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Los Verdes

4 décembre 2014 4 04 /12 /décembre /2014 10:18

medicina investigar

10 ideas claves de la conferencia en el Parlamento Europeo del 12 de noviembre, 2014

http://tacd-ip.org/archives/1252 (resumen mucho más amplio en inglés)

 

¿Podemos pagar nuestros medicamentos? La crisis del acceso a los medicamentos en Europa”

 

  1. Transparencia: No existe transparencia sobre los precios los gobiernos europeos pagan para los medicamentos. Los contribuyentes no sabemos lo que pagan los servicios públicos de salud para cada medicamento. No hay acceso público ni transparencia de los ensayos clínicos que testan la seguridad y eficacia de los medicamentos que tomamos. No sabemos lo que se ha gastado en investigación ni la trazabilidad de los costes de producción. Los médicos no saben, los pacientes no saben y los políticos no saben. Es una situación de oscurantismo inaceptable.

  2. ¿Cuantas veces tenemos que pagar? “Ya he pagado para este medicamento!” Existe una masiva privatización de la inversión pública en la investigación médica. ¿Donde está el retorno público de la financiación estatal? ¿Porque no hay unas condicionantes sociales y económicas claras para nuestra inversión en la innovación médica cuando a veces tenemos que re-comprar a un precio astronómico los productos médicos generados con la investigación pública? Pagamos con los impuestos, con el co-pago, con la deducciones del sueldo de la seguridad social.... Somos accionistas de una empresa pública cuyos dividendos han sido privatizados.

  3. Es un bien público, no una mercancía: La salud es un bien común y el conocimiento sobre la salud debe ser un bien público. ¿Es el acceso a los medicamentos principalmente una cuestión de negocios competitivos o un asunto de salud pública?

  4. El sistema farmacéutico actual es ineficiente: Los gastos de la farmacéuticas en promoción y marqueting son muchas veces más que la cantidad dedicada a la la investigación y desarrollo. La mayoría de los nuevos medicamentos carecen de ventajas terapéuticas claras sobre los existentes (me toos, evergreening). Al no compartir los datos de ensayos clínicos se duplican las investigaciones y se pierden billones, el tiempo y muchas vidas. Existe una masiva y peligrosa sobre-recetación y sobre-diagnóstico de medicamentos bajo la presión comercial.

  5. La corrupción y las prácticas poco éticas de las farmacéuticas son generalizadas: Las prácticas tipo sobornos de “pagar para aplazar” la entrada de productos genéricos en el mercado cuestan miles de millones para las arcas públicas. Existen masivos “incentivos” para influir a los médicos, la financiación de actividades pro-industria de grupos de “pacientes” y el pago de miles de lobbistas en Bruselas ante las instituciones europeas para colocar los beneficios farmacéuticos por delante de los intereses de la salud pública asequible.

  6. Monopolio y malicia: Los monopolios que permiten las patentes no suele incentivar la innovación sino muchas veces la obstaculizan: las marañas de patentes (patent thickets), el encierro del conocimiento, la manipulación del método científico y el miedo a compartir los datos, todo inhibe la innovación. No hay topes de precios para medicamentos como existen para otras actividades como las llamadas entre países europeos. No existen unas políticas antimonopolio de “des-agregación estructural” para eliminar las posiciones dominantes creadas por el control por pocas grandes empresas de todo el ciclo de producción de medicamentos y para favorecer a los consumidores como se ha intentado en el sector energético o en las telecomunicaciones.

  7. También es competencia europea: la sanidad y las compras farmacéuticas no son competencias europeas pero otras competencias de la UE sí tienen un gran impacto sobre el sector farmacéutico y la salud pública. La transparencia, las políticas de propiedad intelectual, la financiación de la UE de investigación e innovación, la políticas de competencia y los acuerdos de comercio internacional tienen una gran influencia sobre el acceso asequible a los medicamentos.

  8. La falta de una política europea basada en las evidencias: no se llevan a cabo estudios econométricos para calibrar la utilidad de distintos modelos de innovación biomédica ni se hacen estudios de impacto sobre la salud de las propuestas europeas de austeridad que obligan los recortes de los presupuestos sanitarios ni estudios sobre la viabilidad económica del incierto futuro de crecientes pagos farmacéuticos para una población europea con cada vez más ancianos y unos precios de medicamentos astronómicos. No existe ninguna propuesta europea para compartir entre los estados miembros la información que evalúa la eficacia y seguridad de los medicamentos.

  9. ¡Hay alternativas! El desligar (de-link) los costes de investigación y desarrollo a investigación de los precios finales de los medicamento mediante incentivos diferentes como los premios, inventivos públicos para la investigación médica de código abierto, las mancomunidades de patentes (patent pools), las licencias socialmente responsables, unas condiciones sociales sobre la explotación de la investigación pública, el acceso abierto a los resultados científicos financiados con dinero público y la formación de iniciativas científicas públicas-privadas con claras normas sobre los precios finales asequibles, la propiedad intelectual mancomunada y la transparencia sobre los resultados.

  10. Si no funciona para la mayoría, no funciona. El actual modelo de innovación para la producción de nuevos medicamentos ni responde a las necesidades de salud de la gran mayoría de los habitantes del mundo ni de la mayoría social de la Unión Europea. Es muy caro, ineficiente, opaco y, en suma, dominado totalmente por los intereses de un mercado orientado a una pequeña minoría rica de la población. En cambio, son muy bajos los costes marginales de producir unos medicamentos útiles para la salud de la mayoría. El acceso universal es posible; solo falta la voluntad política.

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Published by Europa en Verde - dans Ciencia y educación
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