeo de protección de los animales en explotaciones ganaderas prohíbe los dolores, daños, miedos y sufrimientos, algo que no se cumple en el caso de los toros de lidia.

 

 

 5. De los programas televisivos taurinos a una televisión con normas deontológicas sobre los derechos de los animales

 

 

Para los programas televisivos la violencia en las corridas de toros no es un problema al no existir limitación alguna para su emisión, incluso se suelen emitir dentro del horario infantil, contrariando así la idea de priorizar en determinadas franjas horarias de emisión el interés pedagógico y la ausencia de violencia en imágenes y contenidos. Las cadenas públicas promocionan activamente la cruel fiesta de los toros con la compra de derechos de retrasmisión de las corridas de toros y con el aumento de retransmisiones, de programas y de sesiones informativas en telediarios sobre corridas de toros. Es necesario un código deontológico para la televisión pública en defensa del respeto y la protección de los animales.  

 

 

 

 

 

6. Los amantes de los derechos de bienestar de los animales somos más

 

 

Se da una creciente sensibilización sociocultural y rechazo de la violencia contra los animales junto a una opinión pública más escéptica y dispuesta a cuestionar las diversiones más crueles. Según los sondeos de opinión la afición por el mundo del toreo es decreciente y se limita a un sector poblacional de más edad. Crece el descenso del interés por este espectáculo medieval de tortura. Tampoco hay justificación para el apoyo gubernamental a la tauromaquia desde una perspectiva democrática, ni tampoco desde una perspectiva moral-racional. Sin embargo, los grupos de presión pro-taurinos, parecen salir ganando en un juego claramente antidemocrático. Es urgente un amplio debate público y multisectorial que implique un compromiso explícito e inequívoco sobre el problema taurino por parte de los partidos y programas políticos electorales. Las consultas populares y la democracia directa también pueden favorecer cambios en tradiciones festivas y leyes de prohibición más estrictas y eficaces.

 

 

 7. De la “excepcionalidad” de la tauromaquia a una legislación a favor de la dignidad y los derechos de todos los animales

La legislación para la protección animal ha de fundarse en principios morales y racionales de justicia, coherencia e imparcialidad, y por encima de intereses sectoriales minoritarios. La excepcionalidad que hoy disfruta la tauromaquia  es una forma de injusticia animal y ha de estar recogida y sancionada en nuestro código legal. Para atajar la violencia contra los animales de cualquier especie debemos avanzar en la misma dirección que otros países de la Unión Europea como Alemania, Italia o el Reino Unido, y mejorar el estatuto y la consideración de los animales en España. Es preciso, condenar sin paliativos la tortura de cualquier ser vivo a nivel local, autonómico, nacional y europeo.  Tenemos que acabar con una legislación de protección animal que es inefectiva por ser incoherente y llena de excepcionalidades injustificadas. En particular, el código penal castiga el maltrato a animales con la excepción casi única de los abusos ocurridos en las corridas de toros. También resulta insensato desde la perspectiva ganadera y alimentaria, el hecho que la carne de lidia se destine al consumo humano a pesar de las condiciones de su sacrificio. El Código Penal también castiga con sanciones de tres meses a un año de cárcel el maltrato de animales domésticos, pero excluye su aplicación a los toros, las aves de cetrería y los animales exóticos o silvestres.

 

 

 8. Prohibición de los espectáculos con animales para la seguridad de las personas

 

 

