Ciencia y educación

(Del prólogo de libro "El carnaval de la tecnociencia" de Antonio Lafuente)

Por eso necesitamos otra palabra que recoja en un solo concepto la novedad que representa la existencia de muy amplias connivencias entre el mundo de los negocios y el del saber, entre los objetivos militares y los científicos, entre las tecnologías y los descubrimientos, pues alguien debe explicar que los laboratorios ya no caben en el sótano de una casa y que parecen grandes fábricas; que muchos científicos cotizan en bolsa, que el secretismo es moneda corriente en ciencia y que vender datos fraudulentos es una práctica que no sabemos cómo controlar. 

Pero hay más: los objetos científicos ya no caben en el laboratorio.  ¿Quién podría encerrar entre cuatro paredes el cambio climático, la biodiversidad, el aire que respiramos, los fondos oceánicos, la gripe aviar, la capa de ozono o el mal de la vacas locas?  Todos estos objetos son híbridos,. no es sólo que pertenecen de forma simultánea a muchas especialidades científicas, sino que han adquirido tanta relevancia social y mediática que se hace imposible pastorearlos para recluirlos entre cuatro paredes. Lo diremos de otra manera: no es que los expertos  disputen cuál es la disciplina que mejor comprende las cosas, como prueban las interminables discusiones (y frecuentes descalificaciones) entre ecologistas, meteorólogos, médicos o ingenieros cuando tratan los diferentes perfiles de cada asunto. Tales enfrentamientos tienen algo de inquietantes, pero el problema se acentúa cuando la nacionalidad de los interlocutores resulta decisiva. Y, así, nos quedamos perplejos cuando los comités escandinavos señalan problemas donde otros sólo ven agudos ataques  de histeria colectiva.

  
Lo social, y todavía mejor lo ciudadano, son palabras que vienen a socorrernos, porque la gente no sólo está, estamos, confundida, sino que quiere ser escuchada. Si vamos a seguir echando residuos al aire, a los acuíferos y a los mares; si el mercado de organismos genéticamente modificados va a ensancharse con el de los nanomateriales. Si vivimos envueltos entre cosméticos, alimentos, abonos y tejidos fabricados con miles de sustancias químicas cuyo impacto sobre la salud es desconocido.  Si además estamos hablando de problemas cuyo abordaje no puede hacerse en clave nacional, si por cada experto al servicio de las instituciones públicas hay otro que trabaja para las grandes corporaciones: Si no está claro a quién creer, ni quién defiende el interés común. Y, por fin, si la naturaleza política de los objetos científicos es tan evidente, ¿cómo referirnos a todos estos vericuetos con la misma palabra que usaron los ilustrados, la ciencia? Para hablar de todos estos vericuetos, hacemos lo que ya hizo mucha gente antes: nombrar con el término tecnociencia este enjambre novedoso de prácticas, actores, intereses, tecnologías y protocolos.

http://weblogs.madrimasd.org/tecnocidanos/archive/2007/10/22/77116.aspx

Aquí tienes el texto de mi intervención ante el Congreso Internacional de Agricultura Ecológica (IFOAM) que se celebró hace unas semanas en Bruselas. Se trata de la necesidad de otro modelo de investigación científica que apuesta por un sistema alimentario en harmonia con el medio ambiente y la salud.

                           

La estructura de nuestro sistema de conocimiento científico sobre la agricultura y los alimentos presenta serios defectos epistemológicos. El enfoque que da la UE a la investigación e información agrícolas no es complejo, y es reduccionista desde el punto de vista científico y socialmente parcial, interesado, e ideológico. Hay una falta grave de integración interdisciplinar de las diversas y heterogéneas dimensiones sociales, económicas y medioambientales en la investigación agrícola en el seno de la Unión. La inmensa mayoría de los fondos comunitarios del Séptimo Programa Marco de investigación se dedican a cuestiones relacionadas con la producción alimentaria intensiva y química  y el procesamiento industrializado de alimentos, incluso los que contienen elementos transgénicos, y otras tecnologías rechazadas socioculturalmente por una amplia proporción de los ciudadanos europeos. No tenemos información específica y exactamente sobre qué parte del dinero del Sexto Programa Marco de la UE fue dedicado a la investigación de la agricultura ecológica, ni a la investigación no biotecnológica y no convencional, ni a la agricultura de bajos insumos agroindustriales. La Comisión Europea ha rechazado responder a mis preguntas parlamentarias sobre el reparto y desagregación en apartados específicos del gasto. Seguimos sin tener datos que nos informen sobre la suma exacta de apoyo comunitario a la investigación sobre la producción ecológica.  

 

El alto grado del interés público y de la ciudadanía europea sobre una agricultura compatible con el medio ambiente también debe quedar reflejado en los presupuestos y financiación, ya que es poco probable que los intereses privados por sí mismos sean suficientes para financiar este tipo de investigación.


La UE debe promover la investigación del desarrollo de la agricultura ecológica con los amplios objetivos sociales de desarrollar una "naturaleza sana", un "paisaje sano" y un "medio ambiente sano", además de que la "alimentación ecológica sana" pueda ser producida en el futuro sobre unas bases económicas sólidas. Estos objetivos de conjugación de los intereses de salud sociales y ecológicos justifican la creación de una plataforma a favor de una Iniciativa Tecnológica Conjunta para la innovación y la investigación en la producción de comida biológica. La promoción de la innovación en el sector ecológico encaja perfectamente los tres objetivos de la Agenda de Lisboa:


  • Es un sector competitivo y de rápido crecimiento económico.

  • Es socialmente relevante y de interés para el desarrollo rural y para los consumidores.

  • Es una clara necesidad ecológica de la UE para alcanzar sus objetivos de biodiversidad, calidad del agua y energía.

 

Mientras que muchos informes de la Comisión Europea afirman que "la innovación es la clave del valor añadido", en la realidad práctica la innovación significa la racionalización y estandarización de la producción alimenticia, y se presta muy poca atención al conocimiento tradicional desarrollado mediante el uso sostenible de los recursos y disponible en las comunidades rurales. Con el declive de la agricultura rural a pequeña escala se pierde este conocimiento que mayoritariamente existe en la experiencia práctica al ser producto de las innovaciones agrícolas que surgen del ensayo y el error ante problemas y circunstancias concretas y situadas. Las variedades locales, especies y métodos agrícolas son una fuente enorme de innovación y diversidad que debería ser la base de una agricultura verdaderamente sostenible y multifuncional.  

 

Para apoyar las prácticas de las agriculturas ecológicas necesitamos nuevas formas de investigación que hoy por hoy son aún prácticamente marginales. Los alimentos y prácticas biológicas están basadas en complejos e interdependientes procesos biodinámicos cuyo conocimiento no es deducible a simplificadoras y reduccionistas explicaciones monocausales, y los conocimientos de todo el sistema dinámico de producciones vivas no puede obtenerse directamente sólo en el laboratorio donde las variables explicativas y de control se han reducido enormemente.


La investigación científica en explotaciones agrícolas es una herramienta indispensable y se necesita mucha más investigación sobre los problemas específicos que conllevan la agricultura de pequeñas escala, y la venta y el procesamiento de alimentos de pequeña y mediana escala. Este tipo de investigación debe ser interdisciplinar, es decir, ha de poder establecer puentes y un tronco común entre los supuestos y bases conceptuales de ciencias especializadas a menudo demasiado separadas y compartimentadas: la economía, la ciencia biofísica, la sociología dinámica e interactiva, la ética. Es necesario el poder integrar las diferentes y específicas perspectivas de los productores primarios (las plantas), los productores agricultores, la industria, los consumidores, y la sociedad civil, en las teorías e hipótesis de partida, la metodología del estudio, y los objetivos de la investigación.   

 

Algunos de los objetivos prioritarios de la investigación en alimentos biológicos han de ser los siguientes:

 

  • Mejoras en la tecnología de procesamiento de los alimentos, su almacenaje y empaquetado para garantizar la calidad de los alimentos biológicos.  