 Junto al maltrato de los animales en los festejos taurinos tradicionales también se da un elevado e intolerable riesgo para la vida de las personas. Muchas muertes y heridos no se deben a imprudencias ni a la falta de condiciones físicas de los heridos o fallecidos, sino a las situaciones normales del propio festejo. Las medidas de seguridad establecidas en los reglamentos velan solo por las condiciones de las instalaciones y estructuras, y no por las personas que se encuentran en el recinto, ni por lo que sucede dentro del mismo. Resulta inadmisible, que se autoricen festejos con la previsión fundada del número de personas que pueden morir. El alto riesgo para la vida de las personas, el elevado número de heridos y la perdida de vidas humanas, aconsejan la prohibición de este tipo de espectáculos.  Es comúnmente aceptado que los menores deben ser protegidos de los contenidos y realidades que degraden la condición humana mediante diversas modalidades de violencia: criminalidad, asesinato, tortura, pornografía… Sin embargo, las corridas de toros son el único espectáculo violento en el que se permite la entrada a niños y niñas. Tan solo en Cataluña está  prohibido su entrada pese a ir acompañado de un adulto.

 

 

  9.  Contra la desprotección del menor en los espectáculos taurinos

 

 

 El espectáculo sangriento de las corridas de toros afecta y construye la individualidad de la infancia, por ello, es necesaria la protección del menor mediante la prohibición de su entrada a corridas de toros y a otros espectáculos de maltrato animal, vayan o no acompañados de adultos. La tarea educativa ha de evitar la exposición de niños y niñas a prácticas de crueldad humana hacia los animales, como por ejemplo se muestra a través de fábulas, cuentos, dibujos y explicaciones. Muchas teorías pedagógicas entienden que la empatía y conexión con los animales constituye un recurso socializador y humanizador, e incluso terapéutico. El sistema de enseñanza ha de corregir los prejuicios especistas presentes en sus hábitos institucionales cotidianos y en sus programas curriculares, y ha de integrar una visión más realista sobre el papel de los animales en nuestra sociedad.

 

 

 10. De la promoción pública de la tauromaquia a la declaración de ciudades y fiestas no taurinas

 

 

Cada vez más personas reconocen que el dolor y la muerte de un animal por puro espectáculo no ha de darse bajo ningún pretexto. Cada vez más ciudades y pueblos de España adoptan iniciativas animalistas a favor del bienestar animal al declarar sus municipios como “ciudades no taurinas”: Es un paso alternativo y efectivo encaminado hacia la prohibición total de la tauromaquia. Las instituciones y la regulación pública han de optar por los valores de vida animal y por una ciudadanía responsable, solidaria e innovadora en sus costumbres. La gestión pública local ha de dar respuestas ejemplares de protección animal y dejar atrás la tauromaquia como un hecho histórico de valor etnográfico pero moralmente inaceptable en nuestras sociedades. 

 

 

David Hammerstein

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19 février 2007 1 19 /02 /février /2007 12:35

12 argumentos antinucleares

 

La energía nuclear

 

¡Tan peligrosa y equivocada como siempre!

 

1.       El siglo XXI será el de la energía inteligente, renovable y limpia! La energía nuclear es muy peligrosa e insegura. Los riesgos y accidentes que comporta son catastróficos. Sus efectos contaminantes y destructores de toda vida humana y terrestre se prolongan en el tiempo casi ilimitadamente.  Las instalaciones y los materiales atómicos pueden usarse para la producción de armas de destrucción masiva, y pueden ser un objetivo de la acción terrorista. La energía nuclear es enormemente cara, además de ser muy ineficiente para frenar el cambio climático. La energía atómica está anticuada y en declive, y socialmente es rechazada por la ciudadanía europea. A pesar de que la industria nuclear no ha resuelto los graves problemas sociales y ecológicos que acompañan a la energía atómica, el grupo de presión internacional de la energía nuclear está pasando a la ofensiva en defensa del "resurgimiento nuclear". Pero, ¿Son seguras las instalaciones?. ¿Acaso resulta imposible que ocurran más accidentes como el de Chernóbil?. ¿Están almacenados con garantías suficientes de seguridad los residuos nucleares para los próximos milenios?. ¿Se incorporan en su precio los costes reales, humanos y naturales que comporta? ¿Puede evitarse la falta de control y el mercado ilegal del material nuclear?. ¿Puede ser la energía nuclear una respuesta al cambio climático?. ¿Desea la gente la energía atómica?

 

 

2.     La contaminación radioactiva está en todo su ciclo de producción: de la mina a los residuos. El llamado «ciclo cerrado» del combustible nuclear es un mito. El sistema nuclear funciona más bien como una espiral que difunde grandes cantidades de residuos contaminantes en cada etapa. Desde la extracción de uranio en la mina, que ya supone cientos de millones de toneladas de residuos en el mundo, hasta la separación del plutonio, el denominado «reprocesamiento». Las dos únicas centrales de plutonio de gran escala en el mundo (Sellafield del Reino Unido y La Hague de Francia) evacuan enormes cantidades de radioactividad y aportan más del 80 % de la dosis colectiva que reciben los europeos. No hay solución para un almacenamiento mínimamente seguro de residuos que son altamente radioactivos durante miles de años.

 

 

3.     Tan peligrosa como siempre y para siempre. Las instalaciones y la tecnología nuclear son muy inseguras y peligrosas. Docenas de accidentes que han ocurrido en varios países desde el desastre de Chernóbil de 1986 han estado muy cerca de convertirse en grandes catástrofes. Entre ellos los siguientes: 1993 Rusia; 1995 Japón; 1998 Francia; 1999 Japón; 2002, EEUU; 2003 Hungría; 2005 Reino Unido.

 

 

4.     Veinte años después: los daños humanos y naturales de la tragedia de Chernóbil . Las dramáticas consecuencias de la explosión del reactor nº 4 de la central atómica de Chernóbil continúan. No se conocerán nunca en toda su dimensión los inmensos daños sufridos por las personas y la naturaleza. La Comisión Europea afirma que las restricciones impuestas a algunos alimentos  contaminados procedentes de algunos Estados miembros se deberán seguir manteniendo a lo largo de muchos años.

 

 

5.     Dos gemelos siameses: el reactor atómico y las armas de destrucción masiva. La pretendida separación de los usos civil y militar de la energía atómica es un mito, ya que los conocimientos y tecnología exigida por la energía nuclear pueden utilizarse tanto para producir electricidad como para hacer artefactos explosivos. Varios países han desarrollado programas de bombas de destrucción apoyados en tecnología facilitada por otros países bajo la retórica de los “fines civiles». El Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP) ha ayudado en la práctica a impulsar la proliferación nuclear ya que garantiza «el derecho inalienable de las partes firmantes a desarrollar las investigaciones, la producción y la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos, y sin discriminación». El TNP se ha convertido así en un «tratado de proliferación nuclear". El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) actúa como promotor de la tecnología nuclear ya que mientras no halle pruebas de actividades relacionadas con armas ajenas al tratado, todos los miembros del TNP, también Irán, tienen derecho a acceder a la tecnología nuclear, incluidos el enriquecimiento de uranio y la separación de plutonio.

 

 

6.      Unos regalos-bomba espléndidos para los terroristas. Las instalaciones nucleares, el transporte de plutonio y de residuos radioactivos constituyen blancos de primer orden para la acción terrorista. El secuestro de cantidades considerables de plutonio y de uranio enriquecido sirven para la fabricación de artefactos explosivos de carácter atómico. Un ataque de grandes proporciones a un gran almacén de combustible usado o de plutonio superaría con creces el accidente de Chernóbil en lo referente a muertes a corto y largo plazo, y en relación a la contaminación letal que se difundiría en los ecosistemas terrestres.

 

 

7.      Beneficios privatizados, costes y peligros atómicos socializados. Resulta imposible conocer el coste real de un Kw/hora de origen atómico. Los costes astronómicos de la gestión de residuos nucleares, del desmantelamiento de las centrales y de la descontaminación aumentan constantemente y por lo general deben ser sufragados por la ciudadanía, al tiempo que en muchos países la generación rentable de electricidad se ha privatizado. La energía de origen nuclear es, con creces, la más cara de todas las que se generan para el consumo. Para que pudiera ser económicamente competitiva, necesitaría subsidios públicos sustanciales, sobre todo para cubrir las garantías contra los grandes riesgos financieros y económicos.