  • Optimización de las tecnologías de la información y flujos descentralizados de información al mismo tiempo que de cadenas complejas y sostenibles de suministro de alimentos, con alto grado de Inter-operabilidad, acceso abierto y licencia común ("creative commons").      


  • Redes mundiales de economías ecológicas y locales.


  • Investigación en producción energética y en la autosuficiencia de las granjas y explotaciones ganaderas.


  • Funciones de la agricultura en su lucha contra el cambio climático.


  • Estudios interdisciplinares de los costes externo de los diferentes sistemas alimenticios en un contexto regional y local.


  • Asesoramiento en tecnologias noveles, como las nano-tecnologías, la reproducción asistida por marcador, y otras técnicas de manipulación genética en el contexto de sistemas agro-ecológicos naturales y semi naturales.

  • Cómo crear tecnologías flexibles en caso de error humano en vez de tecnologías rígidas impuestas a las personas y sus necesidades.

  • Gestión mejorada de cuestiones como los suelos ecológicos, el nitrógeno, el fósforo y los sulfuros como fuente principal de microorganismos.


  • Desarrollo de tecnologías que fomenten el bienestar animal y tengan en cuenta las necesidades etnológicas (necesidades características e instintos de cada especie) de los animales de granja.


  • Desarrollo de nuevos indicadores y mejora de los métodos analíticos para evaluar la calidad alimenticia de los alimentos biológicos.


  • Estudio del impacto de los regimenes de la propiedad intelectual en la igualdad social y el bienestar ecológico de la producción de alimentos sostenibles.


  • Estudio de los nuevos valores emergentes de los consumidores respecto a la salud, el medio ambiente y la justicia social. La interrelación entre las actitudes alimenticias, la percepción social del bienestar y la creciente preocupación sobre la salud.

 

Por multitud de razones, necesitamos un nuevo empuje para la investigación e innovación en alimentación biológica y que a la vez impulse una transferencia de las tecnologías más positivas y necesarias para nuestra sociedad. Actualmente los programas existentes son insuficientes y no están bien orientados al no cubrir estas necesidades señaladas anteriormente. Por estas razones, la creación de una plataforma tecnológica centraría y racionalizaría los recursos de este sector agrícola floreciente potenciando su capacidad de dar respuestas innovadoras ante los crecientes retos de la globalización, el medio ambiente y la salud.

 


David Hammerstein, eurodiputado de Los Verdes

Un grupo de estudiantes y profesores de la Universidad de Valencia ha lanzado una propuesta para la responsabilidad ambiental de las universidades que deben predicar con el ejemplo. Reproduzco su manifiesto en mi blog para que las universidades comiencen a ser lugares de ilustración ecológica y ética planetaria.

1) Compromiso de la Universidad con la protección de los ecosistemas vivientes mediante iniciativas y planes de acción contra la grave crisis socioecológica que nos afecta a tod@s, individualmente y colectivamente.

- El reconocimiento público del profundo daño infringido a los sistemas vivos terrestres ha de superar el discurso y las declaraciones de principios, y con urgencia ha de acompañarse de iniciativas y proyectos en todos los ámbitos que afectan a la institución universitaria.

- Los centros de enseñanza universitarios han de poder ser ejemplo activo en la nueva Ilustración Ecológica, y que ha de expresarse en las funciones específicas que realiza como institución universitaria.

- Las nuevas prácticas universitarias de supervivencia a favor de la preservación y regeneración de la vida, han de poder expresarse en las numerosas aspectos: en la producción conocimiento científico y divulgación; en las titulaciones y planes de estudio; en los contenidos de los programas curriculares; en los módulos prácticos de las asignaturas; en la orientación didáctica de la docencia; en las áreas, financiación, proyectos y métodos de investigación; en sus edificaciones, equipamientos y servicios; en sus gastos y consumo de materiales y energía; en su producción de basuras y materiales desechables de alta entropía; en las formas de movilidad mecanizada y de acceso a los recintos universitarios.

- Esta nueva sabiduría y alfabetización socio-ecológica ha de estar presente en los hábitos cotidianos de la vida universitaria, cuyas prácticas han de reorientarse hacia las exigencias del cuidado ambiental en todos los intercambios y consumos que incorporen elementos biofísicos, materiales y energéticos.

2) Plan universitario a favor del clima. La Universidad ha de poner en marcha un ambicioso plan de lucha contra el cambio climático con el objetivo de reducir las emisiones contaminantes de gases con efecto invernadero producidas por las actividades e instalaciones universitarias. Este compromiso contra la destrucción de los equilibrios climáticos y a favor de la reducción de emisiones de CO2, deberá adoptar exigentes metas cuantificables y verificables de reducción progresiva en los próximos años.

- Planes de reducción y ahorro de consumo eléctrico de luz, calefacción y aire acondicionado. Es posible la mejora de la eficiencia energética anualmente entre un 3% y un 4%' mediante nuevas políticas de compras que prioricen los productos de mercado más eficientes y de ahorro en la climatización de los edificios.

- Pacto entre todos los sectores de la comunidad universitaria para que un 50% del dinero ahorrado por el menor gasto energético obtenido sea destinado a actividades de mejora ambiental en la propia universidad.

- Puesta en marcha de medidas que animen el ahorro con acciones positivas y desanimen las actividades más derrochadoras. Políticas de centros y departamentos a favor del control y la reducción del consumo eléctrico mediante la modulación del consumo, y con la penalización del consumo excesivo. Cambios de toda la iluminación con bombillas ecológicas o LEDS de muy bajo consumo eléctrico (hasta un 90% menos).

- Los edificios también pueden contribuir mucho a la reducción de emisiones contaminantes mediante el ahorro y eficiencia en el ciclo de materiales de construcción, en los diseños bioclimáticos, en el aislamiento y la iluminación, y en el fomento de hábitos universitarios responsables.

3) Compromiso con la energía solar y las energías renovables. Las energías renovables contribuyen a la seguridad y protección climática junto a los planes de ahorro y eficiencia energética, por lo que ha de fomentarse la energía solar mediante la instalación de placas solares, térmicas y fotovoltaicas en todos los edificios universitarios.

4) Alianza universitaria contra los tóxicos. Acuerdo y compromiso de reducción progresiva de sustancias biocidas adoptado por todos los estamentos universitarios y ratificado por los departamentos, institutos universitarios, fundaciones, y los órganos de gobierno de la Universidad.

- Reducción del uso y la compra de productos con sustancias tóxicas, que aunque sean imperceptibles a escala humana se difunden y acumulan peligrosamente en los ambientes, personas, e intercambios cotidianos que se producen en los centros universitarios. Estas sustancias de origen industrial que convierten en enfermos los edificios y el ambiente cotidiano en la Universidad están en numerosos productos y materiales: detergentes para la limpieza; en insecticidas para fumigaciones; en ambientadores; en los materiales de edificación y construcción (cemento, pinturas, barnices, aislamientos, plásticos, ….); en los pegamentos, disolventes, tintes y papel; en fertilizantes, pesticidas, plaguicidas, herbicidas; en embalajes; en productos alimenticios...

- Aumento progresivo de compras de productos ecológicos para limpieza, obras y reparaciones, oficinas, alimentación.

- Exigencias de calidad ambiental en los acuerdos y convenios Universitat-Empresa, y en las subcontrataciones.

5) Plan a favor del transporte público. Reducción de viajes motorizados y del uso del coche particular como medio de transporte y de acceso a los recintos universitarios.

- Reducción significativa del número de plazas de aparcamientos ofertadas por la Universidad para disuadir el uso privado del transporte motorizado y acabar con el efecto llamada que fomenta el uso indiscriminado del coche y con ello los múltiples daños socioambientales que lo acompañan: la contaminación del aire urbano, la congestión circulatoria, la ineficacia de movimientos en los recintos universitarios, y la degradación de la habitabilidad y entornos urbanos de la Universidad en la conurbaciones metropolitanas.

- Aumento de itinerarios, número y frecuencia de tranvías y autobuses. Apertura de nuevas líneas de autobuses metropolitanos con servicio directo entre los pueblos y la Universidad.