 

 

8.      La energía nuclear debilita la lucha contra el cambio climático. Cada euro que se invierte en energía nuclear obstaculiza la lucha contra el cambio climático global y constituye una gran despilfarro, ya que si se invirtiera en programas alternativos de conservación de energía y de eficiencia energética se podría conseguir una mayor reducción de los gases de efecto invernadero. Las centrales eléctricas de gran escala favorecen los excesos de capacidad y por tanto, incentivan la espiral del sobreconsumo y el derroche de electricidad, además de favorecer grandes pérdidas en las redes de distribución. La energía nuclear tampoco puede ayudar a reducir nuestra insana dependencia del petróleo que sirve como fuente carburante del transporte motorizado. Existe una relación escasa o nula entre los usos del petróleo (como en el transporte) y de la energía nuclear. La energía atómica, además de elevar nuestra dependencia con respecto a las importaciones de recursos y con respecto a una energía muy contaminante e insostenible, no sustituye a los combustibles fósiles. La Francia nuclear sigue siendo igual de dependiente del petróleo. La gestión de la demanda basada en la eficiencia y el ahorro, la diversificación y la descentralización de los suministros de energía son las salidas necesarias.

 

 

9.      La descentralización y la alta tecnología en energías renovables aventajan a la tecnología nuclear. Casi todas las centrales en funcionamiento fueron proyectadas entre las décadas de 1950 y 1970. Hoy en día, las centrales de cogeneración y las instalaciones de energías renovables de alta tecnología y descentralizadas, aventajan ya a la energía nuclear: sobrepasaron la capacidad total instalada de energía nuclear en 2002 y su producción anual en 2005. En 2004 se multiplicaba por seis la capacidad neta.

 

 

10.     Las nucleares no garantizan la seguridad ni el suministro de energía. La energía nuclear no hace que la Unión Europea sea más autónoma de fuentes de energía importadas, ya que todo el uranio destinado a la fabricación del combustible nuclear debe ser importado. La energía nuclear representa sólo un pequeño porcentaje de los servicios de energía en el mundo: el 6 % de la energía final de uso comercial en la UE y aproximadamente el 2 % a escala mundial. Incluso en Francia, el país más nuclearizado del mundo, la energía nuclear proporciona tan sólo el 7,5 % de la energía final de uso comercial, mientras que más del 70 % del consumo se satisface con energía obtenida de combustibles fósiles. La energía nuclear sólo representa entre el 1 % y el 2 % del mercado mundial de la capacidad de generación de electricidad. En total, hay 26 reactores nucleares «en construcción» según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), pero nueve de ellos son los mismos que figuran en la lista desde hace entre 18 y 30 años. Sólo hay un reactor en construcción en la UE (Olkiluoto-3, en Finlandia). La energía nuclear es anacrónica y está en continuo y lento declive. En marzo de 2006, hay 148 reactores funcionando en la UE25, es decir, 24 reactores menos que en el máximo histórico de 1989. Aunque, por primera vez en 15 años, en 2005 se inició una construcción (Finlandia), el mismo año se cerraron dos reactores (Alemania, Suecia). El declive continúa.

 

 

11.     La energía atómica tiene un rápido envejecimiento y está en declive. Las centrales nucleares del mundo envejecen muy rápidamente e inevitablemente cada vez habrán menos.  Alrededor del principio del 2007 se han clausurado 7 centrales europeas mientras en esta fecha solo hay una planta europea en construcción. De aquí a 2015 unos 80 reactores cumplirán 40 años; en 2025, otros 200 reactores habrán cumplido cuatro decenios. Aunque se prolongara por dos la actual vida útil (unos 22 años) de todos los reactores, su sustitución a los 40 años implicaría conectar a la red un reactor cada mes y medio hasta 2015 y uno cada 18 días entre 2015 y 2025. Teniendo en cuenta el plazo mínimo de diez años necesario para la explotación comercial de las centrales nucleares, el citado plan es impracticable. Incluso si se construyeran en 2025 otros 20 reactores  en China y otros países, el número de centrales nucleares en funcionamiento se reduciría considerablemente.