- Para reducir la espiral destructiva del transporte motorizado individual han de adoptarse sistemas disuasorios de ecotasas o “canon ecológico” aplicable al uso de los aparcamientos universitarios subterráneos y en superficie. Las recaudaciones así obtenidas han de dedicarse a la protección ambiental favoreciendo las buenas prácticas ambientales de movilidad y transporte mediante el uso del transporte público.

- Bono-buses gratuitos para estudiantes incluidos en la matriculación. Acuerdo entre universidad y EMT para ofertar la inclusión en las matrículas de pases anuales en transporte público para tod@s l@s estudiantes, similar a lo que se hace con las personas de mayor edad.

6) Pacificación y reducción del tráfico motorizado

- Convenio universitario con el Ayuntamiento para calmar el tráfico rodado en la con la finalidad de conseguir la reducción de velocidades, carriles y densidad del intensivo tráfico de coches particulares. - Reducción de los riesgos e inseguridad mediante el fomento del espacio público para bicicletas, autobuses, y peatones.

- Más cruces peatonales y reducción de las altas velocidades para evitar las “autovías urbanas” en el interior de la ciudad.

- Canon ecológico al uso de los aparcamientos subterráneos y en superficie de la Universidad, y cuyas recaudaciones han de ser finalistas y dirigidas a la reparación y mejora de los servicios del transporte público, bicicletas y del espacio público para peatones.

- Declaraciones públicas de renuncia al coche privado. Medidas de acción positiva que favorezcan las buenas prácticas individuales y colectivas de los centros universitarios a favor de la salud ambiental en el transporte. Puesta en práctica de un sistema de declaraciones y de registro de compromisos prácticos de “no ser usuarios del transporte privado motorizado” con derechos a recibir compensaciones y beneficios que incentiven el transporte público y la bicicleta.

7) El Bioclimatismo y la edificación ecológica ha de estar presente en toda nueva obra y construcción para mejorar la salud de los centros y aulas.

- Las obras de reforma han de incorporar adaptaciones bioclimáticas y ecológicas, y han de ser exigibles en todos los proyectos de nueva edificación.

- Toda nueva construcción ha de someterse a estrictos criterios ambientales de previsión y evaluación mediante estudios previos de impacto, y desarrollados desde el conocimiento de las ciencias ambientales y desde los valores ecológicos de precaución, complejidad, incertidumbre y parcialidad situada.

8) Introducción progresiva de productos alimenticios ecológicos y de producción local en todas las cafeterías, comedores y bares universitarios.

- Establecimiento de estrictas exigencias ambientales en los acuerdos y subcontratas con las empresas hosteleras y suministradoras.

- Mejoras significativas en los servicios alimenticios mediante la oferta de menús ecológicos y vegetarianos.

9) Buenas prácticas a favor del bienestar animal en la experimentación investigadora.

- La Universitat ha de impulsar la reducción y la sustitución del uso de animales en la experimentación científica por otras prácticas alternativas, y siguiendo las normas de ECVAM (Centro Europeo para la Validación de Métodos Alternativos).

- Desarrollo de convenios de colaboración con ECVAM.

- Derecho a la objeción de conciencia para estudiantes y profesores

-investigadores con el fin de favorecer orientaciones éticas y prácticas menos especistas y antropocéntricas.

10) Creación de un ViceRectorado para Protección y Calidad Ambiental.

- Desarrollo de los objetivos de impulsar, centralizar y coordinar las iniciativas y programas de lucha contra el deterioro de las condiciones ecológicas mediante objetivos vinculantes y transversales, y a favor de la reducción del consumo de materiales y energía junto a la sensibilización y fomento de hábitos responsables.

- El fomento de los estudios y la investigación interdisciplinar propia de las ciencias ambientales en todas las facultades de la Universidad.

1. Ciencia abierta

 

 Los Verdes queremos un máximo de transferencia e intercambio libre de conocimientos científicos e informaciones técnicas. Deben evitarse aquellas patentes que puedan ser un obstáculo a la innovación para pequeñas y/o jóvenes empresas. Por el contrario, todos aquellos incentivos que fomenten el compartir de conocimientos y la transferencia de tecnologías han de promoverse, para que las empresas, a la sociedad civil y las universidades puedan desarrollar, gracias a dicha intercomunicación, puentes entre la investigación y la necesaria renovación económica y tecnológica en las sociedades actuales.

2. Ciencia por y para la gente

 

 Debe fomentarse un dialogo abierto entre científicos y ciudadanos. Las opiniones de los investigadores han de confluir con aquellas de quienes no son necesariamente expertos, pero si personas conciencias con la sociedad y el medio ambiente. En otras palabras, la participación y el debate público en el ámbito de las políticas de investigación a seguir es un elemento fundamental de su éxito.

3. Lo pequeño es hermoso

 

 La financiación de pequeños laboratorios, pequeñas universidades y PYMES debiera ser una prioridad en los programas europeos. Ellos crean la mayor parte del empleo y son fuente de estabilidad económica. Por tanto, han de promoverse iniciativas como las de crear clusters de pequeñas empresas a nivel europeo -en lugar de tender exclusivamente a su concentración-, el fomento de la labor de los parques tecnológicos, donde las PYMES puedan usar y explotar el conocimiento compartido. Sin duda alguna, es un hecho que la imaginación compartida es el camino para progresar para la gran mayoría de de empresas y negocios europeos.

4. Menos burocracia y más transparencia

 

 El acceso público claro e inteligible a la información ha de garantizarse para todo el proceso de evaluación y financiación de proyectos de la UE. La Comisión Europea debe reducir los costosos procedimientos administrativos, ya que suponen la marginalización de los grupos de investigación, empresas y ONGs que por su tamaño reducido no puede hacerles frente, y por tanto, quedan en la cuneta de la financiación comunitaria.

5. De vuelta a lo básico

 

La investigación científica básica debe ser apoyada abiertamente y con mas fondos. La política científica europea no debe regirse exclusivamente por lo que dicten los intereses tecnológicos en los mercados de valores de compañías multinacionales. Ha de haber un respaldo público a la investigación básica con objetivos sociales y medio ambientales a medio y largo plazo. De hecho, los fondos estructurales debieran financiar infraestructuras para posibilitar dicha investigación básica. Sin duda alguna, la investigación y el desarrollo puede en muchos casos ser más beneficiosa a largo plazo que más carreteras y aeropuertos.

6. Investigar en salud

 

La ingente cantidad de dinero destinada a financiar el desarrollo farmacéutico debiera ser reconducida, ya que se destina primordialmente a la investigación para mejorar los tratamientos que no son los más útiles socialmente. Mientras tanto, la financiación de la investigación destinada a la precaución esta marginada. La salud pública y la medicina preventiva necesitan mucho más dinero del que actualmente reciben, para poder realizar estudios de la importancia de los análisis epidemiológicos y toxicológicos sobre las causas de multitud de 'enfermedades modernas'. Temas de gran relevancia como la salud reproductiva y la prevención en la salud infantil merecen mayor atención. Igualmente, aquellas enfermedades que tienden a afectar o afectan exclusivamente al Sur de nuestro planeta debieran inmediatamente de estar infra-financiadas.

7. Ciencia para un buen clima:

 

Los programas de investigación europeos debieran prestar mayor atención a los proyectos dedicados a estudiar el cambio climático. La investigación en favor de las energías renovables debería aumentarse al menos al nivel del EURATOM o del programa de fusión ITER. La situación actual en Europa, en la cual toda la inversión en energías renovables junta tan solo supone una fracción de la invertida en investigación en energía nuclear debe cambiar radicalmente.

8. ¡Las ciencias sociales son también ciencia!

 

Comprender el mundo en el que vivimos, la interdependencia de los problemas que hemos de afrontar en las sociedades actuales, tales como el cambio climático, la pobreza, los choques culturales, etc. es igualmente una labor a realizar y que no debemos subestimar. Por ello, la financiación de la investigación en ciencias sociales es un complemento imprescindible para el avance en la investigación en ciencias naturales.