 

 

12.     La gran oposición ciudadana a la energía nuclear. Según todos los sondeos la ciudadanía europea se opone a la energía nuclear, pero los líderes y partidos políticos no tienen en cuenta a la opinión pública de sus países. Las personas aspiran a un bienestar y un futuro con energía no dañina, y si pudieran elegir apostarían por el ahorro de la energía, la eficiencia energética y las fuentes de energía renovables.

 

 

 

 David Hammerstein

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15 février 2007 4 15 /02 /février /2007 07:47

          La ecología será urbana o no será. Visto lo visto de nuestro modelo urbano, parece simplemente que no será. Entre 2 y 3 millones de viviendas, la mayoría turísticas o segundas residencias,  están siendo construidas o están proyectadas en España  gracias al "boom" actual. Con este urbanicidio podemos decir adiós a cualquier propósito serio en contra del cambio climático. Acabamos con unos recursos hídricos escasos, desvirtuamos centenares de espacios naturales singulares y vaciamos de cultura significativa a miles de pueblos cohesionados. Al mismo tiempo, la democracia local ha sido fagocitada por unos ayuntamientos paralelos "en la sombra" de las constructoras y el interés público se sustituye por el principio de que "urbanizar por urbanizar" siempre es bueno. Huelga decir que brota por doquier la especulación, la corrupción y el blanqueo de capitales ilícitos.

         Ahora denunciar la corrupción urbanística está de moda. Puede ser utilizada más como arma arrojadiza que cómo el reflejo de una convicción en otra forma de hacer el hábitat urbano. Las fiscalías han despertado de su letargo, el fisco parece haber descubierto de repente una evasión colosal de impuestos e incluso, se habla de la pérdida de muchos paisajes naturales valiosos. Ya veremos si sigue la preocupación después de las próximas elecciones municipales...

          Desde el Parlamento Europeo hemos convertido el escándalo urbanístico español en un asunto europeo importante y notorio. Primero enfocamos la atención de la Comisión de Peticiones (de la que yo soy titular) en la Ley Urbanística Valenciana. En una acción muy poco habitual aprobamos en el  pleno del Parlamento un demoledor informe sobre el urbanismo valenciano, lo que ha desembocado en un procedimiento de infracción en contra de la ley y ha puesto ante la opinión pública europea la famosa "Valencian Land Grab" (el robo de tierras valenciano). Además hemos presentado docenas de preguntas parlamentarias y hemos ayudado presentar peticiones europeas sobre casos concretos desde el Cabo de Gata hasta Tarifa; desde Fuerteventura hasta Murcia; en Castilla con San Glorio llegando hasta Mallorca. Eso sí, pasando antes por Segovia y la Sierra Norte de Madrid.

          Con la legislación europea en la mano, intentamos frenar muchos proyectos y en ocasiones, con algún éxito, muchas veces gracias a la ayuda los ciudadanos. Hemos conseguido crear más presión popular sobre el sistema de justicia, en los distintos gobiernos y en la sociedad en general con el objetivo de defender la vida ante el avance incesante del ladrillo.

          Pero nuestro empeño no se queda en la protesta sino también en la propuesta de una nueva urbanidad ecológica y democrática. Puede que no haya vida después de la dictadura del  ladrillo  pero sí hay una vida vibrante en las miles de comunidades que aman y defienden cada palmo de su entorno construido y natural. Ellas marcan el camino para superar los abusos urbanísticos y tejer un futuro más vivo y feliz.   

             David Hammerstein,   Eurodiputado de Los Verdes  

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