9. Un Consejo Europeo de Investigación independiente

 

Ha de promoverse la creación de un verdaderamente independiente CEI, que promueva los proyectos de alta calidad, y que se rigen por la mera curiosidad científica (y no por intereses económicos). Dicho organismo debiera financiar proyectos a largo plazo, ya que la investigación científica necesita tiempo. La garantía de la continuidad es un elemento fundamental para una investigación sólida y fructífera. Y, además, quizás esta sea la mejor vía que Europa pueda seguir si quiere recuperar la competitividad perdida en comparación con otras regiones planetarias.

10. Principio de Precaución frente a la sociedad del riesgo

 

El principio de precaución debe ser integrado en todas nuestras prioridades de investigación.   Este principio entra en contradicción clara con  financiación masiva de la creación de organismos genéticamente modificados, de algunas formas peligrosas de la nanotecnología y de muchos programas nucleares y al mismo tiempo crea oportunidades en nuevos campos de innovación ecológica.   En cambio, fondos públicos deben ser orientados hacía la fomento de alternativas a las tecnologías potencialmente dañinas y sustancias químicas tóxicas. También necesitamos un apoyo fuerte para desarrollar a las alternativas existentes a  las pruebas científicas con animales.

 

David Hammerstein

 Los Verdes no estamos en contra de la nanotecnología.  Consideramos que el medio ambiente, la medicina y algunos sectores de la economía podrían beneficiarse bastante de las investigaciones de la nanociencia. Sin embargo, debemos proceder con precaución antes de comercializar los productos. Los que  desprecian la precaución no son amigos del progreso firme de nanotecnología y acabarán deteriorando la confianza de los consumidores. Actualmente estamos apretando el acelerador de la maquina de la nanotecnología sin asegurar antes si tenemos frenos de emergencia, sin ni siquiera saber si la dirección funciona.

 

 

 Ya se están utilizando nanopartículas en productos de consumo sensibles sin saber sus posibles impactos sobre la salud y el medio ambiente. Cosméticos, detergentes, pinturas, textiles ya comienzan contener nanopartículas.

 Con nuestra despreocupación posiblemente estamos preparando el camino para un gran escándalo sanitario futuro. Pedimos más estudios, una regulación clara y la aplicación del principio de precaución.

 El Comité Científico de la Comisión Europea (CCRSERI) afirmó en una comunicación del 28 de septiembre de 2005 que carecemos de los conocimientos necesarios para la evaluación de los riesgos, por ejemplo en lo referente a la caracterización de las nanopartículas, la detección y la medición de las nanopartículas, los datos dósis-respuesta, la evolución y la persistencia de las nanopartículas en el ser humano y en el medioambiente. Según el CCRSERI los métodos toxicológicos y ecotoxicológicos existentes no son suficientes para hacer frente a todos los problemas que plantean las nanopartículas.

 Algunas nanopartículas actúan de forma muy diferente de partículas más grandes.

  El problema principal es que la liberación  no controlada nanopartículas puede ser muy peligrosa.

 2) Nanopartículas son mas reactivas químicamente y son fácilmente oxidables por el oxigeno para producir radicales que son muy reactivos

 3) Nanotubos incluso pueden comportarse en el cuerpo de una madera similar a la de las fibras de amianto, causando cáncer de pulmón.

 4) Una vez liberadas en el medio ambiente, muy poco se sabe del comportamiento/reacciones de nanopartículas-un empuje de la CE fuerte de investigación e es necesario en este campo. Sin embargo solo una pequeña fracción de la inversión europea se gasta en estudios de riesgo y impacto.

 5) Que es lo que sigue después de la penetración creciente de materiales artificiales en nuestros cuerpos y la integración de maquinas externas (nanomáquinas) en nuestro organismo por nuestra propia identidad y consciencia de identidad? Ni las preguntas biológicas ni las éticas tienen respuesta ni regulación.

 

   Por estas razones debemos frenar desarrollo de la nanotecnología en campos pontencialmente peligrosos y plantear una legislación europea sobre su utilización para proteger la salud y el medio ambiente.

 

 David Hammerstein

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